2018 cerró con un superávit de 12,3 millones de pesos
Lucarelli explicó que no es plata que sobre “sino recursos que se tienen como fondos de reserva para contingencias o meses en que erogaciones son más grandes que ingresos”
Las cuentas municipales cerraron 2018 con un superávit de 12,3 millones de pesos, según confirmó la secretaria de Economía y Finanzas de la Comuna, Daniela Lucarelli, quien también informó una recaudación con resultados positivos para el primer bimestre de este año.
“Es bueno rescatar, por el esfuerzo que deben estar haciendo los contribuyentes, que este primer bimestre tiene un 32 por ciento más de recaudación respecto al primer bimestre de 2018. Hoy los vecinos realmente están respondiendo de una manera que no parece acorde al contexto que se vive”, puntualizó la exedil.
Atribuyó esta situación a la confianza en el buen uso de los recursos. “Es la confianza que tienen en que esos recursos se están destinando a las 38 frentes de obra que se enunciaron, que vienen a resolver una problemática en distintos sectores de la ciudad, a que sostenemos la prestación de los servicios, a que no hay irregularidades en los pagos a los proveedores, en compras, ni licitaciones”, describió. También en lo que se genera “en educación, inclusión, salud, que son todas respuestas que el Municipio da, y a contrapelo de eso la respuesta que el contribuyente da es tributar, con enorme esfuerzo”.
Y ratificó que desde Economía, para retribuir esa confianza y ese esfuerzo, se validaron “normas ISO de calidad tanto en Compras y Contrataciones como en Tesorería, que es una forma de dar una señal de que en los procesos más sensibles en que se manejan recursos públicos se validaron normas internacionales de calidad”.
Afirmó: “Con el recurso público no hacemos otra cosa que devolvérselo a la comunidad, ya sea en obras o en servicios”.
En relación con los motivos para el superávit, Lucarelli ratificó que “la recaudación fue de nuevo un factor importante, ocupó poco más del 60 por ciento del total de los ingresos, de los 1.450 millones de pesos que aproximadamente fue el presupuesto ejecutado en 2018”.
También mencionó instrumentos que se utilizan para optimizar el gasto, tal el caso de la subasta electrónica. Explicó: “La subasta electrónica nos permitió ahorros muy importantes. Nosotros en alimentos por ejemplo tuvimos una reducción del 56% de los costos, medicamentos también, en insumos informáticos, papelería. Se abrió el juego a nuevos proveedores y entre ellos, en esa disputa por vender al Estado, finalmente cotizan menos de los precios de referencia que tenemos”.
Ratificó que “todo este trabajo enorme de mejorar el gasto y la inversión y mejorar la recaudación deriva en un superávit” al que cuidan “porque no es plata que sobre sino recursos que se tienen como fondos de reserva para las contingencias o los meses en que las erogaciones son más grandes que los ingresos”.
Lucarelli también destacó el resultado positivo de la moratoria que instrumentaron entre fines del año pasado y principios de este año. “Sirvió de mucho”, señaló.
Se trata del plan de regularización de deudas que, según apuntó, tuvo “un resultado muy positivo para el contexto”. De hecho la funcionaria admitió que no esperaba esa respuesta a partir de la situación “dificultosa” en que se encuentran muchos contribuyentes. “El máximo beneficio que era para el primer mes se prolongó por tres meses más que es lo que pedían los contribuyentes cuando se acercaban a regularizar”, admitió.
Ahora, según anticipó, el equipo de Economía saldrá a los barrios con la tarifa social.
“Vemos que la gente que no regularizó es la que muy probablemente reúna requisitos para la tarifa social pero que porque no sabe o no puede venir al Municipio no llena un pequeño formulario y no accede al beneficio. Vamos a salir nosotros a completar los datos, hacer el estudio socioeconómico e introducirlos en la tarifa social con el beneficio retroactivo a 2017”, puntualizó.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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“Es bueno rescatar, por el esfuerzo que deben estar haciendo los contribuyentes, que este primer bimestre tiene un 32 por ciento más de recaudación respecto al primer bimestre de 2018. Hoy los vecinos realmente están respondiendo de una manera que no parece acorde al contexto que se vive”, puntualizó la exedil.
Atribuyó esta situación a la confianza en el buen uso de los recursos. “Es la confianza que tienen en que esos recursos se están destinando a las 38 frentes de obra que se enunciaron, que vienen a resolver una problemática en distintos sectores de la ciudad, a que sostenemos la prestación de los servicios, a que no hay irregularidades en los pagos a los proveedores, en compras, ni licitaciones”, describió. También en lo que se genera “en educación, inclusión, salud, que son todas respuestas que el Municipio da, y a contrapelo de eso la respuesta que el contribuyente da es tributar, con enorme esfuerzo”.
Y ratificó que desde Economía, para retribuir esa confianza y ese esfuerzo, se validaron “normas ISO de calidad tanto en Compras y Contrataciones como en Tesorería, que es una forma de dar una señal de que en los procesos más sensibles en que se manejan recursos públicos se validaron normas internacionales de calidad”.
Afirmó: “Con el recurso público no hacemos otra cosa que devolvérselo a la comunidad, ya sea en obras o en servicios”.
En relación con los motivos para el superávit, Lucarelli ratificó que “la recaudación fue de nuevo un factor importante, ocupó poco más del 60 por ciento del total de los ingresos, de los 1.450 millones de pesos que aproximadamente fue el presupuesto ejecutado en 2018”.
También mencionó instrumentos que se utilizan para optimizar el gasto, tal el caso de la subasta electrónica. Explicó: “La subasta electrónica nos permitió ahorros muy importantes. Nosotros en alimentos por ejemplo tuvimos una reducción del 56% de los costos, medicamentos también, en insumos informáticos, papelería. Se abrió el juego a nuevos proveedores y entre ellos, en esa disputa por vender al Estado, finalmente cotizan menos de los precios de referencia que tenemos”.
Ratificó que “todo este trabajo enorme de mejorar el gasto y la inversión y mejorar la recaudación deriva en un superávit” al que cuidan “porque no es plata que sobre sino recursos que se tienen como fondos de reserva para las contingencias o los meses en que las erogaciones son más grandes que los ingresos”.
Lucarelli también destacó el resultado positivo de la moratoria que instrumentaron entre fines del año pasado y principios de este año. “Sirvió de mucho”, señaló.
Se trata del plan de regularización de deudas que, según apuntó, tuvo “un resultado muy positivo para el contexto”. De hecho la funcionaria admitió que no esperaba esa respuesta a partir de la situación “dificultosa” en que se encuentran muchos contribuyentes. “El máximo beneficio que era para el primer mes se prolongó por tres meses más que es lo que pedían los contribuyentes cuando se acercaban a regularizar”, admitió.
Ahora, según anticipó, el equipo de Economía saldrá a los barrios con la tarifa social.
“Vemos que la gente que no regularizó es la que muy probablemente reúna requisitos para la tarifa social pero que porque no sabe o no puede venir al Municipio no llena un pequeño formulario y no accede al beneficio. Vamos a salir nosotros a completar los datos, hacer el estudio socioeconómico e introducirlos en la tarifa social con el beneficio retroactivo a 2017”, puntualizó.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María