Internacionales | EEUU

A 40 años de la toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán

Hoy los vínculos entre EE.UU. e Irán atraviesan uno de sus peores momentos
 
Cuarenta años después de la toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán, las relaciones entre la Casa Blanca e Irán atraviesan uno de sus peores momentos, luego de que Washington se retirara en mayo de 2018 del acuerdo nuclear firmado por seis potencias mundiales con ese país.

La historia entre Washington y Teherán cambió totalmente el 4 de noviembre de 1979, cuando unos 400 estudiantes islamistas ingresaron a esa sede diplomática y capturaron a 67 empleados y diplomáticos, tras superar a un grupo de marines que custodiaba el edificio.

Fue meses después de que el imán Ruhollah Khomeini instaurara la república islámica, tras derrocar a la monarquía más antigua del mundo, encabezada por el sha Mohammed Reza Pahlevi, el 11 de febrero de 1979.

Alguna pancartas de los estudiantes decían: "Khomeini lucha, (el presidente de Estados Unidos, Jimmy) Carter tiembla".

La ocupación fue realizada para protestar por la decisión de Estados Unidos de permitir que el exsha iraní Mohammed Reza Pahlavi recibiera tratamiento médico por un cáncer en el Cornell Medical Center de Nueva York.

Aunque 14 rehenes fueron liberados en las siguientes semanas, la crisis se extendió por 444 días durante el gobierno del presidente Carter, situación que congeló las relaciones diplomáticas durante 34 años hasta la llegada a la presidencia iraní del moderado Hasan Rohani.

Khomeini, por otra parte, apoyó la toma de la embajada y les dijo a los iraníes que "la civilización occidental ha recibido una bofetada en su rostro".

Cansado del fracaso diplomático, el gobierno demócrata del presidente Carter lanzó en abril de 1980 una osada intervención de rescate de los rehenes.

La operación llamada "Garra de águila", en el desierto de Tabas, fracasó al descomponerse un helicóptero que tenía una falla hidraúlica mientras era reabastecido de combustible.

También un avión de transporte resultó destruido y 5 helicópteros fueron abandonados o capturados por las fuerzas iraníes.

En noviembre de ese año, debilitado por la crisis con Irán, el presidente Carter perdió las elecciones a manos del republicano Ronald Reagan.

El 20 de enero de 1980 el nuevo mandatario estadounidense tomó posesión de la Presidencia e inició una nueva era en Estados Unidos, mientras que Teherán liberó a todos los rehenes.

Bajo la mediación de Argelia, la Casa Blanca e Irán firmaron un acuerdo el 19 de enero de 1981 en la capital argelina, mediante el cual Washington levantó las sanciones económicas impuestas tras la toma de la embajada.

Sin embargo, las relaciones quedaron rotas durante muchos años.

El mandatario estadounidense Barack Obama logró durante su mandato un ambicioso acuerdo con Teherán por su programa nuclear, el 14 de julio de 2015, en París, como parte del Grupo 5+1, formado además de Estados Unidos por Reino Unido, China, Rusia, Francia más Alemania.

No obstante, la llegada de Donald Trump a la Presidencia volvió a complicar toda la relación y el 8 de mayo de 2018 la Casa Blanca se retiró del acuerdo con Teherán e impuso severas sanciones económicas contra el país persa.

Caprichos de Trump

"Ningún presidente estadounidense ha sido tan caprichoso como Trump. Sin embargo, hay una posibilidad de que, después de esta escalada con Irán, el mandatario gire hacia un reacomodamiento de las relaciones con ese país", dice la revista de relaciones internacionales Foreign Affairs.

La prestigiosa publicación menciona que el reciente cambio del exasesor de Seguridad Nacional John Bolton sugiere que este proceso ya podría estar en marcha entre la Casa Blanca y Teherán.

Muchos analistas creen que después de Rusia (que en la actualidad encarna a la ex Unión Soviética), el otro gran enemigo de Washington es Irán.

”Una humillación”

La ocupación de la embajada estadounidense en Teherán constituyó una "humillación" para Estados Unidos, ya que un grupo de rehenes permaneció en esa sede diplomática durante 444 días, coincidieron en señalar dos analistas.

"Irán era socio de Estados Unidos con el sha Reza Pahlevi. Es curioso: primero son aliados de Washington, porque le son útiles, pero luego, cuando la Casa Blanca no los necesita, se convierten en sus enemigos", precisó a Télam Abraham Zylberman, profesor de Historia de la Universidad de Buenos Aires.

El analista reseñó que el gobierno de James Carter (1977-1981) "buscó evitar un conflicto militar que hubiera sido muy grave para toda la región".

También mencionó que Carter "no se presentó a la reelección porque era una humillación para Estados Unidos" y dijo que después este exmandatario demócrata se convirtió "en un gran defensor de los derechos humanos", a raíz de su mediación en conflictos mundiales.

Para Patricio Geli, profesor de Problemas Mundiales Contemporáneos en la Universidad de Buenos Aires, hay que ver la toma de la embajada estadounidense en Teherán "dentro de la Revolución iraní".

"Irán era ese momento el mejor aliado de Estados Unidos, pero luego de esa gesta se convirtió en uno de los países más complicados para la Casa Blanca", señaló.

TEMAS:
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas