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A 20 años de las detenciones Organismos internacionales piden a Estados Unidos que cierre la cárcel de Guantánamo

Desde Amnistía Internacional difundieron un informe sobre la violación a los derechos humanos en la cárcel ubicada en suelo cubano y elevaron al gobierno de Biden una serie de reclamos para que respete su posición sobre el penal de cuando era vicepresidente.

En el marco del vigésimo año de las detenciones en Guantánamo y a días de que Joe Biden llegue a la Casa Blanca, desde la ONG Amnistía Internacional publicaron un informe sobre las violaciones de derechos humanos cometidas en la cárcel. Entre otros puntos, piden al próximo presidente de Estados Unidos que cierre el penal, tal como había declarado mientras fue vice del Barack Obama.

“Este relevamiento se desarrolla cuando nos acercamos a sus 20 años de existencia y mientras un nuevo presidente se dispone a entrar en la Casa Blanca y convertirse en el cuarto titular del cargo durante la vida de esta prisión”, indican desde a organización. En tanto, destacan que cada uno de los presidentes que estuvieron durante estos años dejaron en claro el uso político del penal: George Bush, Obama y Donald Trump.

“Sin embargo, incluso mientras la política de la administración cambiaba, pasando de ‘encontrar un centro de detención y llenarlo’ a ‘revisar las detenciones y cerrar la prisión’, y a ‘mantenerlo abierto y prepararlo para recibir a más detenidos’, el fantasma en la sombra ha sido el derecho internacional de los derechos humanos, del que se ha hecho caso omiso en virtud de un marco de ‘leyes de la guerra’ defendida por todos los gobiernos de los últimos 19 años”, sostiene el estudio de Amnistía Internacional.

El objetivo del pedido de la ONG está relaciondo con la intervención ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, en febrero de 2009, que tuvo el entonces vicepresidente Biden al decir: “Defenderemos los derechos de aquellos a los que llevemos ante la Justicia. Y cerraremos el centro de detención de la bahía de Guantánamo”. Y agregan que incluso afirmó: “Los tratados y organizaciones internacionales que establezcamos deben ser creíbles y deben ser efectivos”.

Por lo tanto, consideran que, al ingresar a la Casa Blanca como presidente, ahora Biden cuenta con “la oportunidad de hacer realidad aquellas palabras. No debe dejarla pasar”, resaltan.

En este marco, destacan que se deben tomar nuevas medidas respecto del penal y actuar en consonancia con esta definición de Biden de 2009. “El gobierno de Obama, aunque redujo el número de detenidos en Guantánamo, permitió que las detenciones se enlodaran en la burocracia y se atascaran en la política partidista”, dice el informe de Amnistía Internacional y agrega: “Y aunque las cosas han cambiado desde que el presidente Bush afirmó que las denuncias de malos tratos las realizaba gente que ‘sencillamente no sabe de lo que habla’, la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos también fue dejada de lado por el presidente Obama”.

Recuerdan que fue el mismo presidente demócrata quien consideró que Guantánamo no debería haberse abierto nunca y que su sucesor, el republicano Trump, “redobló la noción de que ‘los terroristas no son meros criminales, son combatientes enemigos ilegales’ y ordenó que el centro permaneciera abierto. Incluso los detenidos cuya transferencia fuera de la base había sido autorizada antes del traspaso de poderes en la Casa Blanca quedaron allí atrapados”, completa el texto.

Reclamos a Biden

Sobre los métodos utilizados para el estudio, remarcan que “se basa en este importante cúmulo de trabajo mediante una amplia investigación documental utilizando información de fuentes de acceso público, entre ellas normas pertinentes de la legislación nacional y de las normas internacionales de derechos humanos, sentencias judiciales, informes gubernamentales y de defensa presentados en tribunales federales y comisiones militares, informes de organizaciones de la sociedad civil y noticias publicadas en medios de comunicación nacionales e internacionales”.

Detallan que, a lo largo de los años, Amnistía Internacional ha enviado observadores a asistir a las vistas de las comisiones militares en Guantánamo. “El 18 de diciembre de 2020, Amnistía Internacional escribió al Departamento de Justicia y al Departamento de Defensa de Estados Unidos para exponerles las conclusiones de este informe. En el momento de su publicación no había recibido respuesta”, completan desde la ONG.

Amnistía Internacional da cuenta de los inicios de la cárcel ante la respuesta de Estados Unidos a los atentados del 11 de septiembre de 2001 y como parte de la “guerra global contra el terror”. Según la ONG, en esta línea de acción “se cometieron crímenes de derecho internacional tales como tortura y desaparición forzada contra detenidos recluidos deliberadamente fuera del alcance del escrutinio judicial en centros secretos gestionados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en otros países o en la base naval estadounidense en Cuba”.

Incluso destacan que “más de la mitad de los detenidos que permanecen actualmente en Guantánamo estuvieron recluidos en el programa de detención de la CIA antes de ser trasladados a la base naval, entre ellos cuatro que estuvieron recluidos en Guantánamo cuando la CIA gestionaba un ‘lugar negro’ allí”.

Entre otros puntos, el reclamo pasa por las condiciones de salud en las que se encuentra “una población detenida que ha soportado múltiples violaciones de derechos humanos”. En este sentido, consideran que se trata de detenciones que están vinculadas a conductas inadecuadas del Gobierno en estos 20 años y enumeran: transferencias secretas, interrogatorios en régimen de incomunicación, alimentación forzosa de huelguistas de hambre, tortura, desaparición forzada o procedimientos judiciales injustos.

Por todo esto, desde el organismo internacional recalcan que “las autoridades estadounidenses deben reconocer que Estados Unidos optó por dar más prioridad a la obtención de información que a la Justicia penal y que, sin el compromiso político necesario para prevenir la desaparición forzada, la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, estas violaciones de derechos humanos han tenido lugar”.

Entre los pedidos a Biden se encuentran: 

- Dictar, inmediatamente después de ocupar el cargo, una orden ejecutiva en la que se comprometa a cerrar sin más demora el centro de detención de Guantánamo.

- Comprometerse a resolver por completo los casos de todos los detenidos, mediante su transferencia y su puesta en libertad sin más demora, y de acuerdo con el derecho internacional; o, si existen pruebas admisibles suficientes en virtud del derecho internacional para enjuiciarlos por delitos reconocibles internacionalmente, procesarlos en juicios justos ante un tribunal federal sin recurso a la pena de muerte.

- Garantizar que todos los procedimientos que se lleven a cabo tengan en cuenta la longitud de la detención, la tortura u otros malos tratos y otras violaciones de derechos humanos que el detenido en cuestión haya sufrido.

- Detener los intentos de imponer la pena de muerte a detenidos en cualquier circunstancia y hacer un esfuerzo más amplio para poner fin a la pena capital en los ámbitos militar y federal.

- Reconocer que la tortura y la desaparición forzada constituyen desde hace mucho crímenes de derecho internacional y que estos crímenes requieren investigación y enjuiciamiento; hacer lo necesario para juzgar a los autores.