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Adelia María: docente perdió $ 530 mil en la calle y clama que se los devuelvan

Laura Boero recibió el dinero de la venta de una casa. Lo retiró del estudio jurídico y en un trayecto de una cuadra que caminó se le habrían caído varios fajos de su cartera. Ya transcurrieron 10 días del hecho y no hay novedades

A 10 días de haber perdido más de medio millón de pesos en la calle, Laura Boero, una vecina de Adelia María, aún tiene esperanzas de que quien se haya topado con el dinero se lo devuelva.

La mujer, docente, mamá de dos hijos mayores y separada, recibió el dinero tras la venta de una casa que tenía a medias con su exesposo. Tras la separación, y desde hacía tres años, esperaba poder tener dicho dinero e invertirlo en la compra de su casa propia. El martes Laura se dirigió al estudio jurídico donde se pautó la entrega de los fondos.

Confiada en la tranquilidad de su pueblo y en que era sólo una cuadra el trayecto a hacer para tener el monto encima, lo hizo caminando. Horas después, se dio cuenta de que le faltaba una importante suma del total recibido. Asume que se le cayó en la calle y que no fue víctima de un hecho de inseguridad. Pero apela a que quien pudo haber encontrado los fajos al menos los devuelva.

En diálogo con Puntal, Laura relató de este modo lo sucedido el martes 22 a las 19 horas, aproximadamente.

“Yo había hecho la venta de una casa que tengo a medias con el padre de mis hijos. Me divorcié y había que vender la vivienda desde hace 3 años. Se dio el negocio y yo recibí la mitad de esa propiedad. Tenía que ir a retirar el dinero a un estudio jurídico”, comenzó relatando Laura.

“Soy muy confiada, me manejo como gente de pueblo. Fui sola a retirar el dinero. Caminé, hice una cuadra. Tengo una lesión en una mano que no me permite manejar, me amputé una falange de un dedo en un gimnasio, por eso fui caminando”. Agrega que en el estudio se contó el dinero, que le fue entregada una parte en una bolsa dentro de una caja y otros fajos los ubicó dentro de la cartera que llevaba. “No sabía cómo me lo iban a entregar, así que parte del dinero la puse en la cartera, que no se cerraba, quedaba sólo prendida por dos broches”.

El camino recorrido

“Iba caminando rapidito, no me crucé con nadie en el camino, no vi a nadie, porque si hubiera sucedido yo soy fisonomista y me acordaría. Fui hasta la estación de YPF, donde esta una amiga”, asegura la mujer.

Tras llegar allí, pidió a su amiga que le abriera la camioneta. “Cargué todo y saqué de la cartera el celular, un cargador y la billetera y ahí pude cerrar la cartera. Mi amiga me llevó a casa y cuando llegué bajé todo y lo guardé en un placard”. Hasta ese momento la mujer no se había dado cuenta del faltante.

Laura sigue su relato mencionando: “Esa parte del dinero la tenía invertida porque me alcanzaba para comprar una casita de barrio y el medio millón que me sobraba era para hacer el bajo mesada, el portón, equipar la casa. Y habitarla. Era cumplir mi sueño”.

A la noche del mismo martes se reunió con su hermano, a quien le compró la casa de un barrio. “Le doy la plata y cuando él se retira yo hago el recuento y ahí me doy cuenta de que me falta dinero. Lo llamo y le pido contar de vuelta pensando que a lo mejor nos confundimos. Contaba y estaba perfecto lo que le entregué a él”.

Para Laura las horas posteriores fueron eternas. Volvió a recorrer la única cuadra por la que había caminado con el dinero en brazos, preguntó a comerciantes y vecinos, pero nadie le dio la respuesta esperada. Apeló también a la cámara de seguridad de la YPF, que en las imágenes la muestra llegando a la estación y subiéndose a la camioneta. “No se ve que nada se cae, ni que nadie toca nada -asegura la docente-. Además la cámara no toma el ángulo de la calle por donde yo caminé”.

No hizo denuncia

La damnificada no hizo la denuncia porque, como se trataba de dinero en fajos y sin nombre alguno, es difícil de probar la pertenencia. “Por un lado, siento angustia porque todos acá en el pueblo saben que soy una persona de trabajo, que no tengo nada. Y ese dinero era para mi casa, que la voy a terminar de alguna forma. Espero que quien encontró la plata me la devuelva y, si no, quiero pensar que no lo hace porque la necesita más que yo”, se consuela Laura.

Varios fajos de dinero

“Me di cuenta del faltante como a la una de la mañana. Yo estaba confiada en que todo el dinero estaba guardado. Y sólo pude haberlo perdido en ese trayecto de una cuadra”, insiste.

Los 530 mil pesos estaban repartidos en 10 fajos, cada uno con 100 billetes de $ 500, y 3 fajos de $ 100.

Apenas se percató del hecho, acudió a las redes sociales pidiendo por su devolución. Los vecinos se solidarizaron y replicaron el mensaje, también se acercaron para apoyarla y ofrecerle ayuda.

Laura es docente del Ipea 292, y muy conocida en su pueblo, y por esta situación y otras que viene sufriendo se encuentra bajo tratamiento psicológico.

“Estoy contenida por mi familia, mis padres, mis hijos, amigos. He repasado miles de veces lo que hice; lloré mucho. Me consuelo por el lado de que no es una vida, no es una enfermedad, sino que es dinero, aunque me hacía falta, porque nosotros somos gente de trabajo, espero recuperarlo”, insiste.

Patricia Rossia. Redacción Puntal