Además de impactar negativamente sobre la producción de carne en todas sus variantes, desde pollos, cerdos a vacas, y también en los tambos, en todos los casos por ser un insumo base de la alimentación de los animales, el mayor tipo de cambio para el maíz también afecta a la elaboración de etanol que se usa luego para mezclar con las naftas y llegar a los surtidores.
La industria etanolera tiene una particularidad: tiene a su principal insumo atado a valores internacionales cuya traducción se refleja en la pizarra de Rosario luego de la quita de retenciones, sumado a algunas distorsiones de un complejo mercado argentino; pero del otro lado, el precio de su producto lo define la Secretaría de Energía con base en los criterios establecidos por el Ministerio de Economía.
Y si bien el sector viene teniendo actualizaciones mensuales ya desde hace casi un año -cuando comenzó la gestión Massa- la implementación del dólar maíz rompe la ecuación económica de un sector que para Córdoba es de vital importancia porque agrega valor a su principal cultivo. Le agrega, como a las producciones cárnicas, un aumento repentino superior al 20% del principal costo o insumo.
Por eso, la forma de volver a equilibrar las cuentas es teniendo alguna compensación del otro lado de la ecuación: del precio.
Es por eso que las empresas etanoleras le presentarán un pedido formal en las próximas horas a la secretaria de Energía, Flavia Royón, para que se implemente un alza en el valor del precio que reciben por parte de las petroleras.
Actualmente el litro de etanol cotiza a 172,759 pesos tanto para el elaborado a base de maíz como el de caña de azúcar. El pedido será que al menos ese valor trepe a $205.
Esto guarda relación con el incremento que sufriría el maíz al obtener un tipo de cambio diferencial de $340. “Al menos hasta que dure la medida excepcional del dólar maíz, es necesario una compensación, de otra manera esto va a hundir a las empresas en una situación de pérdida inmediata”, alertaron desde la Cámara de Bioetanol.
En ese sentido recordaron las dificultades que tenían antes de lograr un ajuste mensual, lo que ocurre desde mediados del año pasado. Esa actualización cada 30 días hizo que en los últimos 12 meses el valor pasara de $88,24 a los $172,759 actuales, lo que implica un incremento del 95,7%, unos 20 puntos porcetuales por debajo de la inflación de ese período, que alcanza el 115%.
Ese retraso sumado al incremento de costos vuelve a generar en el sector una situación en la que las empresas alertan sobre una posibilidad de parate en la producción.
Según las fuentes empresarias, ante los rumores insistentes que se reiteraron en las últimas semanas sobre la posibilidad de un dólar maíz, hubo contactos previos con funcionarios de Energía para alertar que “si se daba el nuevo tipo de cambio, iba a ser necesario una actualización inmediata del precio del etanol”. Por lo cual, agregaron, “hay pleno conocimiento de lo que iba a provocar ese cambio en el insumo central”. En ese punto, los empresarios le hicieron saber a los funcionarios que “el costo del cereal representa más del 50% de nuestros costos de elaboración”.
Sin embargo, las etanoleras también incluyeron un dato más: el de las importaciones. Según indicaron, habrá incrementos adicionales de costos que “provendrán del aumento de varios de nuestros insumos importados, como por ejemplo las levaduras, las enzimas, los productos químicos y los repuestos”.
El interrogante posterior al de las etanoleras es qué hará luego el Gobierno si accede a corregir la distorsión para esas empresas con lo que reclamarán las petroleras, que se supone que pedirán la misma compensación para las naftas, aún siendo de manera momentánea.

