Esil busca potenciar la investigación e innovación productiva
Lo hará con la apertura de la Unidad Dinámica Experimental. La institución promueve la concreción de desarrollos tecnológicos vinculados al sector. La gestión de nuevos productos y el tratamiento de efluentes, entre los ejes clave
Recientemente la Escuela Superior Integral de Lechería (Esil) inauguró un espacio destinado a potenciar la investigación e innovación del sector lácteo. La Unidad Dinámica Experimental (UDE), tal su denominación, está emplazada en la planta piloto que posee la institución educativa, en donde se dispuso equipamiento para esas tareas.
Según destacó Franco Salgado, responsable del Área de Investigación de la Esil, hay dos ejes de trabajo –íntimamente relacionados - donde están posando la mirada. Por un lado, la gestión de nuevos productos para innovar en la cadena y, por otro, analizar alternativas eficientes para el tratamiento de efluentes, una problemática extendida entre las industrias del sector. En ese aspecto, no sólo se trata de mitigar la contaminación ambiental sino también valorizar esos residuos. Por ese motivo, desde la entidad buscan generar productos tomando como base proteica el lactosuero, que históricamente fue considerado un desecho en el proceso industrial.
En una primera instancia, el directivo indicó que en la institución desde hace varios años vienen llevando adelante proyectos de investigación vinculados particularmente al sector lácteo y “las demandas llegan cada vez con mayor frecuencia. Las empresas buscan mejorar sus productos y el tratamiento de efluentes; y la escuela participa de esos proyectos. Por eso consideramos la necesidad de crear un espacio que centralizara la investigación y el desarrollo poniendo a disposición y acondicionando equipos, personal y recursos que tenemos para que toda esta actividad se encuentre en un único lugar y con los cuidados y atenciones que necesita”.
El profesional mencionó las demandas más recurrentes de las empresas que toman contacto con la entidad.
“En general en esta época tienen que ver con la optimización de los procesos, o sea, lograr productos con mayor rendimiento y mejor calidad, ajustado a las demandas del consumidor que cada vez tiene más participación en el diseño de productos. Además está el tratamiento de efluentes, que es una preocupación importante para todas las tecnologías, sobre todo en la industria láctea”.
En ese sentido, señaló que los trabajos en la UDE tendrán que ver tanto con el desarrollo de nuevos productos como del tratamiento de los efluentes, fundamentalmente teniendo como objetivo “agregarle valor a la producción en pequeña o gran escala, pero particularmente a las pymes que en la mayoría de los casos no cuentan con un espacio para desarrollo de tecnologías”.
Justamente los desechos generados durante el proceso de industrialización es un tema pendiente y necesario en el sector. Salgado expresó sobre el particular que están trabajando a partir de demandas puntuales de empresas, pero también con líneas propias de investigación y desarrollo (I+D).
“Buscamos darle un valor y aprovechar los nutrientes que tiene el suero de quesería, porque es un producto de altísimo valor nutritivo. Procuramos aprovecharlo, generando nuevos productos, y también reducir la carga contaminante de los efluentes. Para eso se pueden aplicar tecnologías de membranas o de filtración. Estamos viendo esas tecnologías junto a algunas industrias. Asimismo, trabajamos para elaborar yogurt o queso de lactosuero”.
Las propiedades del suero de leche antes se soslayaban, pero en la actualidad “es una tendencia mundial. Y para nosotros algo muy importante es que a todo este proceso lo hacemos con alumnos y profesores. Esto tiene un objetivo académico, además del servicio a la comunidad y a la industria. Por ejemplo, tenemos un proyecto para hacer un postrecito a partir de proteínas de lactosuero que lo están llevando adelante alumnos del nivel medio. Esto vincula todas las funciones que tiene la escuela. Los estudiantes van desarrollando actitudes y capacidades científicas y pensando en el nivel superior. Son cuestiones que también promovemos al poner en marcha este tipo de actividades”.
Cultura
Vale mencionar que para que avancen la industrialización de productos basados en lactosuero también hay que vencer determinados obstáculos culturales, relacionados con la reticencia que muchas veces tiene el consumidor sobre insumos que tradicionalmente eran considerados desechos.
Salgado enfatizó que esos argumentos no se sostienen técnicamente. “Las proteínas del lactosuero a nivel de nutrición y digestibilidad ya están comprobadas y probablemente son mejores que las que presenta un producto tradicional, como queso o yogurt. Lo que pasa es que como antes se desechaba está mal visto; hay que romper con esa barrera, pero creo que de poco va ocurriendo. Pienso que pasa más que nada por una cuestión de falta de información. Si el producto declara explícitamente que está elaborado en base a lactosuero me parece que genera menos reparos”.
Siguiendo con la explicación, manifestó que valorizar el lactosuero es una oportunidad muy valiosa a nivel nutritivo.
“Hay que realizar un trabajo con el consumidor. De hecho los fisiculturistas o la gente que trabaja con su cuerpo consumen proteínas del suero para su desarrollo muscular. Se utilizan para esos fines desde hace mucho tiempo”.
Volviendo sobre creación de la UDE, el investigador sostuvo que su apertura posibilitará que muchas empresas, sobre todo las más pequeñas, “entiendan que no es necesario tener un espacio tan complejo para hacer desarrollos que puedan agregar valor a la cadena. No se trata de algo lejano”.
