Cuestionan a Ecogas por enviar facturas con consumo estimado
La auditora Alicia Peressutti realizó una presentación ante la empresa para reclamar que las próximas tengan la lectura real. También cuestionó el incumplimiento del decreto presidencial sobre la tarifa social
La auditora de la ciudad, Alicia Peressutti, se presentó este lunes en la oficina local de Ecogas para reclamar dos aspectos que consideró “graves” con relación a la prestación del servicio de la empresa. Por un lado, el incumplimiento al decreto presidencial sobre aquellos beneficiarios de la tarifa social, y por el otro la lectura estimada que realizan del consumo de usuarios, en vez de la real.
“Deben cobrar por lo que se consume, y no sobre lo que ellos piensan o estiman. La gente gasta menos pero se le está cobrando por algo que no ha gastado”, insistió la auditora, visiblemente indignada por la situación.
A la dependencia de calle Chile llegan diariamente alrededor de 10 reclamos al respecto, aunque el número se incrementa luego con las manifestaciones que realizan usuarios vía telefónica. Y no sólo de la ciudad cuestionan, sino de poblaciones vecinas también.
Peressutti recordó la existencia de un decreto presidencial “en el que se aclara que en mayo y junio la gente que tiene tarifa social iba a estar exenta -del incremento-, y en realidad le están cobrando. Les enviaron la factura y vamos a tener que hacer un trámite por cada uno de los que vienen a la Defensoría”.
Descartó que el objetivo sea lograr una nota de crédito, ya que pretende “que se respete el decreto. La gente no lo puede pagar. Hay vecinos que ganan 4, 5 u 8 mil pesos, y no pueden pagar las boletas”.
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, la auditora mencionó que “hay un caso testigo de Etruria que es tremendo”. “Una señora discapacitada, con su hija también discapacitada, tiene tarifa social y les vino una factura de 8 mil pesos. No queremos una nota de crédito, porque no lo puede pagar. Tenemos que hacer trámite por trámite, ante el gerente de Mendoza, para que refacturen. Qué puede hacer esta mujer, no va a tener para comer”, dijo.
Tarifa social en la ciudad
Si bien la auditora evitó brindar un número preciso, estimó que entre el 15% y 20% de los vecinos de la ciudad disponen de una tarifa social. “Se trabajó mucho al respecto. En la ciudad, la red de gas natural es extensa, por lo que hay muchos usuarios de los que un importante número tiene la tarifa social. Lo que está pasando es grave, porque insisto, la gente no puede pagar. Necesitamos una refacturación”, sostuvo.
Paralelo al inconveniente con las tarifas sociales, Peressutti mencionó que detectaron otro de la misma gravedad: “Están llegando facturas con lectura estimativa, no real. Es gravísimo porque atenta la Ley de Defensa del Consumidor. En muchos casos, hasta el año pasado la gente utilizaba dos calefactores y para este año decidió usar sólo uno. Al llegar la factura con lectura estimativa, el consumo es irreal porque se basa en el del año pasado. Queremos que facturen el consumo real, que cobren lo que utiliza cada usuario, sino para qué apagó uno el calefactor”.
Insistió en que “la gente está ahorrando gas porque no se pueden pagar las facturas; un calefactor gasta entre 2.500 y 3 mil pesos. La gente ahorra, pero no se ve reflejado en la facturación, al contrario llegan facturas altísimas. Le creo a la gente de que está gastando menos, porque está asustada con no poder pagar las facturas”.
Sobre los pasos a seguir al respecto, mencionó que a mediados del próximo mes se hará una presentación en dos lugares. “A la Asociación de Defensorías, para que todas vayamos juntas en esto, y el día 16 lo más probable es que junto a la Defensoría de la Nación, que tiene potestad procesal y legal, nos presentaremos en el Enargas hasta que nos reciban. Ellos deben actuar sobre Ecogas y obligarlos. En la nota que presenté pedí que la medición de julio y agosto sea real, que midan”, afirmó.
Peressutti insistió en que Ecogas “debe cobrar lo que uno gastó, y no lo que estima”. Y dijo: “Seguramente el año pasado gasté mucho más que ahora. Los jubilados están desesperados. Tenemos 10 reclamos diarios, más todas las llamadas telefónicas que recibimos. Además, no sólo es gente de la ciudad sino que también llegan vecinos de la zona. Ellos no tienen defensoría. La gente de Villa María nos paga el sueldo, pero también tenemos que recibir a los vecinos de la región, porque no tienen a dónde ir. Acá se lograron recursos para que otras tres personas pagas por Nación y Provincia nos colaboren. No hacemos la diferencia, atendemos a todos por igual”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María.
