Una riocuartense preside la Asociación Latinoamericana de Agricultura de Precisión
Se trata de la docente e investigadora de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UNRC, Cecilia Cerliani. “Me sorprendió”, dijo
La ingeniera agrónoma Cecilia Cerliani, docente e investigadora del área de Producción de Cereales de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), fue designada recientemente presidenta de la Asociación Latinoamericana de Agricultura de Precisión (ALAP) durante el 4° Congreso de la especialidad, realizado en marzo en Santiago de Chile.
El nombramiento -que a su propio juicio “la tomó por sorpresa”-, representa para ella un reconocimiento colectivo al trabajo sostenido durante más de 15 años por su equipo de investigación en esta temática estratégica para el agro.
La asociación, creada en 2018 en el marco del primer congreso latinoamericano, reúne a investigadores, técnicos, productores y empresas de distintos países con el objetivo de promover el desarrollo y la adopción de tecnologías de precisión.
“Existen numerosos estudios que demuestran los beneficios de estas herramientas, pero su adopción sigue siendo baja, no solo en Latinoamérica sino también a nivel global”, explicó Cerliani a Tranquera Abierta. En ese sentido, la entidad busca reducir las barreras que limitan su implementación, con eje en la generación de conocimiento y la articulación entre los distintos actores del sistema productivo.
Un concepto definido
La profesional destacó que la agricultura de precisión no es una única tecnología sino un conjunto de herramientas —como la aplicación variable de insumos, el uso de mapas de rendimiento o imágenes satelitales— que permite manejar los lotes de manera diferenciada.
“Se trata de intervenir metro a metro, ajustando cada decisión a las necesidades específicas del ambiente”, sintetizó.
Este enfoque no solo mejora los rendimientos, sino que incrementa la eficiencia en el uso de insumos y reduce el impacto ambiental, al disminuir, por ejemplo, la aplicación de fitosanitarios. “El sistema se vuelve más rentable pero también más sostenible”, recalcó la docente universitaria.
Pese a sus ventajas, la adopción presenta importantes desafíos. Cerliani señaló que uno de los principales obstáculos es la falta de capacitación, tanto de técnicos como de productores y que a esto se suma el desconocimiento de los beneficios concretos y, en algunos casos, el costo de acceso a las tecnologías.
“Es una práctica que demanda más tiempo y planificación. Si no se logran cuantificar y comunicar bien sus resultados, es difícil que el productor decida adoptarla”, indicó. Brasil y Argentina lideran la incorporación de estas herramientas en la región, aunque todavía lejos de un uso masivo.
Implementación
En el país, la agricultura de precisión se aplica principalmente en cultivos extensivos como maíz, soja y trigo, con avances incipientes en girasol. Sin embargo, a nivel internacional también muestra un fuerte desarrollo en economías regionales como la fruticultura y la vitivinicultura, particularmente en países como Chile, donde estas actividades son centrales.
La nueva presidenta de ALAP adelantó que su gestión, que se extenderá hasta 2028 —cuando se realice el próximo congreso en Brasil—, buscará ampliar el alcance de la asociación más allá del evento bianual. Entre las líneas de trabajo se destacan la generación de contenidos técnicos, publicaciones, capacitaciones y una mayor presencia digital para facilitar el acceso al conocimiento.
“Queremos que más actores puedan incorporar estas herramientas y aprovechar sus beneficios”, concluyó Cerliani.