Pocas horas después del rotundo triunfo obtenido en la noche del domingo, que le permitió su reelección como gobernador provincial por segundo período consecutivo, Juan Schiaretti continuó visitando las obras que su actual gestión realiza en la ciudad de Córdoba.
En la soleada mañana del lunes, el mandatario recorrió los trabajos de uno de los últimos tramos restantes para la conclusión del trazado y sistematización de la avenida de Circunvalación en el norte de la capital provincial.
Pero su presencia no sólo fue la puesta en práctica de sus eslóganes de campaña. Más bien pareció un intento por legitimar rápida y públicamente a la fórmula que asumirá en diciembre el gobierno de la ciudad: Martín Llaryora – Daniel Passerini.
Uno de los aspectos sobre los que más se había cargado en la campaña era la condición de “foráneos” de los por entonces candidatos de Hacemos por Córdoba, lo que se traduciría en un desconocimiento de la realidad de la ciudad. El otro costado sobre el que llovieron críticas fue precisamente la escasa presencia de ambos en actos públicos, con la renuencia a participar en debates como principal muestra.
Sin embargo, y pese a que tales críticas no impidieron que Llaryora y Passerini resultaran electos con una diferencia de 18 puntos sobre su inmediato seguidor (Luis Juez), Schiaretti parece decidido a acompañarlos hasta el proscenio de su próxima escena.
Y a tal fin no dudó en vincular al actual vicegobernador con la última gestión municipal reconocida como gestora de grandes obras en la ciudad: la del radical Rubén Américo Martí.
"Estoy convencido que Martín Llaryora, que tiene experiencia, gestión y es joven, va a hacer una gran gestión. Él y Daniel Passerini, a cargo de la intendencia de la ciudad, van detrás del camino que dejara Rubén Martí. Estoy seguro que van a hacer una gran intendencia", señaló Schiaretti a Cadena 3.
Además, el referente de Alternativa Federal volvió a agradecer a los cordobeses porque “por primera vez desde 1973 le han dado a un dirigente peronista la posibilidad de dirigir la ciudad”.
Como el pasado domingo, omitió deliberadamente el período de Germán Kammerath al frente del municipio, entre 1999 y 2003, pese a que el dirigente liberal había representado a la por entonces novel alianza Unión por Córdoba.
Finalmente, volvió a destacar que su vocación por la continuidad de las obras no se agotó en la campaña.
“Es una gran alegría el respaldo del pueblo de Córdoba, pero ya pasó la elección y hay que seguir trabajando. A los cordobeses lo que nos garantiza el progreso es la voluntad de trabajo que siempre tenemos”, sentenció.
Luis Zegarra. Redacción Puntal
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Pero su presencia no sólo fue la puesta en práctica de sus eslóganes de campaña. Más bien pareció un intento por legitimar rápida y públicamente a la fórmula que asumirá en diciembre el gobierno de la ciudad: Martín Llaryora – Daniel Passerini.
Uno de los aspectos sobre los que más se había cargado en la campaña era la condición de “foráneos” de los por entonces candidatos de Hacemos por Córdoba, lo que se traduciría en un desconocimiento de la realidad de la ciudad. El otro costado sobre el que llovieron críticas fue precisamente la escasa presencia de ambos en actos públicos, con la renuencia a participar en debates como principal muestra.
Sin embargo, y pese a que tales críticas no impidieron que Llaryora y Passerini resultaran electos con una diferencia de 18 puntos sobre su inmediato seguidor (Luis Juez), Schiaretti parece decidido a acompañarlos hasta el proscenio de su próxima escena.
Y a tal fin no dudó en vincular al actual vicegobernador con la última gestión municipal reconocida como gestora de grandes obras en la ciudad: la del radical Rubén Américo Martí.
"Estoy convencido que Martín Llaryora, que tiene experiencia, gestión y es joven, va a hacer una gran gestión. Él y Daniel Passerini, a cargo de la intendencia de la ciudad, van detrás del camino que dejara Rubén Martí. Estoy seguro que van a hacer una gran intendencia", señaló Schiaretti a Cadena 3.
Además, el referente de Alternativa Federal volvió a agradecer a los cordobeses porque “por primera vez desde 1973 le han dado a un dirigente peronista la posibilidad de dirigir la ciudad”.
Como el pasado domingo, omitió deliberadamente el período de Germán Kammerath al frente del municipio, entre 1999 y 2003, pese a que el dirigente liberal había representado a la por entonces novel alianza Unión por Córdoba.
Finalmente, volvió a destacar que su vocación por la continuidad de las obras no se agotó en la campaña.
“Es una gran alegría el respaldo del pueblo de Córdoba, pero ya pasó la elección y hay que seguir trabajando. A los cordobeses lo que nos garantiza el progreso es la voluntad de trabajo que siempre tenemos”, sentenció.
Luis Zegarra. Redacción Puntal

