La campaña de las presidenciales brasileñas subió de tono después que el ultraderechista Jair Bolsonaro tratara al candidato de izquierda Fernando Haddad de "canalla", al tiempo que los demás partidos empiezan a definir su posición para la segunda vuelta del 28 de octubre.
"Recibimos una respuesta del nivel del candidato", dijo ayer el izquierdista Fernando Haddad, después de que el ultraderechista Jair Bolsonaro, con quien disputará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, lo tratara de "canalla".
Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), propuso a Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), firmar conjuntamente una "carta de compromiso contra las fake news" (noticias falsas), que proliferan con furor en las redes sociales.
Pero el excapitán del Ejército rechazó la propuesta y le echó en cara a su rival su identificación con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de cárcel por corrupción.
"El enviado del corrupto [Lula] me propone firmar una carta de compromiso contra las mentiras en Internet. Él mismo que está inventando que voy a aumentar el impuesto de renta para los pobres. ¡Es un canalla!", afirmó el lunes Bolsonaro en su cuenta Twitter.
Al ser interrogado ayer al respecto por periodistas en San Pablo, Haddad respondió: "Hemos recibido una respuesta del nivel del candidato".
Bolsonaro obtuvo en la primera vuelta del domingo 46% de los votos, contra 29% de Haddad. La segunda vuelta se dirimirá el 28 de octubre.
El PT habilitó un teléfono para recibir denuncias sobre noticias falsas, para transmitir al Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Entre el domingo y el lunes hubo videos que afirmaban que Haddad había renunciado a su candidatura, que Lula había apoyado a Bolsonaro o de una urna electrónica que sólo permitiría votar por Haddad. Todos los casos fueron desmentidos.
La guerra de noticias falsas arreció ya en la primera vuelta.
Según datos de la Agencia Lupa - especializada en chequeo de noticias- las diez más populares fueron compartidas 865.000 veces en Facebook. Montajes, fotos falsas, videos antiguos y con leyendas fuera de contexto y textos erróneos no pasaron por el filtro de la agencia.
En un tuit anterior, Haddad cuestionó el perfil de "outsider" de la política con el que se presenta Bolsonaro, diputado desde 1991, y su reticencia a participar en debates, incluso antes de la puñalada en el abdomen que después del 6 de enero lo sacó de los actos de campaña.
”Tendrá que dar la cara”
"Nuestro adversario es un político tradicional, con 28 años de recorrido y pocos servicios prestados al país. Ahora tendrá que dar la cara. En la segunda vuelta no hay cómo esconderse en las redes sociales", escribió.
En sendas entrevistas con el Jornal Nacional de la televisión Globo el lunes, ambos candidatos desautarizaron a aliados y garantizaron que no violarán la Constitución para impulsar sus proyectos, tratando de acercarse a electores centristas.
En estas tres semanas, políticos y ciudadanos deberán optar por alguno de los dos candidatos que fueron los más votados, pero que son también los que tienen mayor índice de rechazo.
Bolsonaro acumula un historial de declaraciones misóginas, racistas y de apoyo a la dictadura militar (1964-1985), en tanto que Haddad fue designado candidato por Lula, a quien millones de brasileños identifican con los escándalos de corrupción que durante años desviaron miles de millones de dólares de empresas estatales.
El Partido Progressistas (PP, derecha), que tendrá la tercera bancada en la nueva Cámara de Diputados, se declaró neutral, "con la convicción de que esa es la mejor contribución que puede ofrecer al debate".
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Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), propuso a Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), firmar conjuntamente una "carta de compromiso contra las fake news" (noticias falsas), que proliferan con furor en las redes sociales.
Pero el excapitán del Ejército rechazó la propuesta y le echó en cara a su rival su identificación con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de cárcel por corrupción.
"El enviado del corrupto [Lula] me propone firmar una carta de compromiso contra las mentiras en Internet. Él mismo que está inventando que voy a aumentar el impuesto de renta para los pobres. ¡Es un canalla!", afirmó el lunes Bolsonaro en su cuenta Twitter.
Al ser interrogado ayer al respecto por periodistas en San Pablo, Haddad respondió: "Hemos recibido una respuesta del nivel del candidato".
Bolsonaro obtuvo en la primera vuelta del domingo 46% de los votos, contra 29% de Haddad. La segunda vuelta se dirimirá el 28 de octubre.
El PT habilitó un teléfono para recibir denuncias sobre noticias falsas, para transmitir al Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Entre el domingo y el lunes hubo videos que afirmaban que Haddad había renunciado a su candidatura, que Lula había apoyado a Bolsonaro o de una urna electrónica que sólo permitiría votar por Haddad. Todos los casos fueron desmentidos.
La guerra de noticias falsas arreció ya en la primera vuelta.
Según datos de la Agencia Lupa - especializada en chequeo de noticias- las diez más populares fueron compartidas 865.000 veces en Facebook. Montajes, fotos falsas, videos antiguos y con leyendas fuera de contexto y textos erróneos no pasaron por el filtro de la agencia.
En un tuit anterior, Haddad cuestionó el perfil de "outsider" de la política con el que se presenta Bolsonaro, diputado desde 1991, y su reticencia a participar en debates, incluso antes de la puñalada en el abdomen que después del 6 de enero lo sacó de los actos de campaña.
”Tendrá que dar la cara”
"Nuestro adversario es un político tradicional, con 28 años de recorrido y pocos servicios prestados al país. Ahora tendrá que dar la cara. En la segunda vuelta no hay cómo esconderse en las redes sociales", escribió.
En sendas entrevistas con el Jornal Nacional de la televisión Globo el lunes, ambos candidatos desautarizaron a aliados y garantizaron que no violarán la Constitución para impulsar sus proyectos, tratando de acercarse a electores centristas.
En estas tres semanas, políticos y ciudadanos deberán optar por alguno de los dos candidatos que fueron los más votados, pero que son también los que tienen mayor índice de rechazo.
Bolsonaro acumula un historial de declaraciones misóginas, racistas y de apoyo a la dictadura militar (1964-1985), en tanto que Haddad fue designado candidato por Lula, a quien millones de brasileños identifican con los escándalos de corrupción que durante años desviaron miles de millones de dólares de empresas estatales.
El Partido Progressistas (PP, derecha), que tendrá la tercera bancada en la nueva Cámara de Diputados, se declaró neutral, "con la convicción de que esa es la mejor contribución que puede ofrecer al debate".

