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Empezó otro campeonato

Deportivo Silvio Pellico luchó y empató 1-1 ante Argentino en el partido de ida. Mauro Fuente abrió el marcador en el primer tiempo, pero César Contreras, de penal, lo igualó en el complemento. Se define en Villa María

Deportivo Silvio Pellico y Argentino empataron 1-1 en el partido de ida de los octavos de final del torneo Apertura “Francisco Fiandino” de la Liga Villamariense.

El “lobo” tiene ventaja deportiva, y con empatar en su estadio de barrio Nicolás Avellaneda en el desquite accederá a cuartos de final.

El “canario” necesitará vencer por cualquier marcador para clasificarse entre los 8 aspirantes a la corona oficial de la Liga.

Todo es posible, porque “comenzó otro campeonato”. La etapa clasificatoria marcó que Argentino fue segundo y Silvio Pellico, séptimo enfrentando a idénticos rivales en la zona “A”.

Venían de medirse y Argentino ganó 5-2. Pero el fútbol no es un deporte lógico, ni justo, y por ello es tan pasional y el que más fieles seguidores tiene en el planeta.

El empate 1-1 no favoreció a ninguno, pero dejó al “lobo” en posición clasificatoria, con 90’ en su casa para definir la historia.

Claro que el “canario” remontó la serie en su cancha y ya no tendrá nada quE perder en Villa María, porque todos los pronósticos indican que “va de punto”.

Vamos a empezar de nuevo

El 5-2 en Villa María quedó en el olvido. Si Argentino pierde por la mínima diferencia, se quedará afuera. Por ello Romero decidió salir a ganar en reducto “canario”.

Y vencía con gol de Mauro Fuente, en una jugada “divina”. Pero el “canario” sabe que el 5-2 fue mentiroso y ayer empató con un penal que forzó a plena lucha.

Está vivo y coleando el “canario”, porque el “lobo” no fue el mismo en reducto ajeno.

Es otro campeonato y fue otro el escenario. Sufrió en reserva para remontar dos veces el resultado y llevarse un empate 2-2 y en cierta forma sufrió en primera también.

El “lobo” juega para hacer goles, pero no pudo jugar. Conti conoce al rival y le planteó otro partido.

Presionó mucho y jugó a ganar la segunda jugada en un reducto chico, pero con buen piso. Argentino tuvo que aceptar ese desafío.

Apeló a buscar a Fuente para conectarse con Carrera y escapar en el “trampero” al ahogo, ese al que Silvio Pellico no pudo someterlo.

Argentino no jugó, pero Fuente le permitió “tirar” a Carrera y a Martino. Seguro, Conrero respondió.

Luego el “1” se lució al volar a su izquierda para negarle el gol al propio Fuente (13’). Sin jugar, Argentino era mejor.

Conti envió a Brusa por el lesionado Demarchi y el delantero inquietó. Nahuel Franco, que se iba todos los tiros, dejó de proyectarse, fue amonestado y pudo ser expulsado. Romero lo excluyó y puso a un delantero: Turina.

Previamente, se lesionó Piovano, y el ingreso de Chipana dejó al “lobo” con una sola ventana para cambiar. Condicionado, el “lobo” jugó y el “canario” hizo volar el balón apostando a un frentazo, pero Moyano desvió frente a Luciani y en el final Contreras falló.

Argentino jugó un poquito más y ganó bien la etapa. Hizo un gol soñado, porque Turina armó una gran jugada por derecha, con paredes precisas y un cambio de frente perfecto para que Candiotto pisara el área, frenara y acelerara ganándole la cuerda a Margaría y su centro atrás fue enviado a la red por Mauro Fuente.

Un hermoso gol en un partido que era cerrado y parejo. Pero la visita pudo liquidarlo con un tiro libre de Berazategui. Conrero tapó en dos tiempos (45’).

Conti había acertado con el ingreso de un delantero y no dudó en poner a otro: Moreno.

Argentino estaba cómodo, esperando para liquidar el pleito, con un Carrera muy veloz para los esforzados defensores locales, que no claudicaron nunca en su lucha.

Esa entrega total le permitió sobrevivir al “canario” (y Conrero, que anticipó a Carrera a los 9’). Con Bomprezzi por derecha y López Leiva por izquierda, se encendió Contreras y fue al frente “a todo o nada”.

Argentino perdió la pelota y, con una sola ventana para cambiar, se metió en el juego de sacarla lejos, fuerte y para arriba, que no le conviene. El “canario” tuvo más vuelo.

En la confusión de querer jugar y no hacerlo, Silvio Pellico jugó a algo que el “lobo” extravió: la segunda jugada. Un cabezazo desviado de Moyano fue el aviso.

Y el que avisa no traiciona. En un juego peligroso de choque y roce, Argentino padeció un penal por un choque de Centeno contra el corpulento Moreno en el área.

“Teté” Contreras lo ejecutó al medio, y Luciani fue a su derecha. El 1-1 (21’) fue el comienzo de otro partido, y quizás de otra serie.

Romero hizo los cambios, y con dos “10” (Fernández y Martínez) demostró que tiene más plantel.

Otra estupenda jugada de izquierda a derecha liderada por Martínez, continuada por Carrera y Fuente, terminó con Turina desviando apenas su intento (32’).

Supo reforzar su defensa Conti con el ingreso de Gómez, y el “canario” no respetó al “lobo”. Lo chocó hasta el final, con fricción y cerrándole los espacios a Fernández, que desvió la última a los 39’.

El “lobo” es más, pero empezó otro campeonato.