Villa María | desmonte

La Policía Ambiental receptó 2.500 denuncias y labró más de 1.700 actas

El director del organismo, Adrián Rinaudo, destacó el trabajo que llevan a cabo en materia de deforestación, recursos hídricos y fauna. En materia forestal se analizan diariamente imágenes satelitales para evitar desmontes
 
La Policía Ambiental labró más de 1.700 actas sobre un total de 2.500 denuncias recibidas el año pasado, según confirmó el director del organismo, Adrián Rinaudo. El funcionario provincial destacó la tarea que llevan adelante en materia de deforestación, recursos hídricos y fauna, y reconoció que en el último año se practicaron unas 130 intervenciones para evitar desmontes.

Durante la entrevista con PUNTAL VILLA MARÍA, Rinaudo reconoció que la cantidad de denuncias, que ya venía en ascenso en los últimos tiempos, se disparó gracias a la implementación de la línea 0-800-777-0220. “Tuvimos casi 2.500 denuncias. De esa cantidad se labraron 1.700 actas, y la diferencia entre una y otras es que muchas veces existen varias denuncias sobre un mismo hecho puntual. Esta particularidad suele ocurrir en intervenciones al bosque nativo”, dijo. 

Sobre el trabajo específico en materia forestal, sostuvo que desde hace años implementan el control con un sistema que nuclea tres subsistemas: “estudios de imágenes satelitales, sobrevuelos asociados a los puntos georeferenciales que encontramos con cambios de coloración en las imágenes satelitales, y posteriormente por tierra para labrar el acta y frenar la deforestación”, dijo.

La gran mayoría de las actuaciones se realizan de oficio. “En todo el 2018 tuvimos casi 130 intervenciones en la cuestión forestal, y a través de este sistema todas las intervenciones son en pequeñas cantidad de hectáreas. Es decir que llegamos mucho antes de lo que se hacía anteriormente. Ahora los predios tienen intervenciones menores”.

Durante la charla, Rinaudo insistió en que la provincia tiene “muy poca cantidad de bosque nativo” y recordó que “hace más de 20 años, con otras leyes y otras políticas donde se apuntaba sobretodo a la producción, se desforestó montones de hectáreas. Hoy hay que proteger lo que tenemos, que es un porcentaje. Se habla del 6 ó 7% y es lo que hay que proteger”.

El funcionario defendió el método que aplican en el territorio cordobés y recordó viajes a Brasil “para saber cómo trabajan allá en materia de controles, y la verdad es que al mecanismo lo tenemos bien aceitado. Diariamente son casi 10 personas que miran imágenes en forma permanente para ver las posibles intervenciones. Esto hace que, si bien el desmonte 0 no existe, sí logramos que los sitios de intervención son más pequeños y podemos frenarlas a tiempo”.

El titular de Policía Ambiental recordó que cuando los controles se hacían por tierra, las camionetas “pasaban por un lugar donde había sido desmontado pero como dejaban una cortina forestal pegada al camino, no se enteraban”. Recién tomaban conocimiento de la situación cuando se radicaba una denuncia, “entrábamos al campo y nos dábamos cuenta de que se desmontó 400 ó 500 hectáreas”.

Ahora, en cambio, “desde arriba nos permite ver todo. Incluso hacer patrones de desmonte. Con esto podemos saber que de Jesús María hacia el norte, la deforestación tiene que ver con el desplazamiento de la ganadería. La agricultura llegó hasta donde pueden dar los rindes”

Intervenciones autorizadas

 Rinaudo reconoció que se pueden llevar a cabo intervenciones pero con la correspondiente autorización de la secretaría de Ambiente.

“Hay sectores en los que se dejan árboles y sacan otros para generar pastura para ganadería. Esas intervenciones se pueden hacer, pero con autorización por parte de Ambiente, que analiza el lugar, el color del mapa y autoriza con una serie de requisitos”, sostuvo.

Abordado sobre las exigencias, explicó que se debe dejar una cobertura para que el bosque siga teniendo presencia, como así también “áreas intangibles donde pueda haber fauna con corredores que conectan”. 

Reconoció que también hay deforestaciones denominadas “delgadas o cerca de centros poblados, que tienen que ver con loteos y desarrollos inmobiliarios de la zona y generalmente se llevan a cabo por aperturas de caminos y demás, pero que también requieren de autorización”.

Rinaudo expuso además que según la zona de la provincia, la intervención se da de una u otra manera: “en el noroeste, en las salinas, las intervenciones son de tipo tela araña, con caminitos que ingresan al bosque para obtener leña. A eso le llamamos aprovechamiento forestal, que también requiere de una autorización”.



Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María

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