Con su llegada, se formaliza la salida de Manuel Adorni, quien deja el cargo tras un período atravesado por tensiones internas, cuestionamientos sobre el funcionamiento del área y el avance de causas judiciales que lo involucraban en presuntas irregularidades.
Santilli, respaldado por sectores del oficialismo y con vínculos con referentes del entorno presidencial, asume con el objetivo de reordenar la Jefatura de Gabinete y acelerar la gestión administrativa, que en los últimos meses había sido señalada por demoras en la toma de decisiones.
En el nuevo esquema, se espera que el flamante funcionario imprima su propio equipo de trabajo y revise las designaciones realizadas durante la gestión saliente, en el marco de una reestructuración interna del área.
Desde el Gobierno destacan que la llegada de Santilli apunta a fortalecer la coordinación entre ministerios y mejorar la eficiencia del funcionamiento del Ejecutivo, en un contexto político marcado por tensiones legislativas y desafíos de gestión.