El diputado nacional Eduardo Valdés aseguró ayer que "la voluntad política" del presidente Alberto Fernández con la intervención y llamado a expropiación de Vicentin fue "rescatar a la empresa", pero hubo una ofensiva de "los profetas del odio" para boicotear la idea.
"La voluntad política del Presidente fue rescatar la empresa Vicentin. Pero los profetas del odio vienen jugando al ensayo y error desde el día que asumió Alberto Fernández", remarcó Valdés.
El diputado nacional indicó que "cada semana, los profetas del odio tienen una consigna nueva" y en ese aspecto enumeró: "Primero fue que el Presidente se baje el sueldo, después la cuarentena abierta, ahora Vicentin. Tratan de polarizar cualquier tema del que habla el Presidente".
"A nosotros no nos da lo mismo que caiga una empresa. Nosotros no queremos que quiebre. Eso es lo que nos diferencia de los que gobernaron antes", expresó Valdés. Además, subrayó que "lo que pasó es que el gobernador (Omar) Perotti trajo una idea que al Presidente le pareció superior".
En tanto, aseguró que "la propia familia Vicentin ha plantea-do que para resolver la situación de la empresa necesitan de la participación del Estado".
"Los bancos internacionales dijeron que no van a negociar si siguen los mismos que estaban hasta ahora. Eso lo dice Gustavo Nardelli, no Eduardo Valdés", manifestó. Además, consideró que Alberto Fernández es "muy transparente" y eso lo lleva a "hablar de más" con los medios. "Tenemos un presidente que está dispuesto a contestar cuantas preguntas le hagan. Para mí contesta muchas y de más".
“Una bomba sanitaria”
En tanto, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés "Cuervo" Larroque, consideró ayer "una imprudencia supina" la decisión de sectores opositores de movilizar en las calles contra la intervención de Vicentin en medio de la pandemia de coronavirus, y consideró que se trató de "una bomba en términos sanitarios".
"Más allá de la caracterización política (de la marcha), en términos sanitarios es una bomba lo que se ha generado", sostuvo.
El funcionario provincial aseguró que fue un acto "peligrosísimo" en el actual contexto de avance de la enfermedad.
"Una imprudencia supina de muchos sectores lamentablemente", definió el referente de La Cámpora, y opinó que algunos medios de comunicación alentaron la convocatoria.

