Un hombre cercano a Néstor, muy duro con la gestión de Cristina y que después se acercó a Massa
Antes de convertirse en el flamante precandidato presidencial, Alberto Fernández había pasado de ser un hombre clave del gobierno de Néstor Kirchner a posicionarse en las filas de la oposición, con el rol de armador del Frente Renovador y luego como jefe de campaña de Florencio Randazzo.
Dirigente del peronismo porteño, Fernández ocupó durante tres años, entre 2000 y 2003, una banca en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires antes de asumir al frente de la Jefatura de Gabinete el 25 de mayo de 2003, bajo las órdenes del santacruceño.
Su rol en aquella presidencia, que abrió los 12 años de gestiones kirchneristas, fue tan importante y de tanta cercanía con el entonces mandatario que quienes formaron parte de distintas reuniones en la Casa Rosada recuerdan que eran "inseparables".
"Fue jefe de Gabinete de Néstor durante toda su presidencia y lo vi junto a él decidir, organizar, acordar y buscar siempre la mayor amplitud posible del Gobierno", resaltó Cristina Kirchner en el video en el que confirmó la fórmula presidencial.
Cultor de la rosca política, Fernández continuó como ministro coordinador luego de la asunción de Cristina, aunque el conflicto con el campo por el proyecto de retenciones móviles lo obligó a dar un paso al costado para "oxigenar" al Gobierno.
Operador del FR
Algunos años más tarde, el actual precandidato presidencial se sumó a la cruzada de Sergio Massa, su sucesor en la Jefatura de Gabinete, y fue uno de los principales operadores del Frente Renovador.
Durante ese salto a la oposición, Alberto Fernández fue uno de los críticos más duros del kirchnerismo: "En el último mandato de Cristina es dificilísimo encontrar algo virtuoso", disparó en 2015.
Tras la derrota del tigrense en las elecciones de ese año, en 2017 Fernández volvió a cambiar de espacio y se encolumnó detrás de la candidatura a senador nacional por la provincia de Buenos Aires de Florencio Randazzo por el PJ, enfrentando a Unidad Ciudadana.
Su rol como jefe de campaña del exministro del Interior y Transporte no tuvo buen resultado, ya que el oriundo de Chivilcoy obtuvo un magro 5,41 por ciento que lo dejó en cuarto lugar.
En los últimos meses, Fernández bregó por la unidad de la oposición y empezó a dialogar con dirigentes de distintos espacios para intentar acercar posiciones, incluyendo a referentes del kirchnerismo.
Ayer fue oficializado como precandidato a presidente en una fórmula en la que la principal figura será su compañera, Cristina Kirchner.
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Dirigente del peronismo porteño, Fernández ocupó durante tres años, entre 2000 y 2003, una banca en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires antes de asumir al frente de la Jefatura de Gabinete el 25 de mayo de 2003, bajo las órdenes del santacruceño.
Su rol en aquella presidencia, que abrió los 12 años de gestiones kirchneristas, fue tan importante y de tanta cercanía con el entonces mandatario que quienes formaron parte de distintas reuniones en la Casa Rosada recuerdan que eran "inseparables".
"Fue jefe de Gabinete de Néstor durante toda su presidencia y lo vi junto a él decidir, organizar, acordar y buscar siempre la mayor amplitud posible del Gobierno", resaltó Cristina Kirchner en el video en el que confirmó la fórmula presidencial.
Cultor de la rosca política, Fernández continuó como ministro coordinador luego de la asunción de Cristina, aunque el conflicto con el campo por el proyecto de retenciones móviles lo obligó a dar un paso al costado para "oxigenar" al Gobierno.
Operador del FR
Algunos años más tarde, el actual precandidato presidencial se sumó a la cruzada de Sergio Massa, su sucesor en la Jefatura de Gabinete, y fue uno de los principales operadores del Frente Renovador.
Durante ese salto a la oposición, Alberto Fernández fue uno de los críticos más duros del kirchnerismo: "En el último mandato de Cristina es dificilísimo encontrar algo virtuoso", disparó en 2015.
Tras la derrota del tigrense en las elecciones de ese año, en 2017 Fernández volvió a cambiar de espacio y se encolumnó detrás de la candidatura a senador nacional por la provincia de Buenos Aires de Florencio Randazzo por el PJ, enfrentando a Unidad Ciudadana.
Su rol como jefe de campaña del exministro del Interior y Transporte no tuvo buen resultado, ya que el oriundo de Chivilcoy obtuvo un magro 5,41 por ciento que lo dejó en cuarto lugar.
En los últimos meses, Fernández bregó por la unidad de la oposición y empezó a dialogar con dirigentes de distintos espacios para intentar acercar posiciones, incluyendo a referentes del kirchnerismo.
Ayer fue oficializado como precandidato a presidente en una fórmula en la que la principal figura será su compañera, Cristina Kirchner.