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Advierten que el Banco Central va camino a quedarse sin reservas

Según Miguel Kiguel, el Gobierno incurre en una "inacción" que "es difícil de entender en una situación cada vez más dramática"

El Banco Central se quedará sin reservas si continúa interviniendo a este ritmo en el mercado libre de cambios, advirtió el exsecretario de Finanzas Miguel Kiguel.

"Hay una clara amenaza de que el Banco Central en algún momento se quede sin reservas", alertó el economista, quien recomendó "empezar a acelerar fuertemente el deslizamiento del tipo de cambio”, dado que, recordó, “el Banco Central en mayo empezó a devaluar al 1% mensual, cuando la inflación estaba por encima del 4%, lo cual implicó un atraso cambiario importante".

"El dólar empezó a atrasarse y creo que llegó el momento de corregir y empezar a ir más rápido con la inflación", sostuvo en declaraciones radiales.

Advirtió que "las devaluaciones no se hacen porque se quiere, se hacen porque te quedás sin reservas", y el Banco Central "sigue perdiendo reservas día a día. Por suerte, dejó de intervenir en el mercado del contado con liqui, que era un dólar subsidiado que nunca se entendió bien para qué se hizo y por qué regaló dólares".

Señaló que "ahora toda la intervención es en el mercado único libre de cambios. Ahí está perdiendo reservas prácticamente todos los días. En promedio, viene perdiendo y desde un nivel donde las reservas están muy bajas".

Kiguel alertó que un Banco Central sin reservas "no tiene poder de fuego para poder controlar o fijar el tipo de cambio y, como dice Guzmán reiteradamente, evitar la devaluación".

"Para evitar la devaluación hay que tener y ganar reservas. Es el problema más urgente, porque el Gobierno pasó toda la semana y no hizo nada. Esa inacción es difícil de entender en una situación que empieza a ser cada vez más dramática", recalcó el economista.

Cerrar la brecha

"Si uno mira qué ha pasado en el pasado y qué se puede hacer, lo que hay que lograr primero es bajar la brecha cambiaria; una brecha cambiaria del 100%, donde el paralelo está alrededor de $ 200 y el oficial alrededor de $ 100, es una situación que invita a buscar la forma de eludir el mercado oficial", advirtió.

Dijo que "nadie quiere vender dólares a 100 cuando sabe que en el mercado valen 200", y entonces "aparecen todos los mecanismos posibles para tratar de evitar vender al tipo de cambio oficial".

"Por supuesto que hay límites a eso, y de hecho se liquida mucho, pero creo que se liquida menos de lo que se podría liquidar. Primero habría que bajar la brecha", recomendó.

Dijo que "para bajar la brecha, probablemente el programa con el FMI ayude, pero creo que hace falta más, porque aparte de confianza hay un problema de miedo a la inflación y el dólar en este momento protege también de eso".

"No alcanza solamente con bajar el tipo de cambio paralelo o el contado con liqui", sostuvo.

Mirando a 2014

Kiguel expresó que por lo menos hay que "probar eso para ver si sirve para empezar a recuperar reservas, pero tal vez hace falta un poco más”.

“Uno no quiere ser dramático pero la situación se parece muchísimo a cuando estaba Fábrega en el Banco Central y en enero del 2014 hizo un salto que no fue dramático, fue el 23 por ciento, la inflación más o menos se controló, no es que todo se desbandó con eso, la brecha bajó", recordó.

El exsecretario de Finanzas de la Nación consideró que “hay que mirar esas experiencias porque si se aplican bien, con un programa, ayudan a que se empiece a normalizar la economía".

Flojos de papeles

Sobre las negociaciones demoradas con el FMI, Kiguel recordó que "siempre empiezan por lo fiscal. Creo que ahí va a haber diferencias, porque Guzmán está pensando en un déficit de 3,3 por ciento del PBI, creo que el Fondo va a pedir más".

La Argentina "necesita salir de esta situación inflacionaria, parar esto de que el Banco Central financie al Tesoro, y para eso tiene que bajar el déficit fiscal", señaló.

Dijo que la otra negociación difícil es "qué hacer con las reservas. Le va a pedir un aumento, porque obviamente han bajado muchísimo este año, a pesar de que hubo 12 mil millones de dólares más de exportaciones de soja, que se fueron todas; a pesar de que estuvieron los famosos derechos especiales de giro que nos dio el Fondo, que fueron 4.500 millones de dólares, que también prácticamente se han ido todos".

