Hace muchos años que quedaron atrás los épicos actos de cierre de campaña que marcaron el retorno de la democracia en los años 80. También los mítines en estadios más reducidos como el Orfeo de la capital. Pero ayer todos los postulantes culminaron la campaña en sintonía con sus propuestas de comunicación proselitista.
El oficialismo eligió un pequeño pueblo del norte cordobés para un acto que tuvo la marca que caracterizó a su propuesta. Schiaretti no tuvo contacto con el periodismo ni respondió preguntas en rueda de prensa. Tampoco a lo largo del mes aceptó debates ni les respondió a los opositores.
La localidad de Rayo Cortado, ubicada a 190 kilómetros de la capital y de apenas 600 habitantes, vio varias veces multiplicado ese número con el arribo de más de mil militantes y candidatos de toda la provincia para el acto que se cerró con un asado multitudinario.
Entre los oradores estuvo la candidata a legisladora Natalia de la Sota, que pidió: "Dedicar el triunfo a mi padre". También habló el jefe de la bancada oficialista, el riocuartense Carlos Gutiérrez. El cierre fue de Juan Schiaretti, quien solicitó: "Cuidar lo que hicimos y que me acompañen profundizando los aciertos que hemos tenido, corrigiendo los errores que pudimos cometer, planteando los nuevos desafíos para la Córdoba que viene".
El mandatario que aspira a su tercer período como gobernador sostuvo: "Hemos hecho esta campaña que hoy cierra -por ayer- sin agredir a nadie, sin contestar agravios ni insultos, haciendo propuestas" y enumeró logros de su gestión que fueron ejes de buena parte de la publicidad oficial de las últimas semanas. Gasoductos, fibra óptica, planes de empleo, asistencia para madres y reforma de viviendas fueron parte del listado.
El encuentro culminó con un asado en el salón del club local, donde también cerró su campaña el candidato a intendente por Córdoba Martín Llaryora, que mantuvo un bajísimo perfil el último mes. Antes de partir hacia Rayo Cortado se enteró de que el Tribunal Superior rechazó las objeciones a su postulación.
Juan Manuel Fernández. Redacción Puntal
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La localidad de Rayo Cortado, ubicada a 190 kilómetros de la capital y de apenas 600 habitantes, vio varias veces multiplicado ese número con el arribo de más de mil militantes y candidatos de toda la provincia para el acto que se cerró con un asado multitudinario.
Entre los oradores estuvo la candidata a legisladora Natalia de la Sota, que pidió: "Dedicar el triunfo a mi padre". También habló el jefe de la bancada oficialista, el riocuartense Carlos Gutiérrez. El cierre fue de Juan Schiaretti, quien solicitó: "Cuidar lo que hicimos y que me acompañen profundizando los aciertos que hemos tenido, corrigiendo los errores que pudimos cometer, planteando los nuevos desafíos para la Córdoba que viene".
El mandatario que aspira a su tercer período como gobernador sostuvo: "Hemos hecho esta campaña que hoy cierra -por ayer- sin agredir a nadie, sin contestar agravios ni insultos, haciendo propuestas" y enumeró logros de su gestión que fueron ejes de buena parte de la publicidad oficial de las últimas semanas. Gasoductos, fibra óptica, planes de empleo, asistencia para madres y reforma de viviendas fueron parte del listado.
El encuentro culminó con un asado en el salón del club local, donde también cerró su campaña el candidato a intendente por Córdoba Martín Llaryora, que mantuvo un bajísimo perfil el último mes. Antes de partir hacia Rayo Cortado se enteró de que el Tribunal Superior rechazó las objeciones a su postulación.
Juan Manuel Fernández. Redacción Puntal

