Estar presentes, una de las claves para ayudar a los jóvenes en sus tareas
La coach profesional y educativa Jacqueline Fulco brindó consejos vinculados con la manera en la que hay que sobrellevar un nuevo año escolar. También habló de los problemas que afrontan los jóvenes a la hora de estudiar
Se terminan las vacaciones y con la llegada de las clases hay que incentivar a los chicos a volver a sus responsabilidades, a la rutina y a los buenos hábitos. La coach profesional y educativa Jacqueline Fulco, quien además se desempeña como docente de nivel medio, en diálogo con este matutino comentó los problemas que enfrentan los jóvenes a la hora de estudiar y qué ayuda podemos ofrecer desde la casa, entre otras cosas.
“Los problemas con los que más se encuentran los chicos a la hora de aprender en la actualidad tienen que ver con la dedicación, con el tiempo, con la autogestión”, especificó la coach.
“Hoy estamos tan sobre estimulados y tan permanentemente pendientes de la tecnología que me parece que no es una situación solamente de los chicos. Estamos permanentemente distraídos con diferentes redes sociales y todo lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías de comunicación que hay que saber encauzarlas”, dijo.
Por otra parte, la profesional explicó que dentro de las situaciones con la que los chicos se encuentran, es que los papás, ambos, tienen que salir a trabajar y eso, a veces, lamentablemente lleva a que los chicos estén solos o no tengan a alguien que les esté diciendo qué tienen que hacer, la tarea o qué tipos de trabajos realizar.
“En relación a la autogestión también tenemos el otro extremo en donde los chicos creen tener todo resuelto y por ahí dejan todo para último momento, que es muy normal”, subrayó Fulco. Explicó, entonces, que el entorno es decisivo para el aprendizaje.
Buenas prácticas
En cuanto a las buenas prácticas para una efectiva enseñanza y aprendizaje, la coach sostuvo: “Me parece que tiene que ver con la escucha, con la empatía que los docentes podamos generar en los chicos, y con la empatía que los papás también pueden trabajar en su casa”.
Ante ello, expresó: “Siempre hago hincapié como coach en que no siempre tiene que ver la cantidad de tiempo, sino la calidad que se le pueda dar a los chicos, de todas las edades. Hay un refrán que dice: ‘Cuando son chicos, los problemas son chicos, y cuando son grandes los problemas son grandes. Cuando son chicos las situaciones de conflictos son menores, pero cuando son grandes los problemas pueden tener que ver con la droga o con llamados de atención que nos hacen los jóvenes para que los adultos estemos más atentos”.
A la vez, contó que las emociones van de la mano con la enseñanza y el aprendizaje. “Somos seres puramente emocionales, todo lo que pasamos en la vida está atravesado por una emoción, tengamos o no el valor de manifestarlo de manera consciente, sí o sí lo estamos haciendo de manera inconsciente con las acciones”, resaltó.
Seguido de ello ejemplificó casos en donde se ha encontrado con alumnos agobiados o angustiados y que observó que necesitaban atención. “Ellos necesitan que les preguntemos cómo se sienten, qué emoción están atravesando en el día, al empezar la jornada. Son detalles que cuentan y que suman”.
Por otra parte, sostuvo que aprender jugando es algo que suma también. “La parte lúdica siempre tiene un color diferente dentro de lo que es la enseñanza, y no solamente para lo que es el nivel inicial o primario, en el nivel secundario también se puede jugar dentro de lo que es la clase, fomentando el intercambio, el trabajo en equipo, el aprendizaje colaborativo, la resolución de situaciones globales que puedan ser interpretadas o dramatizadas de alguna forma a través del teatro o del arte”, aclaró la coach.
La tecnología
La coach también resaltó que el uso de las nuevas tecnologías debe hacerse con cuidado y que hay que saber qué tipo de información estamos comunicando, con qué símbolos y signos nos manejamos y se manejan los chicos.
La tecnología no puede invadir nuestras vidas de manera tal que nos olvidemos del contacto humano, de un diálogo en la familia, de apagar el teléfono, la computadora, el celular o el Ipad y poder por ahí conectar un poco más entre nosotros, hacer un poco de silencio del ruido o bullicio del exterior y en comunicarnos de verdad con empatía o interés realmente en el otro.
“Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos miramos redes sociales y eso realmente nos va distrayendo de nuestras metas, a nivel docente, padre, madre, tutor o tutora y a nivel familia, creo que la tecnología, hoy por hoy, está modificando los modos de relacionarnos y tenemos que aprender a usarlas a nuestro favor y no en contra”, manifestó.
Y añadió: “Desde la casa yo creo que tutores o padres, lo más mágico que puede quedar en la mente de cualquier niño o adolescente es el gesto de amor, y no me refiero al amor banalizado, sino a mirarnos a los ojos y de verdad interesarnos en que le pasa al otro”.
“El proceso de aprendizaje es mutuo, siempre va para las dos partes, podemos aprender a mirar un poquito de otra forma a los chicos de hoy, con ojos de curiosidad, que podamos ser curiosos y descubrir sus nuevas formas, intereses y necesidades”, aconsejó Fulco. Y, al respecto, dijo: “Si ellos realmente son inquietos o demandantes, ¿no será que están haciendo todo lo posible para que los podamos mirar un poco mejor o que les podamos prestar más atención?”.
“A veces cuando pasan a la universidad, ahí recién se dan cuenta de que quizás tienen más preguntas que respuestas, y que si bien empiezan un camino, tienen que conocerse”, indicó. Sobre eso, la profesional recomendó que como adultos les podamos dejar ejemplos un poquito más integrales. “Ejemplos más completos, respecto a lo que tiene que ver con las emociones, con los sentimientos, con los pequeños gestos, además de lo académico y de lo puramente intelectual”, manifestó.
“Tiene que ver con aprender a observarlos, escucharlos, a brindar tiempo de calidad más que cantidad y estar presentes, a saber entender sus enojos y buscar ayuda si no sabemos cómo hacer. Empezar a confiar en ellos ante de que ellos nos tengan que pedir que confiemos”, destacó.
En cuanto a las técnicas que pueden mejorar el estudio o aprendizaje, la coach sugirió que se pueden aplicar el uso responsable del tiempo, la organización de las tareas, priorizar lo que podemos hacer y lo que sabemos que no podemos hacer en lo inmediato. Asimismo, guiarlos con algún tipo de agenda para que ellos puedan aprender a visualizar su día antes de empezar, asistirlos a que no se sobrecarguen en más de lo que pueden lograr, para que sufran menos la frustración, a tener metas reales y objetivas; es decir, no expectativas idealistas sino realistas. También destacó la importancia de organizar el material de estudio, aplicar un buen manejo del tiempo y de los recursos.
La recreación
Hizo referencia, por otro lado, al concepto de motivación y de responsabilidad; en donde es importante recordarles que si están estudiando por demasiado tiempo, que sepan retribuirse a sí mismos. Ejemplificó que una hora de deporte o un rato con amigos es una buena actividad para descomprimir la presión que se genera en el cerebro en el momento de los procesos cognitivos.
“Fundamentalmente si hay algo que favorece el bienestar de los estudiantes, jóvenes, niños y adultos, es la combinación de responsabilidades rutinarias, cotidianas, con la mezcla justa de poder realizar alguna actividad lúdica, artística o deportiva que sea de su agrado”, finalizó.
Aldana Pszybylski. Redacción Puntal Villa María
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“Los problemas con los que más se encuentran los chicos a la hora de aprender en la actualidad tienen que ver con la dedicación, con el tiempo, con la autogestión”, especificó la coach.
“Hoy estamos tan sobre estimulados y tan permanentemente pendientes de la tecnología que me parece que no es una situación solamente de los chicos. Estamos permanentemente distraídos con diferentes redes sociales y todo lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías de comunicación que hay que saber encauzarlas”, dijo.
Por otra parte, la profesional explicó que dentro de las situaciones con la que los chicos se encuentran, es que los papás, ambos, tienen que salir a trabajar y eso, a veces, lamentablemente lleva a que los chicos estén solos o no tengan a alguien que les esté diciendo qué tienen que hacer, la tarea o qué tipos de trabajos realizar.
“En relación a la autogestión también tenemos el otro extremo en donde los chicos creen tener todo resuelto y por ahí dejan todo para último momento, que es muy normal”, subrayó Fulco. Explicó, entonces, que el entorno es decisivo para el aprendizaje.
Buenas prácticas
En cuanto a las buenas prácticas para una efectiva enseñanza y aprendizaje, la coach sostuvo: “Me parece que tiene que ver con la escucha, con la empatía que los docentes podamos generar en los chicos, y con la empatía que los papás también pueden trabajar en su casa”.
Ante ello, expresó: “Siempre hago hincapié como coach en que no siempre tiene que ver la cantidad de tiempo, sino la calidad que se le pueda dar a los chicos, de todas las edades. Hay un refrán que dice: ‘Cuando son chicos, los problemas son chicos, y cuando son grandes los problemas son grandes. Cuando son chicos las situaciones de conflictos son menores, pero cuando son grandes los problemas pueden tener que ver con la droga o con llamados de atención que nos hacen los jóvenes para que los adultos estemos más atentos”.
A la vez, contó que las emociones van de la mano con la enseñanza y el aprendizaje. “Somos seres puramente emocionales, todo lo que pasamos en la vida está atravesado por una emoción, tengamos o no el valor de manifestarlo de manera consciente, sí o sí lo estamos haciendo de manera inconsciente con las acciones”, resaltó.
