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Docentes de la ciudad opinaron del amparo de la justicia provincial a las clases presenciales

Directivos villamarienses brindaron su parecer y avalaron el fallo que prohíbe la presencialidad en ciudades con más de 30.000 habitantes. La acción fue promovida por un grupo de padres. "Sin salud, no hay educación posible"

La Cámara en lo Contencioso Administrativa de 1° Nominación de la ciudad de Córdoba rechazó in límine la acción de amparo promovida por un grupo de padres, en representación de sus hijos menores de edad, contra el decreto del Gobierno provincial que prohíbe el dictado de clases presenciales en las escuelas del nivel inicial, primario y secundario que están ubicadas en núcleos urbanos con una población superior a los 30.000 habitantes.

El tribunal puntualizó que, en este caso, si bien los derechos a la educación y a la salud tienen tutela constitucional, “va de suyo que sin salud, no hay educación posible”. “Ello no significa de ningún modo menoscabar la importancia de la educación, o desconocer el impacto negativo que la educación no presencial ha significado para los niños y jóvenes de nuestra provincia. No hace falta prueba de ello, lo sabemos porque lo experimentamos todos los padres de niños en edad escolar en la provincia de Córdoba. Sin embargo, también conocemos los estragos que en la salud de la población está provocando esta pandemia, porque los sufrimos en carne propia”, expresó el camarista Ángel Antonio Gutiez.

El decreto recuerda que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha establecido, en reiteradas oportunidades, que para que una restricción a los derechos sea constitucional esta debe ser limitada en el tiempo. Asimismo, señala que la restricción a la educación presencial dispuesta por Decreto n.° 599/2021 del Gobierno provincial tiene vigencia hasta el 2 de julio del año en curso.

PUNTAL VILLA MARÍA, dialogó con docentes de diferentes establecimientos educativos que brindaron su parecer tras el fallo.

María Cecilia Bazzanella, directora del Instituto Bernardino Rivadavia dijo: “El ministero de Educación aclaró, que la intención es volver a las clases presenciales, pero cuando estén las condiciones epidemiológicas garantizadas. De todas maneras, más allá del valor que tienen las clases presenciales, hoy se está trabajando de manera virtual, hay plataformas puestas a disposición por el gobierno provincial, que permiten avanzar con los contenidos y aprendizajes por otros medios”.

Además, Bazzanellla puntualizó: “La escuela, no es solo lo físico, los docentes están en contacto con los estudiantes, los directivos estamos trabajando con los docentes en la Evaluacion Formativa y de resultado, para comunicar a las familias al cierre de la etapa 8 de julio, el proceso llevado a cabo por los estudiantes en esta primera parte del año. Esperemos que pronto las condiciones epidemiológicas mejoren y con ella el regreso a la presencialidad, con el valor que ella tiene. Mientras tanto, hay un trabajo comprometido de los docentes en el acompañamiento de los estudiantes y una planificación pensada para la Bimodalidad tanto en los diferentes niveles.

En el mismo sentido, Gretel Hunzicker, de la escuela Proa manifestó: “Estoy de acuerdo con lo que dictaminó la justicia. Viendo las camas ocupadas de los hospitales, el agotamiento en los centros de salud y todo su personal, además de los fríos extremos con las condiciones de las escuelas, volver a la presencialidad no es correcto ahora”.

Hunzicker, además agregó: “Particularmente nuestro establecimiento no ha vuelto a la presencialidad porque se ubica en el campus de la Universidad Nacional de Villa María, la poca frecuencia de transporte, la falta de personal de la limpieza, entre otras cuestiones por lo que la Inspección 5 se decidió por la no presencialidad.

Estuvimos trabajando mucho para revertir la situación pero no pudimos. Como madre y docente estoy de acuerdo en la virtualidad, estar en las aulas con las ventanas abiertas con las bajas temperaturas de la época, donde en muchos colegios no hay calefacción y sobre todo no está la copa de leche es muy dificil”.

Mariela González, directora de la escuela Nicolás Avellaneda, expresó: “Entiendo que es una situación compleja, comprendiendo a los padres, pero también es cierto lo que se plantea desde el punto de vista legal que sin salud no puede haber educación. Como educadora menciono que todas las escuelas están haciendo un esfuerzo grande para mantener el vinculo pedagogico en esta modalidad de trabajo escolar que plantea el ministerio con alternancia (burbujas), pero hay muchisimos aprendizajes que solo se dan en la presencialidad compartiendo espacios y vinculos estrechos con los docentes”.

González sostuvo también: “Otra realidad es que el tiempo que tuvimos la presencialidad, las escuelas no son espacios donde se generen contagios, sí puede ser un lugar de contactos estrechos pero siempre se dieron casos afuera de los establecimientos. Tenemos un protocolo muy estricto con medidas de bioseguridad para que sea un espacio seguro tanto para docentes como también estudiantes”.

Mónica Scarafía, directora de la escuela del Trabajo comentó: “Soy una defensora de la apertura de las escuelas. Tenemos burbujas reducidas, pocos chicos en los talleres (4 a 6 estudiantes), desinfectamos las herramientas y los elementos de tareas, pero estas cuestiones están supeditadas al ministerio de Salud, más que al de Educación. Si en Villa María descienden los casos yo no tendría problemas en abrir las puertas, pero es una escuela provincial y necesito la orden de los superiores para la apertura o no”.

Por último, Marcelo Coppari del IPEM 147 Manuel A. Ocampo (Ex-Comercial) hizo hincapié en que siempre la modalidad de trabajo estuvo clara desde el ministerio: “Nosostros nos caracterizamos en todo este tiempo de pandemia, los los criterios de gradualidad y situaciones”.

Esto significa que en la medida en que se pueda se trabaja en forma gradual, en la bimodalidad (presencial y virtual), si nos basamos en lo situacional, es que cada escuela tiene un volumen muy distinto y en algunas localidades es muy diferente el tránsito a lo que se vive en Villa María, porque son ciudades más chicas”.

Respecto al fallo, Coppari dijo lo siguiente: “No me llama la atención el fallo de la justicia provincial porque prevalece el criterio sanitario. A medida que se puede realizar una apertura, es síntoma de que los casos han descendido, eso estuvo claro desde el inicio”.

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