Liberaron a uno de los detenidos por el asesinato del gestor Álvez
Se trata de Ariel Ferraris. La defensa del imputado ahora pide el sobreseimiento
La investigación por el crimen del gestor Rolando Gabriel Álvez, asesinado de un disparo durante un presunto intento de robo en barrio Lamadrid, sumó una novedad judicial en las últimas horas: uno de los cinco detenidos pudo salir de la cárcel después de permanecer casi dos meses privado de su libertad.
Se trata de Ariel Ceferino Ferraris, quien había sido arrestado el jueves 17 de septiembre, después de que se concretaran las detenciones de los primeros cuatro sospechosos.
Ferraris se encuentra imputado como coautor del homicidio con motivo u ocasión de robo, agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en lugar poblado y en banda.
La decisión fue adoptada por una jueza de Control, que intervino a partir de un planteo de la defensa.
Según explicó el abogado Javier Marcos, la magistrada evaluó las pruebas incorporadas a la causa y entendió que no existían indicios mínimos que justificaran mantener a Ferraris detenido.
El letrado cuestionó las circunstancias en las que se produjo el arresto y aseguró que su defendido no tenía relación con los otros investigados. Además, anticipó que solicitará el sobreseimiento inmediato.
Marcos explicó que su cliente fue apresado sobre calle Vélez Sarsfield, antes de llegar a la Autopista, en una zona cercana al lugar donde posteriormente fue secuestrado el vehículo que habría participado en el homicidio.
“En un primer momento él fue detenido por resistencia a la autoridad, fue trasladado, y con el correr de los días se lo imputó como coautor del homicidio en ocasión de robo”, detalló el abogado sobre el inicio de la situación judicial de Ferraris.
Durante la indagatoria, el acusado prestó declaración durante aproximadamente una hora. Allí explicó por qué se encontraba cerca del sector donde apareció el vehículo y aportó información para intentar despejar las sospechas sobre su participación en el crimen.
De acuerdo con la versión presentada por la defensa, Ferraris había concurrido durante la mañana a la Asistencia Pública para recibir atención médica. Luego regresó a su domicilio, donde permaneció durante la siesta, precisamente en el horario en que se produjo el asesinato.
“El hecho se cometió aproximadamente a las 15, cuando él estaba en su domicilio con sus dos hermanos”, sostuvo Marcos. También señaló que su cliente podía ser ubicado mediante las cámaras de seguridad de su vivienda y los testimonios de vecinos que lo habían visto ese día.
El abogado agregó que esas circunstancias pudieron comprobarse a través de una encuesta vecinal. A eso se sumó el secuestro y análisis del teléfono celular de Ferraris, que, según indicó, no permitió establecer ningún tipo de vinculación con los otros sospechosos.
Ante la demora en resolver la situación procesal de su defendido, Marcos presentó un pedido de control jurisdiccional. La intervención de la jueza permitió revisar los elementos reunidos y, finalmente, disponer la libertad del acusado.
Por último, Marcos remarcó la gravedad de la acusación que pesaba sobre su cliente y anticipó los próximos pasos judiciales. “Esta defensa va a pedir el sobreseimiento inmediato, no hay indicios de que esta persona haya participado en este hecho", concluyó.
El hecho que se investiga
El asesinato de Rolando Gabriel Álvez, de 44 años, ocurrió en su gestoría de calle Entre Ríos 1620, en barrio Lamadrid, en Villa María.
Según la reconstrucción inicial, tres hombres llegaron al establecimiento con aparentes intenciones de robo.
El episodio terminó de manera trágica cuando el gestor recibió un disparo en el pecho. Después del ataque, los tres individuos escaparon a bordo de una Chevrolet Tracker, lo que dio inicio a un intenso operativo policial para identificarlos y detenerlos.
Horas más tarde, los investigadores localizaron a los primeros cuatro sospechosos a unos 100 kilómetros de Villa María, sobre la ruta nacional 9, a la altura de Pilar. Se trasladaban en una Toyota Hilux, vehículo que habrían abordado después de abandonar la Tracker.
Ese primer grupo de detenidos estaba integrado por Diego Nazareno Frugnoletti, de 43 años; su pareja, Cintia Andrea Vago, de 40; Víctor Damián Díaz, de 40, oriundo de Córdoba capital; y Daniel Alexis Mondino, de 44 años.
La Chevrolet Tracker, señalada como el vehículo utilizado durante la fuga, había sido encontrada en las afueras de Villa María, en inmediaciones de la Autopista y el acceso a la colectora por bulevar Vélez Sarsfield. Allí fue donde, posteriormente, se produjo la detención de Ferraris.