“Mostrame cómo lo vas a hacer”, va a ser el pedido del Fondo según Kiguel, quien concluyó: “Me parece que estamos flojos de papeles por el momento y creo que no hay un programa porque el Gobierno no quiere enfrentar una realidad muy difícil, y que en gran parte la generó el mismo Gobierno al devaluar más despacio, al no aumentar tarifas, congelar, frenar el precio de la nafta".

Un colchón reducido a apenas 800 millones de dólares

Las reservas líquidas del Banco Central quedaron la semana pasada a un paso de perforar los 800 millones de dólares, después de haber vendido en lo que va de noviembre unos 750 millones de la moneda estadounidense, según cálculos privados.

Las reservas netas del BCRA se ubicaban en USD 6.540 millones, incluyendo la tenencia de oro (USS 3.697 millones) y un saldo de los DEG (derechos especiales de giro) enviados este año por el FMI, de USD 2.033 millones.

Los datos fueron difundidos por el Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social (Geres), y explican en parte la fuerte reacción negativa que mantuvo el mercado la semana pasada.

El Banco Central informó el viernes reservas internacionales por 42.273 millones de dólares, pero allí se incluyen depósitos de los ahorristas y otros activos a los que, en teoría, la autoridad monetaria no les puede echar mano.

El debilitamiento del nivel de reservas se profundiza aún más si se tiene en cuenta que en diciembre la Argentina debe hacerle un pago de USD 1.900 millones al FMI.

Menor intervención

Ante este deterioro, el BCRA dejó de intervenir en el mercado de dólares financieros, lo que explicó que por primera vez la cotización del contado con liquidación superara a la del blue.

Las intervenciones a pérdida en el mercado que hizo el BCRA antes de las elecciones legislativas profundizaron la desconfianza de los inversores.

A esto se suman las dudas cada vez mayores entre los analistas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el FMI.

En este escenario, el ministro de Economía, Martín Guzmán, rechazó de plano una devaluación que, para el mercado, está cada vez más cerca.

El BCRA cerró la semana posterior a las elecciones con una pérdida de otros USD 60 millones de sus reservas el viernes en intervenciones sobre el mercado de contado del dólar.

En la semana acumuló una pérdida de 120 millones de dólares y poco más de USD 750 millones en lo que va del mes.

El mercado concentra cada vez más su atención sobre el nivel de reservas líquidas del BCRA, un dato que la autoridad monetaria mantiene en total secreto.

Operadores de la Bolsa porteña indicaron que el Gobierno tiene pendiente mostrar un plan para reducir los desequilibrios, porque de lo contrario la desconfianza seguirá. Explicaron, además, que ese plan excede un acuerdo con el FMI y debería incluir un sendero decreciente del déficit fiscal, reducción de la brecha cambiaria, incentivos a la inversión extranjera y quita de subsidios.

Los precios no ceden

Existe preocupación, también, porque la inercia inflacionaria se mantiene más allá de los anuncios de congelamientos de precios.

En noviembre los analistas esperan que la inflación se ubique otra vez sobre el 3 por ciento.

Además, se aguarda que el año cierre con una escalada superior al 50% en el índice de precios.

Esa proyección ejercerá un arrastre muy fuerte sobre el costo de vida del 2022.

La consultora LCG advirtió que ante ese escenario la recuperación de la economía prevista para el 9% este año, tendrá muy pocas chances de mantenerse siquiera en la mitad de ese nivel en el próximo.

"La inercia inflacionaria creciente es algo muy riesgoso para una economía que acumula desequilibrios fiscales, monetarios y de precios relativos", indicó.

El riesgo país se ubica en la zona de los 1.750 puntos, lo cual refleja la desconfianza sobre los bonos de la deuda y la capacidad de repago que tiene el país.

Mientras la inflación se encamina a la zona del 50% anual, el dólar sólo subió apenas 20%, lo cual es motivo también de cuestionamientos por parte de los analistas económicos.

Antes de ser ministro de Economía, Martín Guzmán siempre advirtió sobre los enormes perjuicios que tiene para el economía dejar que el dólar se atrase.

Ahora, muchos analistas económicos y financieros le están recordando aquellas palabras que decía cuando aún no era funcionario.