Se terminaron las especulaciones respecto a las candidaturas para ocupar cargos electivos en el Estado municipal. La sociedad villamariense ya conoce los postulantes a intendente, concejales, tribunos de cuentas y auditor general de las nueve listas que se presentaron ante la Junta Electoral.
El oficialismo competirá unido, con Martín Gill a la cabeza; mientras que los dos principales frentes opositores lo harán divididos, con Juan Zazzetti por el macrismo y Gustavo Bustamante por el radicalismo-juecismo. Luego habrá en el cuarto oscuro otras seis representaciones minoritarias.
Pero más allá de los frentes, que ya se conocían de antemano en función de que el plazo para presentar alianzas había vencido el pasado 23 de abril, y las candidaturas a intendente, que también se sabían, las sorpresas llegaron a partir de nombres y lugares que ocupan determinados dirigentes en las listas. Además hay muchas caras nuevas en los partidos pequeños.
Hacemos Villa María
En el oficialista Hacemos por Villa María, la aparición del decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Pablo Rosso, en primer lugar de la nómina, no deja de causar sorpresa. Si bien se especulaba con su candidatura a concejal, el primer lugar es la ratificación del intendente Gill de apostar por una ciudad educativa.
Rosso fue vicerrector de la UTN y concejal de Las Perdices, su pueblo natal. Ahora desembarca en la gestión municipal y en caso de victoria del oficialismo, la incógnita pasará por saber si se queda en el Concejo Deliberante u ocupa un cargo ejecutivo. Sin dudas que es un nombre que llega para quedarse por mucho tiempo en la política villamariense.
El médico Osvaldo Paesani, dueño del centro de diagnóstico más importante de la ciudad, es una de las nuevas caras en la lista oficial. El acuerdo del gillismo con el accastellismo ubicó a dos dirigentes cercanos al exmandatario, el gremialista Juan Carlos Cladera y el actual titular del Registro Civil, Daniel López.
Juntos es Posible
En el opositor Juntos es Posible, Bustamante confió los puestos dos y tres a dos juecistas, Gisele Machicado, que va en busca de la reelección, y Pablo Perret, vicepresidente departamental del Frente Cívico. Se destaca además el rol que ocupa la otra concejal del espacio, Nora Landart, que competirá por llegar al Tribunal de Cuentas. En tanto que un independiente, Emiliano Albert, es el candidato a auditor.
Vamos Villa María
En el otro espacio opositor, Vamos Villa María, aparecen varios nombres del radicalismo, lo que evidencia la fractura en el centenario partido. Luis Caronni, el último candidato a legislador departamental por Córdoba Cambia, encabezará la nómina de concejales y lo acompañan otros “correligionarios” como Romeo Benzo y Felipe Botta (h).
Pero hay otros dos nombres que llaman mucho más la atención. El regreso de Miguel Maceda a la política, un exfuncionario de Miguel Veglia. También fue concejal y tribuno de cuentas. Su nombre no figuraba en las especulaciones previas. El otro es Cecilia Fernández, exconcejal radical y exjueza de menores, que si bien formó parte de Córdoba Cambia, no se sabía el rol que ocuparía a nivel local. Será la candidata a auditora general de Zazzetti.
Otros partidos
En los partidos minoritarios hubo algunas sorpresas, la más llamativa la incorporación de Alberto Barroso como candidato a auditor del Movimiento de Acción Vecinal, que lleva como postulante para la intendencia a Pablo Menardi. Barroso, reconocido hombre de los medios de comunicación de la ciudad, se fue muy enojado con la dirigencia de PAIS por bajar su candidatura a intendente y recayó en el vecinalismo.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores presentó sobre la hora la candidatura de Misael Ogas, joven que denunció a un boliche bailable por discriminación y su caso tomó gran repercusión. Al igual que la candidata a auditora del MST-Nueva Izquierda, Ivana Chialvo, quien llevó a juicio a autoridades del Suoem tras denunciarlos por acoso.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María
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Pero más allá de los frentes, que ya se conocían de antemano en función de que el plazo para presentar alianzas había vencido el pasado 23 de abril, y las candidaturas a intendente, que también se sabían, las sorpresas llegaron a partir de nombres y lugares que ocupan determinados dirigentes en las listas. Además hay muchas caras nuevas en los partidos pequeños.
Hacemos Villa María
En el oficialista Hacemos por Villa María, la aparición del decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Pablo Rosso, en primer lugar de la nómina, no deja de causar sorpresa. Si bien se especulaba con su candidatura a concejal, el primer lugar es la ratificación del intendente Gill de apostar por una ciudad educativa.
Rosso fue vicerrector de la UTN y concejal de Las Perdices, su pueblo natal. Ahora desembarca en la gestión municipal y en caso de victoria del oficialismo, la incógnita pasará por saber si se queda en el Concejo Deliberante u ocupa un cargo ejecutivo. Sin dudas que es un nombre que llega para quedarse por mucho tiempo en la política villamariense.
El médico Osvaldo Paesani, dueño del centro de diagnóstico más importante de la ciudad, es una de las nuevas caras en la lista oficial. El acuerdo del gillismo con el accastellismo ubicó a dos dirigentes cercanos al exmandatario, el gremialista Juan Carlos Cladera y el actual titular del Registro Civil, Daniel López.
Juntos es Posible
En el opositor Juntos es Posible, Bustamante confió los puestos dos y tres a dos juecistas, Gisele Machicado, que va en busca de la reelección, y Pablo Perret, vicepresidente departamental del Frente Cívico. Se destaca además el rol que ocupa la otra concejal del espacio, Nora Landart, que competirá por llegar al Tribunal de Cuentas. En tanto que un independiente, Emiliano Albert, es el candidato a auditor.
Vamos Villa María
En el otro espacio opositor, Vamos Villa María, aparecen varios nombres del radicalismo, lo que evidencia la fractura en el centenario partido. Luis Caronni, el último candidato a legislador departamental por Córdoba Cambia, encabezará la nómina de concejales y lo acompañan otros “correligionarios” como Romeo Benzo y Felipe Botta (h).
Pero hay otros dos nombres que llaman mucho más la atención. El regreso de Miguel Maceda a la política, un exfuncionario de Miguel Veglia. También fue concejal y tribuno de cuentas. Su nombre no figuraba en las especulaciones previas. El otro es Cecilia Fernández, exconcejal radical y exjueza de menores, que si bien formó parte de Córdoba Cambia, no se sabía el rol que ocuparía a nivel local. Será la candidata a auditora general de Zazzetti.
Otros partidos
En los partidos minoritarios hubo algunas sorpresas, la más llamativa la incorporación de Alberto Barroso como candidato a auditor del Movimiento de Acción Vecinal, que lleva como postulante para la intendencia a Pablo Menardi. Barroso, reconocido hombre de los medios de comunicación de la ciudad, se fue muy enojado con la dirigencia de PAIS por bajar su candidatura a intendente y recayó en el vecinalismo.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores presentó sobre la hora la candidatura de Misael Ogas, joven que denunció a un boliche bailable por discriminación y su caso tomó gran repercusión. Al igual que la candidata a auditora del MST-Nueva Izquierda, Ivana Chialvo, quien llevó a juicio a autoridades del Suoem tras denunciarlos por acoso.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María