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“Deben cobrar por lo que se consume, y no sobre lo que ellos piensan o estiman. La gente gasta menos pero se le está cobrando por algo que no ha gastado”, insistió la auditora, visiblemente indignada por la situación.
A la dependencia de calle Chile llegan diariamente alrededor de 10 reclamos al respecto, aunque el número se incrementa luego con las manifestaciones que realizan usuarios vía telefónica. Y no sólo de la ciudad cuestionan, sino de poblaciones vecinas también.
Peressutti recordó la existencia de un decreto presidencial “en el que se aclara que en mayo y junio la gente que tiene tarifa social iba a estar exenta -del incremento-, y en realidad le están cobrando. Les enviaron la factura y vamos a tener que hacer un trámite por cada uno de los que vienen a la Defensoría”.
Descartó que el objetivo sea lograr una nota de crédito, ya que pretende “que se respete el decreto. La gente no lo puede pagar. Hay vecinos que ganan 4, 5 u 8 mil pesos, y no pueden pagar las boletas”.
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, la auditora mencionó que “hay un caso testigo de Etruria que es tremendo”. “Una señora discapacitada, con su hija también discapacitada, tiene tarifa social y les vino una factura de 8 mil pesos. No queremos una nota de crédito, porque no lo puede pagar. Tenemos que hacer trámite por trámite, ante el gerente de Mendoza, para que refacturen. Qué puede hacer esta mujer, no va a tener para comer”, dijo.
Tarifa social en la ciudad
Si bien la auditora evitó brindar un número preciso, estimó que entre el 15% y 20% de los vecinos de la ciudad disponen de una tarifa social. “Se trabajó mucho al respecto. En la ciudad, la red de gas natural es extensa, por lo que hay muchos usuarios de los que un importante número tiene la tarifa social. Lo que está pasando es grave, porque insisto, la gente no puede pagar. Necesitamos una refacturación”, sostuvo.
Paralelo al inconveniente con las tarifas sociales, Peressutti mencionó que detectaron otro de la misma gravedad: “Están llegando facturas con lectura estimativa, no real. Es gravísimo porque atenta la Ley de Defensa del Consumidor. En muchos casos, hasta el año pasado la gente utilizaba dos calefactores y para este año decidió usar sólo uno. Al llegar la factura con lectura estimativa, el consumo es irreal porque se basa en el del año pasado. Queremos que facturen el consumo real, que cobren lo que utiliza cada usuario, sino para qué apagó uno el calefactor”.
Insistió en que “la gente está ahorrando gas porque no se pueden pagar las facturas; un calefactor gasta entre 2.500 y 3 mil pesos. La gente ahorra, pero no se ve reflejado en la facturación, al contrario llegan facturas altísimas. Le creo a la gente de que está gastando menos, porque está asustada con no poder pagar las facturas”.
Sobre los pasos a seguir al respecto, mencionó que a mediados del próximo mes se hará una presentación en dos lugares. “A la Asociación de Defensorías, para que todas vayamos juntas en esto, y el día 16 lo más probable es que junto a la Defensoría de la Nación, que tiene potestad procesal y legal, nos presentaremos en el Enargas hasta que nos reciban. Ellos deben actuar sobre Ecogas y obligarlos. En la nota que presenté pedí que la medición de julio y agosto sea real, que midan”, afirmó.
Peressutti insistió en que Ecogas “debe cobrar lo que uno gastó, y no lo que estima”. Y dijo: “Seguramente el año pasado gasté mucho más que ahora. Los jubilados están desesperados. Tenemos 10 reclamos diarios, más todas las llamadas telefónicas que recibimos. Además, no sólo es gente de la ciudad sino que también llegan vecinos de la zona. Ellos no tienen defensoría. La gente de Villa María nos paga el sueldo, pero también tenemos que recibir a los vecinos de la región, porque no tienen a dónde ir. Acá se lograron recursos para que otras tres personas pagas por Nación y Provincia nos colaboren. No hacemos la diferencia, atendemos a todos por igual”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María.