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Martín Gill instó a trabajar por la construcción diaria de la Nación

Sostuvo que aún “en  los momentos difíciles surgen oportunidades” y llamó a cada uno a poner su granito de arena. Pidió “redoblar el esfuerzo” por el bien común. También hubo baile para festejar

El acto oficial central por el 202° aniversario de la Independencia se  realizó, precisamente, en la Plaza Independencia, frente a la Iglesia Catedral.

Allí el intendente Martín Gill fue el único orador, con un discurso con el cual instó, aún en estos momento de dificultad, a una construcción diaria de la Nación, con el aporte que puede hacer cada uno a pesar de las diferencias.

Ese fue el eje del cierre de sus palabras que hicieron un paso por la historia, se detuvieron en el análisis de un documento emitido por los obispos en 2001, y luego se anclaron en el hoy.

“Vivimos momentos difíciles en nuestra Patria, vivimos momentos donde fundamentalmente se profundizan los desencuentros y donde se profundizan las inequidades, injusticias y desigualdades”, apuntó el jefe comunal.

Pero advirtió que aún “en los momentos difíciles surgen oportunidades, oportunidad de redoblar el esfuerzo para poder ser Nación y oportunidad de hacer de la Nación una Patria que tenga pasión por la verdad, y una Patria que no dude en tener el compromiso por el bien común”.

En ese marco instó a que cada uno, desde donde esté, “pueda poner su granito de arena para alcanzar ese objetivo”.

El discurso de Gill fue el preludio del tedéum que luego se realizó en la Iglesia Catedral (ver página 3), y llegó después de que las autoridades izaron la bandera.

Tras las formalidades, y de nuevo en el espacio verde ubicado frente al templo mayor de la ciudad, hubo pericón nacional, con el propio jefe comunal como bailarín.

En el acto protocolar

“El 9 de Julio de 1816 fue el momento de declaración definitiva de la Independencia nacional, de un proceso que se inicia en 1810”, apuntó Gill al momento de hablar ante autoridades, abanderados, representantes institucionales y vecinos.

“Este hecho ha pasado a la historia para ser recordado de un modo especial por todos los argentinos. No como un hecho puramente histórico sino com una apelación hacia adelante, para no olvidarnos lo que ese proceso significa, pero fundamentalmente para asumir los desafios que tenemos en el hoy”, puntualizó Gill.

Además recordó que “ese nacimiento de la Patria es un proceso de gestación de seis años, por eso este país es uno de los pocos en el mundo que recuerda dos fechas de la independencia: el 25 de mayo y 9 de julio, como el punto de partida y el punto de llegada”.

Señaló que la construcción nacional es una tarea en la que hay que poner “manos a la obra todos los días”. Y trajo a colación el documento con el que los obispos, hace una década y media,  llegaron al pueblo argentino.

“A mí siempre me llamaron la atención tres elementos”, admitió Gill. Y en esa nómina ubicó el pedido a Dios de ser una Nación, “como la construcción diaria que da sentido”, como “un faro que se presenta en el horizonte, tarea permanente de todos los días, y también como una tarea colectiva, de todos, con coincidencias y disidencias, con aciertos y errores”.

La otras dos frases que destacó son el pedido por una Nación “que tenga pasión por la verdad” y que “además tenga compromiso con el bien común, que es justamente lo central de la construcción de una Nación”.

Con el pericón nacional

Después del acto y el tedéum, afuera esperó el chocolate caliente y los Bailarines Unidos de Villa María, que también hicieron su aporte para la celebración de la Independencia.

Primero bailaron una chacarera y después la danza nacional que es el pericón.

Esto marcó la continuidad de la celebración villamariense de los 202 años de la independencia nacional, que desde el mediodía siguió con el Locro más Grande del Mundo.



Mariana Corradini.  Redacción Puntal Villa María

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