El año pasado la desocupación creció del 4,9 al 6,1 por ciento
El número más bajo se registró en el primer trimestre 2018, y el más alto en el segundo trimestre. Si el análisis se hace por barrios, hay sectores en los que llega al 14 por ciento mientras que en otros cae al 2,27 por ciento
Durante el año pasado la desocupación en el primer trimestre era del 4,9 por ciento pero terminó el cuarto trimestre con un 6,1 por ciento.
Esto significa que a diciembre 2018 de cada 100 villamarienses que querían trabajar, 6 no lo hacían porque no encontraban dónde.
La situación se agrava según dónde se ponga la mirada. Es peor entre las mujeres, y se hace aún mucho más elevada entre mujeres de hasta 29 años; y mejora cuando sólo se observa la situación de los hombres.
Y evidencia también una composición territorial, con barrios de Villa María en los que el índice llega al 14 por ciento y otros, tal como se da en el área céntrica, con un 2,27 por ciento.
La información es oficial, surge del relevamiento trimestral que realiza la Comuna a través del Centro Estadístico Municipal, en el marco de la Encuesta Trimestral de Hogares (ETH).
Aún en este contexto, la situación local es mejor que en otros puntos del país e incluso de la provincia.
Al cuarto trimestre del año pasado el número local ascendía al 6,1 por ciento mientras que en el país fue del 9,1 por ciento para el mismo período.
Por su parte, en la Región Pampeana fue del 9,2 por ciento, en el Gran Córdoba se ubicó en ese mismo número y en el Gran Río Cuarto era del 8,1 por ciento.
No es igual para todos
Como se conoce, la tasa de desocupación es el cociente entre la población desocupada y la población económicamente activa.
Si bien lo que se informa es el promedio, la situación no es la misma para todos los sectores ni para todos los barrios. De hecho, entre las mujeres al tercer trimestre de 2018 la tasa se ubicaba en el 8,08%, mientras que entre los hombres era del 3,91%.
Y el cuadro se complica mucho más cuando la desagregación se hace según la composición etaria, donde aparece una desocupación del 20,58 por ciento en mujeres de hasta 29 años, mientras que entre los hombres, para ese mismo rango de edad, el porcentaje es del 8,38%. También queda claro que los más buscados para el mercado del trabajo resultan ser los varones de 30 a 64 años, entre quienes la desocupación baja al 2,33%.
En definitiva, la situación no es igual para todos, incluso si el análisis se hace según la zona de residencia.
En ese eje es posible encontrar un pico del 14 por ciento de desocupación en algunos sectores de Villa María, tasa que va cayendo a medida que se acerca al área central comprendida entre los cuatro bulevares, donde se ubica en el 2,27 por ciento.
De lo que no hay datos locales es sobre el empleo no registrado, que seguramente en Villa María, como en el resto del país, se encuentra entre el 35 y el 40 por ciento.
El Centro Estadístico Municipal con la ETH muestra una realidad traducida en números. Pero detrás de cada índice hay una o un villamariense que quiere trabajar y no puede porque no encuentra empleo, con las consecuencias que ello genera para la persona en particular y su grupo familiar.
Si el trabajo es ordenador de la vida y permite pensarse aspiracionalmente y de cara al futuro, la falta de empleo impacta como un mazazo.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Esto significa que a diciembre 2018 de cada 100 villamarienses que querían trabajar, 6 no lo hacían porque no encontraban dónde.
La situación se agrava según dónde se ponga la mirada. Es peor entre las mujeres, y se hace aún mucho más elevada entre mujeres de hasta 29 años; y mejora cuando sólo se observa la situación de los hombres.
Y evidencia también una composición territorial, con barrios de Villa María en los que el índice llega al 14 por ciento y otros, tal como se da en el área céntrica, con un 2,27 por ciento.
La información es oficial, surge del relevamiento trimestral que realiza la Comuna a través del Centro Estadístico Municipal, en el marco de la Encuesta Trimestral de Hogares (ETH).
Aún en este contexto, la situación local es mejor que en otros puntos del país e incluso de la provincia.
Al cuarto trimestre del año pasado el número local ascendía al 6,1 por ciento mientras que en el país fue del 9,1 por ciento para el mismo período.
Por su parte, en la Región Pampeana fue del 9,2 por ciento, en el Gran Córdoba se ubicó en ese mismo número y en el Gran Río Cuarto era del 8,1 por ciento.
No es igual para todos
Como se conoce, la tasa de desocupación es el cociente entre la población desocupada y la población económicamente activa.
Si bien lo que se informa es el promedio, la situación no es la misma para todos los sectores ni para todos los barrios. De hecho, entre las mujeres al tercer trimestre de 2018 la tasa se ubicaba en el 8,08%, mientras que entre los hombres era del 3,91%.
Y el cuadro se complica mucho más cuando la desagregación se hace según la composición etaria, donde aparece una desocupación del 20,58 por ciento en mujeres de hasta 29 años, mientras que entre los hombres, para ese mismo rango de edad, el porcentaje es del 8,38%. También queda claro que los más buscados para el mercado del trabajo resultan ser los varones de 30 a 64 años, entre quienes la desocupación baja al 2,33%.
En definitiva, la situación no es igual para todos, incluso si el análisis se hace según la zona de residencia.
En ese eje es posible encontrar un pico del 14 por ciento de desocupación en algunos sectores de Villa María, tasa que va cayendo a medida que se acerca al área central comprendida entre los cuatro bulevares, donde se ubica en el 2,27 por ciento.
De lo que no hay datos locales es sobre el empleo no registrado, que seguramente en Villa María, como en el resto del país, se encuentra entre el 35 y el 40 por ciento.
El Centro Estadístico Municipal con la ETH muestra una realidad traducida en números. Pero detrás de cada índice hay una o un villamariense que quiere trabajar y no puede porque no encuentra empleo, con las consecuencias que ello genera para la persona en particular y su grupo familiar.
Si el trabajo es ordenador de la vida y permite pensarse aspiracionalmente y de cara al futuro, la falta de empleo impacta como un mazazo.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María