Congresistas de Estados Unidos cuestionaron las sanciones a Cuba y advirtieron por la crisis humanitaria
Cuatro legisladores demócratas aseguraron que las restricciones impuestas por Washington agravan las condiciones de vida en la isla y reclamaron al Gobierno de Donald Trump avanzar en un proceso de diálogo con las autoridades cubanas
Un grupo de cuatro congresistas demócratas de Estados Unidos cuestionó las políticas de sanciones aplicadas por Washington contra Cuba y advirtió que las restricciones económicas están profundizando la crisis humanitaria que atraviesa la isla.
La delegación, integrada por Mark Pocan, Teresa Leger Fernández, Delia C. Ramírez y Maxine Dexter, visitó Cuba entre el 9 y el 13 de julio, donde mantuvo reuniones con el presidente Miguel Díaz-Canel, el canciller Bruno Rodríguez, funcionarios, representantes de organizaciones sociales, líderes religiosos, empresarios, profesionales de la salud y productores agropecuarios.
Tras la visita, los legisladores difundieron un comunicado en el que señalaron que las sanciones estadounidenses, especialmente las vinculadas al suministro de combustibles, generan un fuerte impacto sobre la población.
"El bloqueo de facto de combustible que Estados Unidos impone a Cuba está causando un sufrimiento indiscriminado a los cubanos más vulnerables", sostuvieron los representantes, al advertir que esta situación contribuye a los cortes de energía, la escasez de alimentos, medicamentos, transporte público y al incremento de las desigualdades.
Los congresistas también indicaron que las restricciones, reforzadas mediante una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 29 de enero, afectan el funcionamiento de distintos sectores de la economía y deterioran las condiciones de vida de la población.
Durante su estadía, afirmaron haber recogido testimonios coincidentes de organizaciones humanitarias, agricultores, referentes religiosos y miembros de la sociedad civil, quienes señalaron que el embargo y las sanciones limitan el desarrollo de sus actividades y agravan la situación económica del país.
Además, los legisladores sostuvieron que Estados Unidos no presentó pruebas que indiquen que Cuba represente una amenaza inminente para su seguridad nacional, y advirtieron que una eventual escalada militar solo profundizaría la crisis humanitaria y pondría en riesgo a ciudadanos estadounidenses.
En ese contexto, la delegación instó tanto a la administración de Donald Trump como al Congreso de Estados Unidos a levantar las sanciones e iniciar un proceso de diálogo con el Gobierno cubano que permita avanzar en acuerdos comerciales y atender las necesidades de la población de la isla.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez aseguró que la visita permitió a los legisladores constatar de primera mano el impacto que, según el Gobierno de La Habana, tienen las sanciones estadounidenses sobre la vida cotidiana de los ciudadanos.