Alumnos del Instituto la Santísima Trinidad de esta ciudad se preocuparon por los índices de obesidad de la provincia y el país, pensaron un producto para solucionar dicho problema, lo proyectaron en un trabajo de investigación y lo presentaron en un foro de ciencias, en el que fueron premiados. ¿El resultado? Obtuvieron una acreditación para participar de otra instancia científica, que será el año que viene en la ciudad de Puebla, México.
El docente que acompañó a los estudiantes en el proceso, Franco Salgado, en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, se mostró feliz por la premiación. “Estamos muy contentos, ahora habrá que trabajar para el año que viene”, dijo. Los educandos del ciclo orientado del Trinitarios que trabajaron en el proyecto son Nicolás Cariaga, Lourdes Pedraza y Pablo Flores.
Foro de Ciencia y Civilización
Los chicos del “Trini” participaron durante la semana pasada del Foro de Ciencia y Civilización que organizó la Asociación Vida en la localidad de El Cerrito, Entre Ríos. El mismo contó con la participación de delegaciones internacionales de Brasil, Paraguay, Colombia, México, entre otras.
La delegación local, compuesta por tres estudiantes y un profesor, fue la única representante de la ciudad y provincia. Según el docente de la institución, llegaron a participar ‘con lo justo’. “Nos decidimos a venir hace muy poco. Nos faltaban algunos resultados y queríamos estar seguros de algunas cosas. A pesar de eso, nos presentamos”, sostuvo Salgado.
“Con nuestro proyecto participamos en la categoría ciencias naturales. Tuvimos la grata noticia de que nos reconocieron con una acreditación para participar de otra feria de ciencias que se va a realizar en Puebla el año que viene”, agregó orgulloso.
El proyecto
El docente de la escuela contó que el origen del proyecto fue la preocupación de los adolescentes de la institución por los altos índices de obesidad existentes tanto a nivel provincial como nacional. “Los alumnos también leyeron la cantidad de proteínas de buenos valores que se pierden en el suero. Juntos pensamos en la posibilidad de hacer un alimento que pudiera resolver o mejorar el problema de la obesidad, un producto de bajo valor calórico y que a la vez pudiera recuperar los niveles de proteínas que se estaban desperdiciando”, relató el docente. El resultado fue crear un postrecito.
Cebe señalar que los tres estudiantes, Cariaga, Pedraza y Flores, forman parte del Club de Ciencias de la escuela. Dicha modalidad institucional permite que los educandos de la Santísima Trinidad formen grupos de trabajo desde cuarto y quinto grado.
La idea del postre en particular comenzó a tomar forma el año pasado. “Nos contactamos con nutricionistas que nos recomendaron ajustes nutricionales”, mencionó Salgado. Quien también brindó su apoyo en el proyecto fue el doctor Pablo Rodríguez, especialista que asesoró a los estudiantes en lo referido al ambiente y el desperdicio del lactosuero.
“Fuimos elaborando, probando y analizando hasta que pudimos comparar los valores de proteínas de nuestro producto con aquellos alimentos que circulan en el mercado. Conseguimos un aporte de proteínas un poquito superior a lo que se compra en el mercado, y un valor de hidratos de carbono y grasas muy por debajo de lo que se consigue en los súper”, analizó.
Si comparamos los valores energéticos de los alimentos que están en el mercado y los logrados por el postre, podríamos decir que este segundo presenta un 70 por ciento menos de hidratos de carbono y un 80 por ciento menos de grasa. Según los estudios de lactosuero realizados dentro del trabajo, se puede llegar a la conclusión de que la proteína que aporta el alimento es de ‘alto valor biológico’. “El aporte en calcio que logramos es de aproximadamente un 10 por ciento más que los productos comerciales”, manifestó.
La investigación con los estudiantes de cuarto y quinto año no se acaba. Si bien los resultados hasta el momento fueron positivos, todavía queda camino por recorrer. “Nos falta analizar la vida útil del alimento y realizar un panel de evaluación sensorial. Quedan muchas metas por seguir trabajando”, cerró Salgado.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal
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Foro de Ciencia y Civilización
Los chicos del “Trini” participaron durante la semana pasada del Foro de Ciencia y Civilización que organizó la Asociación Vida en la localidad de El Cerrito, Entre Ríos. El mismo contó con la participación de delegaciones internacionales de Brasil, Paraguay, Colombia, México, entre otras.
La delegación local, compuesta por tres estudiantes y un profesor, fue la única representante de la ciudad y provincia. Según el docente de la institución, llegaron a participar ‘con lo justo’. “Nos decidimos a venir hace muy poco. Nos faltaban algunos resultados y queríamos estar seguros de algunas cosas. A pesar de eso, nos presentamos”, sostuvo Salgado.
“Con nuestro proyecto participamos en la categoría ciencias naturales. Tuvimos la grata noticia de que nos reconocieron con una acreditación para participar de otra feria de ciencias que se va a realizar en Puebla el año que viene”, agregó orgulloso.
El proyecto
El docente de la escuela contó que el origen del proyecto fue la preocupación de los adolescentes de la institución por los altos índices de obesidad existentes tanto a nivel provincial como nacional. “Los alumnos también leyeron la cantidad de proteínas de buenos valores que se pierden en el suero. Juntos pensamos en la posibilidad de hacer un alimento que pudiera resolver o mejorar el problema de la obesidad, un producto de bajo valor calórico y que a la vez pudiera recuperar los niveles de proteínas que se estaban desperdiciando”, relató el docente. El resultado fue crear un postrecito.
Cebe señalar que los tres estudiantes, Cariaga, Pedraza y Flores, forman parte del Club de Ciencias de la escuela. Dicha modalidad institucional permite que los educandos de la Santísima Trinidad formen grupos de trabajo desde cuarto y quinto grado.
La idea del postre en particular comenzó a tomar forma el año pasado. “Nos contactamos con nutricionistas que nos recomendaron ajustes nutricionales”, mencionó Salgado. Quien también brindó su apoyo en el proyecto fue el doctor Pablo Rodríguez, especialista que asesoró a los estudiantes en lo referido al ambiente y el desperdicio del lactosuero.
“Fuimos elaborando, probando y analizando hasta que pudimos comparar los valores de proteínas de nuestro producto con aquellos alimentos que circulan en el mercado. Conseguimos un aporte de proteínas un poquito superior a lo que se compra en el mercado, y un valor de hidratos de carbono y grasas muy por debajo de lo que se consigue en los súper”, analizó.
Si comparamos los valores energéticos de los alimentos que están en el mercado y los logrados por el postre, podríamos decir que este segundo presenta un 70 por ciento menos de hidratos de carbono y un 80 por ciento menos de grasa. Según los estudios de lactosuero realizados dentro del trabajo, se puede llegar a la conclusión de que la proteína que aporta el alimento es de ‘alto valor biológico’. “El aporte en calcio que logramos es de aproximadamente un 10 por ciento más que los productos comerciales”, manifestó.
La investigación con los estudiantes de cuarto y quinto año no se acaba. Si bien los resultados hasta el momento fueron positivos, todavía queda camino por recorrer. “Nos falta analizar la vida útil del alimento y realizar un panel de evaluación sensorial. Quedan muchas metas por seguir trabajando”, cerró Salgado.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal

