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Los estudiantes marchan mañana en apoyo a la educación pública

Más de mil personas de la comunidad universitaria se dieron cita ayer en la asamblea. Resolvieron un plan de acción de cuatro semanas y una movilización que buscará ser la más grande en la historia de Villa María

Movilización pacífica y movilización violenta. Ollas populares y toma indeterminada de la universidad. Claustros abiertos para todo público y clases gratuitas. Clases en las calles y pegatinas con la lucha por la universidad en taxis y colectivos de Villa María. Cortes de calles y cortes de autopistas. Carpas callejeras y actividades culturales. Hete aquí algunas de las tantas propuestas que los estudiantes y organizaciones plantearon en una asamblea de ayer, bendecida por un fabuloso día de sol y libertad, una suerte de “Woodstock democrático” con chicos y chicas entre hippies y flower-power opinando de a uno, dando su punto de vista de manera personal y unívoca, donde cada voz vale exactamente eso; una voz. Casi diríamos un mayo francés de no ser que se trataba de un septiembre tan argentino. Y acaso así sea recordado dentro de varios años. 

Porque si de algo no hay dudas es que esta fecha será recordada como una jornada histórica, un día de reivindicación de derechos como lo fuera aquella marcha a principios de los ‘90 que, en pleno menemismo, reclamaba contra el arancelamiento de la universidad pública y gratuita. O como aquella otra, crucial y determinante como lo fue aquella lucha de hace un siglo que trascendió a todo el mundo con el nombre de Reforma Universitaria (“copyright made in Córdoba”) y que fue la responsable de que aún hoy la educación superior sea pública y se haya constituido en derecho. 

A esos dos reclamos se suma el de ayer; formando una fabulosa cadena de ADN que viene a confirmar una sola cosa: la fabulosa identidad y coherencia del gen universitario argentino; ese que no concibe otra educación que la pública y gratuita ni otros laureles que los que supimos conseguir. 

Diagnóstico del rector que no pudo pagar la luz

Tras el comienzo de la asamblea, que se anunció inclusiva y horizontal y como única instancia válida en la toma de decisiones de los estudiantes (el micrófono era abierto y con un tiempo de 3 minutos por disertante) se hizo oír la primera propuesta a cargo de Alejandro Artacho, un graduado de música de la UNVM que dejó en el tapete este programa: movilización masiva, corte parcial de autopista y clases públicas (todas sus mociones serían aprobadas al final de la jornada). Y tras él llegó el turno de Luis Negretti, quien hizo uso de la palabra no como rector sino como disertante común. Y agradeció a todos por “acompañarnos en semejante momento” y pidió un poco más de tres minutos al micrófono “para hablar de la realidad económica de las universidades en general y de la UNVM en particular”. El tiempo le fue concedido y esto dijo.

“Voy a intentar no hacer valoraciones políticas. Pero si nos remontamos 6 o 7 años atrás, el gobierno anterior decidió realizar una apuesta de políticas públicas activas respecto a la educación superior en Argentina, llevando carreras donde antes no las había, planes de mejoramientos para los institutos y la implementación de cinco nuevas carreras de Medicina en todo el país, una de las cuales se dicta en nuestra casa. Por esos tiempos había un 6 por ciento del PBI destinado a educación, de los cuales el uno por ciento era para la universidad pública”, expresó Negretti. “El actual gobierno hizo un intento de honrar esos compromisos pero no siempre estuvo a la altura. Y aunque el presupuesto de hoy es mayor, con la inflación más el aumento de las tarifas y la subida del dólar, apenas si nos está alcanzando para cubrir los sueldos. Y a veces no nos alcanza para los gastos”, agregó.

“Nos hemos ajustado lo máximo a ese presupuesto, pero de hecho este mes tuvimos que optar. Entre pagar los sueldos al personal contratado y la luz, optamos por los sueldos. Y nos quedó la boleta de la luz, que es de 500 mil pesos. Hoy estamos sufriendo un retraso muy significativo de dinero y a la UNVM le están debiendo 32 millones de pesos entre gastos de funcionamiento y el no giro para la implementación de carreras”, sostuvo.

“Es una plata que nos corresponde porque lo determina el presupuesto de la Nación aprobado en el Congreso. Frente a esta situación que es no sólo nuestra sino de todas las universidades públicas, aparecen distintas medidas”, comentó el rector de la casa de altos estudios. 

Negretti dijo además que “entendemos que hay que visibilizar esta problemática y necesitamos que la comunidad nos acompañe”. 

“Docentes y no docentes, estudiantes y graduados, articularon distintas medidas como el abrazo en el Rectorado o la toma de la universidad, algo cuyo método no comparto, pero que respeto. Debo decir que esa medida extrema sirvió para visibilizar la situación. Y tengo que reconocer que fue pacífica y que devolvieron la universidad más limpia de lo que la recibieron y fueron muy organizados. Hoy, los distintos claustros van a proponer actividades. No podemos ser 400 en un abrazo cuando somos 15 mil en toda la universidad. Los esperamos para defender la UNVM, el sistema universitario y la universidad pública argentina”, concluyó.

Docentes, no docentes y pueblo villamariense, uníos

Daniel Farías, del claustro no docente, dijo “el enemigo contra el que hoy tenemos que pelear es grande y muy fuerte. Y viene a atacar nuestro lugar y nuestro derecho a educarnos e investigar a través de un ajuste terrible y un desfinanciamiento. No nos queda mucho margen y coincido en que tenemos que organizar urgente un plan de lucha. Exhorto a quienes hasta hoy hayan sido indiferentes, a que tomemos una acción concreta porque todos estamos en el mismo barco. Esta lucha nos tiene que encontrar todos juntos porque divididos somos débiles”.

Luego se leyeron comunicados de otras universidades, como el que envió la asamblea de la Nacional de Córdoba: “Extendemos nuestro apoyo a este espacio de organización horizontal. Decidimos ocupar nuestros pabellones en repudio al ajuste que se viene llevando en educación pública con un recorte presupuestario de 3 mil millones de pesos y que se agravó con el nefasto acuerdo entre el gobierno y el FMI. Esto pone en serio peligro la gratuidad de la universidad pública. Una verdadera rebelión educativa recorre el país y nos agrupamos en asambleas de base, en pos de nuestro derecho sagrado a la insurrección”. 

Al final de la jornada se decidieron 4 puntos que certificó el secretario general de APUVIM, Diego Vilches. “Punto uno: que la asamblea es el órgano soberano de la toma de decisiones. Punto dos: se organizó un plan de acción de cuatro semanas de lucha: la primera semana se hará una marcha por la ciudad (probablemente desde el Parque de la Vida) con clase pública y olla popular y nueva asamblea para el viernes; la segunda semana se instalará una carpa con “stands” en algún lugar céntrico; la tercera semana habrá un corte de la autopista de media calzada y la cuarta se hará una feria en el marco del cumpleaños de la ciudad. Punto tres: se harán pegatinas de folletos en los colectivos y taxis. Punto cuatro: se saldrá a concientizar de la realidad universitaria por los barrios.

Fuentes autorizadas anunciaron que la de mañana será la movilización más importante en toda la historia estudiantil villamariense.

Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.

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