Villa María | Día del Maestro |

"Es un desafío importante pero los docentes nunca bajamos los brazos"

Lo aseguró la directora de la escuela República del Paraguay, Alejandra Caula. Además, sus colegas coincidieron en la necesidad de revalorizar la profesión y advirtieron la escasez de estudiantes en los profesorados del país

La fecha de conmemoración del Día del Maestro invita a considerar una cuestión trascendental de este tiempo, que es el regreso a la presencialidad plena después de la pandemia.

Desde este matutino se invitó a educadoras de la ciudad a compartir sus ideas y opiniones sobre los retos de la docencia en la actualidad.

“No ha sido para nada fácil y considero que ha sido una situación muy movilizante y compleja para todos, para las familias, nosotras las docentes y los chicos”, expresó la directora de la escuela República del Paraguay, Alejandra Caula.

En esa línea, referenció que estar fuera de la escuela representó una pérdida de rutinas y acercamiento, como así también la posibilidad de tener sentimientos y empatía con los otros, “nosotros los docentes decimos que vimos a los chicos regresar sin el oficio de ser estudiante, porque en la escuela tenemos hábitos propios que nos hacen funcionar dentro de un espacio a 400 niños y 30 adultos. Esas rutinas que organizan, que no estuvieron presentes, fueron un alto impacto para una edad escolar en la que los chicos necesitan tener esa organización para poder aprender”, sostuvo.

Por su parte, la docente Eva Bergero coincidió con su par y destacó que hoy se presenta un desafío importante de volver a habituarse, recordar y poner en vigencia las normas de convivencia que hacen a un buen clima de trabajo y del buen trato, “es un proceso en el que paulatinamente se está trabajando, para volvernos a apropiar de esa organización de convivencia para que la escuela sea un lugar en donde todos queramos estar”, dijo.

La educadora Alicia Isaías, a cargo de la escuela rural Fray Anselmo Chianea, aportó su punto de vista: “Hoy, de nuevo en la presencialidad plena, debemos enfrentar a algunos niños con aprendizajes débiles, otros con falta de hábitos, algunos problemas de comunicación, de sociabilización, que nos dejó el aislamiento”, manifestó. “Los maestros nos aggiornamos a las distintas circunstancias, así como debimos dar clases a la distancia, con lo que contábamos ya que no podíamos hacer clases virtuales en la ruralidad”, indicó.

Caula retomó la palabra para aportar desde su experiencia: “En mis años de servicio nunca había transitado esta situación y fueron imprevistos a los cuales tuvimos que hacerles frente con lo que teníamos y el mejor criterio posible”, dijo.

Señaló que el acompañamiento de la familia fue primordial, ya que esa institución fue la “escuela” en pandemia “y nosotros llegábamos a ellos con las herramientas que teníamos”, precisó la directora de la escuela Paraguay.

A modo de anécdota y recuerdo de los momentos más complejos del aislamiento, Caula narró la misión que tuvieron las maestras, “en plena pandemia salimos a repartir cuadernillos porque entendíamos que los chicos no podían dejar de tener ese aproximado con el aprendizaje, porque no fue pleno. Cuando el docente está cara a cara y día a día, teníamos que llegar a la casa de los chicos y las familias así lo entendieron. Fue muy difícil y le hemos hecho frente, no hemos bajado los brazos. Los docentes nunca bajamos los brazos”, contó Alejandra.

Desafíos en la educación

La pandemia trajo cambios en la denominada “nueva normalidad” y la educación es uno de los ámbitos que presenta nuevos desafíos.

“Sin duda el desafío es instalar todos los vínculos que lo hacemos día a día, pasito a paso”, dijo Caula.

Por su parte, la referente de la escuela rural reveló: “La educación en Argentina viene bastante relegada, pero sin duda la docencia deberá enfrentar niños muy informados por los medios tecnológicos, armados de pizarrón y tiza”, expresó y agregó: “Los desafíos serán muy grandes”.

Bergero en esa misma línea destacó la importancia de incorporar la tecnología a la actividad diaria del docente, “acercarnos al conocimiento de forma más real y siendo supervisada permanente, porque nunca reemplazará el encuentro presencial”.

Las docentes destacaron el presente de la profesión: “Creo que el desafío mayor será de la sociedad, que tendrá escuelas llenas de estudiantes y pocos docentes, de hecho, muy pocos eligen esta profesión y el Estado no la dignifica. El docente se lleva todas las culpas de los fracasos. Hasta que no cambien las políticas educativas, habrá falta de docentes”, sostuvo Isaías.

Del mismo modo coincidió su colega Alejandra Caula: “Trabajamos porque lo necesitamos y necesitamos ser recompensados con un salario digno y que se nos reconozca como una profesión altamente necesaria. La salud y la educación deberían ser los pilares fundamentales en los que se pare la sociedad, no desde las palabras y discursos, sino desde el reconocimiento real y para que cada vez haya más docentes, que se quieran formar y tener esa aspiración de capacitarse y superarse”, destacó.

La directora de la institución primaria manifestó que los profesorados tienen que cada vez menos estudiantes. “La pregunta hoy es: ¿por qué cada vez son menos las personas que quieren ser maestros? y lo vamos a necesitar porque el docente no puede ser remplazado por una máquina”, concluyó.

“El desafío también es revalorizar la tarea docente, ya que muchas veces no está reconocida y es la profesión donde se asientan las demás profesiones”, remarcó la docente Eva Bergero, en consonancia con sus pares.