Histórica puja entre los Rodríguez Saá
El actual gobernador Alberto se enfrenta por primera vez a su hermano Adolfo, ya que desde 1983 se habían alternado en el poder de común acuerdo. El riocuartense Claudio Poggi también compite por Cambiemos
La provincia de San Luis vivirá hoy una elección histórica, en la que los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá se disputarán el sillón de gobernador que desde 1983 hegemonizan la vida política puntana, pelea signada por denuncias judiciales, impugnaciones y acusaciones personales que determinaron una profunda división en el PJ.
En tanto, el exmandatario y senador, el riocuartense Claudio Poggi, cercano al gobierno nacional, buscará romper con el papel de tercero en discordia, y es quien cuenta, según los análisis previos, con mayores posibilidades de doblegar al actual gobernador.
Alberto Rodríguez Saá, en caso de obtener un triunfo, alcanzaría su cuarto período al frente del Ejecutivo de San Luis.
Alrededor de 380 mil votantes definirán el destino de la provincia, que actualmente gobierna Alberto Rodríguez Saá, quien esta vez se negó a seguir la tradición familiar de la alternancia en el cargo y abrió un enfrentamiento con su hermano y senador nacional.
El gobernador va por su reelección acompañado por el actual ministro de Gobierno y Culto, Eduardo Mones Ruiz, y con el sello Unidad Justicialista, un frente electoral que tiene como columna vertebral al PJ de San Luis, donde el mandatario marginó al sector de su hermano.
Sin el aparato justicialista ni el control del Estado, Adolfo se pidió licencia en el Senado para concentrarse de lleno en la campaña y ponerse a la cabeza del frente Juntos por la Gente, con el diputado provincial Marcelo Sosa como compañero de fórmula.
Adolfo fue gobernador de San Luis desde el regreso de la democracia en 1983 hasta 2001, cuando la Asamblea Legislativa lo eligió presidente de la Nación en reemplazo de Fernando de la Rúa.
Tras dos años de interinato de la vicegobernadora, Alicia Lemme, en 2003 fue el turno de Alberto Rodríguez Saá, que tuvo dos mandatos y en 2011 acordó con su hermano dejarle el lugar a uno de sus colaboradores más cercanos, Claudio Poggi, que gobernó la provincia hasta 2015.
Poggi, que rompió relaciones con los Rodríguez Saá en 2017 y se convirtió en senador nacional por Cambiemos, también quiere volver a la Gobernación y compite con la lista del oficialismo nacional, que en la provincia adoptó el nombre San Luis Unido.
Sobre el cierre de la campaña, Adolfo hizo una alusión al resultado de todas las elecciones provinciales que se celebraron hasta ahora en el resto del país y sostuvo que el oficialismo de San Luis será "el primero en perder".
Además, advirtió que el albertismo pidió a sus fiscales que "se recurran los votos" destinados a él y aseguró que, frente a ello, los fiscales de Juntos por la Gente "están preparados", aunque también hizo un llamado al sector de Poggi para que "ayude" a controlar el escrutinio.
En tanto, Poggi señaló que los Rodríguez Saá "quieren mostrar que están primero y segundo, pero el domingo van a salir segundo y tercero" y cuestionó las denuncias que los hermanos se hicieron mutuamente durante la campaña.
El senador de Cambiemos confía en que se repita el escenario de las elecciones primarias legislativas de 2017, cuando logró sacarle una ventaja de 20 puntos a Adolfo que luego el veterano dirigente peronista dio vuelta en las generales.
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En tanto, el exmandatario y senador, el riocuartense Claudio Poggi, cercano al gobierno nacional, buscará romper con el papel de tercero en discordia, y es quien cuenta, según los análisis previos, con mayores posibilidades de doblegar al actual gobernador.
Alberto Rodríguez Saá, en caso de obtener un triunfo, alcanzaría su cuarto período al frente del Ejecutivo de San Luis.
Alrededor de 380 mil votantes definirán el destino de la provincia, que actualmente gobierna Alberto Rodríguez Saá, quien esta vez se negó a seguir la tradición familiar de la alternancia en el cargo y abrió un enfrentamiento con su hermano y senador nacional.
El gobernador va por su reelección acompañado por el actual ministro de Gobierno y Culto, Eduardo Mones Ruiz, y con el sello Unidad Justicialista, un frente electoral que tiene como columna vertebral al PJ de San Luis, donde el mandatario marginó al sector de su hermano.
Sin el aparato justicialista ni el control del Estado, Adolfo se pidió licencia en el Senado para concentrarse de lleno en la campaña y ponerse a la cabeza del frente Juntos por la Gente, con el diputado provincial Marcelo Sosa como compañero de fórmula.
Adolfo fue gobernador de San Luis desde el regreso de la democracia en 1983 hasta 2001, cuando la Asamblea Legislativa lo eligió presidente de la Nación en reemplazo de Fernando de la Rúa.
Tras dos años de interinato de la vicegobernadora, Alicia Lemme, en 2003 fue el turno de Alberto Rodríguez Saá, que tuvo dos mandatos y en 2011 acordó con su hermano dejarle el lugar a uno de sus colaboradores más cercanos, Claudio Poggi, que gobernó la provincia hasta 2015.
Poggi, que rompió relaciones con los Rodríguez Saá en 2017 y se convirtió en senador nacional por Cambiemos, también quiere volver a la Gobernación y compite con la lista del oficialismo nacional, que en la provincia adoptó el nombre San Luis Unido.
Sobre el cierre de la campaña, Adolfo hizo una alusión al resultado de todas las elecciones provinciales que se celebraron hasta ahora en el resto del país y sostuvo que el oficialismo de San Luis será "el primero en perder".
Además, advirtió que el albertismo pidió a sus fiscales que "se recurran los votos" destinados a él y aseguró que, frente a ello, los fiscales de Juntos por la Gente "están preparados", aunque también hizo un llamado al sector de Poggi para que "ayude" a controlar el escrutinio.
En tanto, Poggi señaló que los Rodríguez Saá "quieren mostrar que están primero y segundo, pero el domingo van a salir segundo y tercero" y cuestionó las denuncias que los hermanos se hicieron mutuamente durante la campaña.
El senador de Cambiemos confía en que se repita el escenario de las elecciones primarias legislativas de 2017, cuando logró sacarle una ventaja de 20 puntos a Adolfo que luego el veterano dirigente peronista dio vuelta en las generales.