El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer que hay "buena chance" de lograr un acuerdo con México para frenar el flujo migratorio hacia el norte y evitar la imposición de aranceles, un optimismo compartido por su colega mexicano, Andrés Manuel López Obrador.
"Si somos capaces de llegar a un acuerdo con México, y hay buena chance de que lo hagamos, ellos comenzarán a comprar productos de granja y agrícolas a niveles muy altos, empezando de inmediato", dijo Trump en Twitter.
Pero "si no podemos llegar a un acuerdo, ¡México comenzará a pagar aranceles a un nivel del 5% el lunes!", agregó.
El mandatario tuiteó mientras volaba de regreso de Europa a Washington, donde una delegación del gobierno mexicano, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, se reunía con funcionarios estadounidenses por tercer día para discutir las demandas de Trump.
La Casa Blanca estaba a punto de emitir una notificación legal este viernes para que los aranceles entren en vigencia según lo previsto, había dicho previamente Marc Short, jefe de Gabinete del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que ha supervisado las conversaciones durante la gira europea de Trump.
No obstante, señaló: "Creo que existe la posibilidad, si las negociaciones siguen yendo bien, de que el Presidente pueda desactivar eso en algún momento durante el fin de semana".
Trump anunció la semana pasada aranceles a todos los bienes mexicanos a partir del 10 de junio, comenzando en un 5% y aumentando mensualmente hasta un 25%, hasta que México pare el creciente número de migrantes, la mayoría centroamericanos, que llegan a la frontera estadounidense.
Desde México, el presidente de ese país, también conocido como Amlo, ya se había mostrado confiado más temprano en evitar los aranceles, potencialmente desastrosos para la economía mexicana, que envía el 80% de sus exportaciones a su vecino del norte.
"Hoy es viernes, hay diálogo y se puede llegar a un acuerdo. Soy optimista", puntualizó en su habitual conferencia matutina, asegurando que "quiere ayudar" a Estados Unidos y seguir siendo "amigo" de Trump.
La Casa Blanca quiere que México, como primer país seguro al que ingresan los migrantes, acuerde con Estados Unidos aceptar todas sus solicitudes de asilo, evitando así que lo hagan en territorio estadounidense. Ebrard descartó enfáticamente esta posibilidad el lunes, aunque la antevíspera declinó comentar sobre el tema.
Además, Washington pide que México refuerce su vigilancia en la frontera con Guatemala, y que combata la corrupción en los puestos de control, que permite que los migrantes sigan su marcha.
"Trump tiene razón", dijo a la AFP un agente fronterizo que pidió no ser identificado. "México los deja entrar, les da todas las facilidades, pero no tendría que ser así", precisó.
El gobierno mexicano, en tanto, está enfocado en promover el desarrollo de Guatemala, Honduras y El Salvador, origen de la mayoría de los migrantes, que dicen huir por motivos económicos y por la creciente violencia derivada de las bandas criminales.
Señales desde México
México incrementó el jueves los gestos para aplacar a Trump, tras conocerse esta semana un pico de más de 144.000 migrantes detenidos en mayo en Estados Unidos, la cifra más alta desde 2006.
El gobierno de López Obrador anunció el despliegue de 6.000 efectivos de la recién creada Guardia Nacional en su frontera con Guatemala y el bloqueo de las cuentas bancarias de 26 presuntos traficantes de personas, tras impedir el avance de un nueva caravana de 1.200 personas.
México está haciendo lo que "le corresponde" para hacer valer sus leyes migratorias "cuidando que se respeten los derechos humanos y que se atienda el problema de fondo, que es la falta de oportunidades" en Centroamérica, dijo López Obrador ayer.
Comentá esta nota
Pero "si no podemos llegar a un acuerdo, ¡México comenzará a pagar aranceles a un nivel del 5% el lunes!", agregó.
El mandatario tuiteó mientras volaba de regreso de Europa a Washington, donde una delegación del gobierno mexicano, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, se reunía con funcionarios estadounidenses por tercer día para discutir las demandas de Trump.
La Casa Blanca estaba a punto de emitir una notificación legal este viernes para que los aranceles entren en vigencia según lo previsto, había dicho previamente Marc Short, jefe de Gabinete del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que ha supervisado las conversaciones durante la gira europea de Trump.
No obstante, señaló: "Creo que existe la posibilidad, si las negociaciones siguen yendo bien, de que el Presidente pueda desactivar eso en algún momento durante el fin de semana".
Trump anunció la semana pasada aranceles a todos los bienes mexicanos a partir del 10 de junio, comenzando en un 5% y aumentando mensualmente hasta un 25%, hasta que México pare el creciente número de migrantes, la mayoría centroamericanos, que llegan a la frontera estadounidense.
Desde México, el presidente de ese país, también conocido como Amlo, ya se había mostrado confiado más temprano en evitar los aranceles, potencialmente desastrosos para la economía mexicana, que envía el 80% de sus exportaciones a su vecino del norte.
"Hoy es viernes, hay diálogo y se puede llegar a un acuerdo. Soy optimista", puntualizó en su habitual conferencia matutina, asegurando que "quiere ayudar" a Estados Unidos y seguir siendo "amigo" de Trump.
La Casa Blanca quiere que México, como primer país seguro al que ingresan los migrantes, acuerde con Estados Unidos aceptar todas sus solicitudes de asilo, evitando así que lo hagan en territorio estadounidense. Ebrard descartó enfáticamente esta posibilidad el lunes, aunque la antevíspera declinó comentar sobre el tema.
Además, Washington pide que México refuerce su vigilancia en la frontera con Guatemala, y que combata la corrupción en los puestos de control, que permite que los migrantes sigan su marcha.
"Trump tiene razón", dijo a la AFP un agente fronterizo que pidió no ser identificado. "México los deja entrar, les da todas las facilidades, pero no tendría que ser así", precisó.
El gobierno mexicano, en tanto, está enfocado en promover el desarrollo de Guatemala, Honduras y El Salvador, origen de la mayoría de los migrantes, que dicen huir por motivos económicos y por la creciente violencia derivada de las bandas criminales.
Señales desde México
México incrementó el jueves los gestos para aplacar a Trump, tras conocerse esta semana un pico de más de 144.000 migrantes detenidos en mayo en Estados Unidos, la cifra más alta desde 2006.
El gobierno de López Obrador anunció el despliegue de 6.000 efectivos de la recién creada Guardia Nacional en su frontera con Guatemala y el bloqueo de las cuentas bancarias de 26 presuntos traficantes de personas, tras impedir el avance de un nueva caravana de 1.200 personas.
México está haciendo lo que "le corresponde" para hacer valer sus leyes migratorias "cuidando que se respeten los derechos humanos y que se atienda el problema de fondo, que es la falta de oportunidades" en Centroamérica, dijo López Obrador ayer.