“Las empresas que se acercan plantean nuevas demandas, porque las tecnologías están cambiando y buscan generar nuevos productos o procesos de coagulación para mejorar. Y muchas tratan de incorporar lo que se lleva el suero. Hay novedosas propuestas”.
Pablo Correa. Redacción Puntal Villa María
Comentá esta nota
Según destacó Franco Salgado, responsable del Área de Investigación de la Esil, hay dos ejes de trabajo –íntimamente relacionados - donde están posando la mirada. Por un lado, la gestión de nuevos productos para innovar en la cadena y, por otro, analizar alternativas eficientes para el tratamiento de efluentes, una problemática extendida entre las industrias del sector. En ese aspecto, no sólo se trata de mitigar la contaminación ambiental sino también valorizar esos residuos. Por ese motivo, desde la entidad buscan generar productos tomando como base proteica el lactosuero, que históricamente fue considerado un desecho en el proceso industrial.
En una primera instancia, el directivo indicó que en la institución desde hace varios años vienen llevando adelante proyectos de investigación vinculados particularmente al sector lácteo y “las demandas llegan cada vez con mayor frecuencia. Las empresas buscan mejorar sus productos y el tratamiento de efluentes; y la escuela participa de esos proyectos. Por eso consideramos la necesidad de crear un espacio que centralizara la investigación y el desarrollo poniendo a disposición y acondicionando equipos, personal y recursos que tenemos para que toda esta actividad se encuentre en un único lugar y con los cuidados y atenciones que necesita”.
El profesional mencionó las demandas más recurrentes de las empresas que toman contacto con la entidad.
“En general en esta época tienen que ver con la optimización de los procesos, o sea, lograr productos con mayor rendimiento y mejor calidad, ajustado a las demandas del consumidor que cada vez tiene más participación en el diseño de productos. Además está el tratamiento de efluentes, que es una preocupación importante para todas las tecnologías, sobre todo en la industria láctea”.
En ese sentido, señaló que los trabajos en la UDE tendrán que ver tanto con el desarrollo de nuevos productos como del tratamiento de los efluentes, fundamentalmente teniendo como objetivo “agregarle valor a la producción en pequeña o gran escala, pero particularmente a las pymes que en la mayoría de los casos no cuentan con un espacio para desarrollo de tecnologías”.
Justamente los desechos generados durante el proceso de industrialización es un tema pendiente y necesario en el sector. Salgado expresó sobre el particular que están trabajando a partir de demandas puntuales de empresas, pero también con líneas propias de investigación y desarrollo (I+D).
“Buscamos darle un valor y aprovechar los nutrientes que tiene el suero de quesería, porque es un producto de altísimo valor nutritivo. Procuramos aprovecharlo, generando nuevos productos, y también reducir la carga contaminante de los efluentes. Para eso se pueden aplicar tecnologías de membranas o de filtración. Estamos viendo esas tecnologías junto a algunas industrias. Asimismo, trabajamos para elaborar yogurt o queso de lactosuero”.
Las propiedades del suero de leche antes se soslayaban, pero en la actualidad “es una tendencia mundial. Y para nosotros algo muy importante es que a todo este proceso lo hacemos con alumnos y profesores. Esto tiene un objetivo académico, además del servicio a la comunidad y a la industria. Por ejemplo, tenemos un proyecto para hacer un postrecito a partir de proteínas de lactosuero que lo están llevando adelante alumnos del nivel medio. Esto vincula todas las funciones que tiene la escuela. Los estudiantes van desarrollando actitudes y capacidades científicas y pensando en el nivel superior. Son cuestiones que también promovemos al poner en marcha este tipo de actividades”.
Cultura
Vale mencionar que para que avancen la industrialización de productos basados en lactosuero también hay que vencer determinados obstáculos culturales, relacionados con la reticencia que muchas veces tiene el consumidor sobre insumos que tradicionalmente eran considerados desechos.
Salgado enfatizó que esos argumentos no se sostienen técnicamente. “Las proteínas del lactosuero a nivel de nutrición y digestibilidad ya están comprobadas y probablemente son mejores que las que presenta un producto tradicional, como queso o yogurt. Lo que pasa es que como antes se desechaba está mal visto; hay que romper con esa barrera, pero creo que de poco va ocurriendo. Pienso que pasa más que nada por una cuestión de falta de información. Si el producto declara explícitamente que está elaborado en base a lactosuero me parece que genera menos reparos”.
Siguiendo con la explicación, manifestó que valorizar el lactosuero es una oportunidad muy valiosa a nivel nutritivo.
“Hay que realizar un trabajo con el consumidor. De hecho los fisiculturistas o la gente que trabaja con su cuerpo consumen proteínas del suero para su desarrollo muscular. Se utilizan para esos fines desde hace mucho tiempo”.
Volviendo sobre creación de la UDE, el investigador sostuvo que su apertura posibilitará que muchas empresas, sobre todo las más pequeñas, “entiendan que no es necesario tener un espacio tan complejo para hacer desarrollos que puedan agregar valor a la cadena. No se trata de algo lejano”.
“Las empresas que se acercan plantean nuevas demandas, porque las tecnologías están cambiando y buscan generar nuevos productos o procesos de coagulación para mejorar. Y muchas tratan de incorporar lo que se lleva el suero. Hay novedosas propuestas”.
Pablo Correa. Redacción Puntal Villa María