Seguido de ello ejemplificó casos en donde se ha encontrado con alumnos agobiados o angustiados y que observó que necesitaban atención. “Ellos necesitan que les preguntemos cómo se sienten, qué emoción están atravesando en el día, al empezar la jornada. Son detalles que cuentan y que suman”.
Por otra parte, sostuvo que aprender jugando es algo que suma también. “La parte lúdica siempre tiene un color diferente dentro de lo que es la enseñanza, y no solamente para lo que es el nivel inicial o primario, en el nivel secundario también se puede jugar dentro de lo que es la clase, fomentando el intercambio, el trabajo en equipo, el aprendizaje colaborativo, la resolución de situaciones globales que puedan ser interpretadas o dramatizadas de alguna forma a través del teatro o del arte”, aclaró la coach.
La tecnología
La coach también resaltó que el uso de las nuevas tecnologías debe hacerse con cuidado y que hay que saber qué tipo de información estamos comunicando, con qué símbolos y signos nos manejamos y se manejan los chicos.
La tecnología no puede invadir nuestras vidas de manera tal que nos olvidemos del contacto humano, de un diálogo en la familia, de apagar el teléfono, la computadora, el celular o el Ipad y poder por ahí conectar un poco más entre nosotros, hacer un poco de silencio del ruido o bullicio del exterior y en comunicarnos de verdad con empatía o interés realmente en el otro.
“Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos miramos redes sociales y eso realmente nos va distrayendo de nuestras metas, a nivel docente, padre, madre, tutor o tutora y a nivel familia, creo que la tecnología, hoy por hoy, está modificando los modos de relacionarnos y tenemos que aprender a usarlas a nuestro favor y no en contra”, manifestó.
Y añadió: “Desde la casa yo creo que tutores o padres, lo más mágico que puede quedar en la mente de cualquier niño o adolescente es el gesto de amor, y no me refiero al amor banalizado, sino a mirarnos a los ojos y de verdad interesarnos en que le pasa al otro”.
“El proceso de aprendizaje es mutuo, siempre va para las dos partes, podemos aprender a mirar un poquito de otra forma a los chicos de hoy, con ojos de curiosidad, que podamos ser curiosos y descubrir sus nuevas formas, intereses y necesidades”, aconsejó Fulco. Y, al respecto, dijo: “Si ellos realmente son inquietos o demandantes, ¿no será que están haciendo todo lo posible para que los podamos mirar un poco mejor o que les podamos prestar más atención?”.
“A veces cuando pasan a la universidad, ahí recién se dan cuenta de que quizás tienen más preguntas que respuestas, y que si bien empiezan un camino, tienen que conocerse”, indicó. Sobre eso, la profesional recomendó que como adultos les podamos dejar ejemplos un poquito más integrales. “Ejemplos más completos, respecto a lo que tiene que ver con las emociones, con los sentimientos, con los pequeños gestos, además de lo académico y de lo puramente intelectual”, manifestó.
“Tiene que ver con aprender a observarlos, escucharlos, a brindar tiempo de calidad más que cantidad y estar presentes, a saber entender sus enojos y buscar ayuda si no sabemos cómo hacer. Empezar a confiar en ellos ante de que ellos nos tengan que pedir que confiemos”, destacó.
En cuanto a las técnicas que pueden mejorar el estudio o aprendizaje, la coach sugirió que se pueden aplicar el uso responsable del tiempo, la organización de las tareas, priorizar lo que podemos hacer y lo que sabemos que no podemos hacer en lo inmediato. Asimismo, guiarlos con algún tipo de agenda para que ellos puedan aprender a visualizar su día antes de empezar, asistirlos a que no se sobrecarguen en más de lo que pueden lograr, para que sufran menos la frustración, a tener metas reales y objetivas; es decir, no expectativas idealistas sino realistas. También destacó la importancia de organizar el material de estudio, aplicar un buen manejo del tiempo y de los recursos.
La recreación
Hizo referencia, por otro lado, al concepto de motivación y de responsabilidad; en donde es importante recordarles que si están estudiando por demasiado tiempo, que sepan retribuirse a sí mismos. Ejemplificó que una hora de deporte o un rato con amigos es una buena actividad para descomprimir la presión que se genera en el cerebro en el momento de los procesos cognitivos.
“Fundamentalmente si hay algo que favorece el bienestar de los estudiantes, jóvenes, niños y adultos, es la combinación de responsabilidades rutinarias, cotidianas, con la mezcla justa de poder realizar alguna actividad lúdica, artística o deportiva que sea de su agrado”, finalizó.
Aldana Pszybylski. Redacción Puntal Villa María