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Los empresarios siguen sin esperar en el corto plazo cambios positivos en sus negocios

Los últimos relevamientos de CAME, Adimra y la UIC coinciden en un punto: son más los pesimistas que los que imaginan mejoras notorias en sus empresas en el corto y mediano plazo. Caputo insistió en que “estamos en récord de consumo”

En términos generales, los informes de las cámaras empresarias sectoriales sostienen algunos puntos en común: poco optimismo de salir de la pendiente en la que ingresaron hace ya dos años y medio y una constante preocupación por los niveles de venta y uso de capacidad instalada. Salvo las honrosas excepciones marcadas por las empresas vinculadas al petróleo, gas, minería, agro e industria del conocimiento, el resto refleja con matices esa imagen. Sin embargo, anoche el ministro de Economía, Luis Caputo, insistió en que “estamos en récord de consumo”, aunque admitió que hubo un deterioro de los ingresos en los últimos 6 meses por el rebote inflacionario.

Ayer, CAME, una cámara federal que reúne a comercios y medianas empresas de todo el país, volvió a mostrar un dato negativo de las ventas minoristas: caída del 3,2% interanual en abril. Pero se sumó un dato más de la respuesta de los consultados: para el 49% de los encuestados (+1 p.p. vs marzo) la situación de cara a los próximos 12 meses se mantendrá en las mismas condiciones, el 13,8% proyecta un retroceso y el restante 37,2% aguarda una mejora (-2,5 p.p. mensual). Sobre la disposición a invertir, el 58,7% considera que el contexto no es propicio para desembolsos.

No fue muy diferente el caso de los industriales metalúrgicos que respondieron a la última encuesta de Adimra, la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina, donde 6 de cada 10 empresas no esperan cambios positivos en su producción para los próximos tres meses. Allí, la poderosa entidad nacional remarcó que “las expectativas empresarias mantienen un escenario de cautela. Aunque el neto de expectativas registra una leve recuperación respecto de los meses anteriores, en paralelo crece la cantidad de firmas que no anticipan cambios. Teniendo en cuenta que el sector opera en niveles de actividad muy bajos, esta inercia parecería advertir que la producción se estanca, descartando por ahora un cambio de tendencia consolidado. En síntesis, predomina la prudencia y aún no se perciben señales firmes de dinamización”, indicó el último informe de Adimra, que también informó una caída en la actividad del 4,1%.

Por último, la Unión Industrial de Córdoba también colocó el termómetro entre sus afiliados. Y en base a las respuestas un informe de la entidad destacó que “el deterioro de la actividad impacta directamente sobre las expectativas empresariales, debilitando la perspectiva de crecimiento que predominaba en períodos anteriores”, alertó.

Y agregó: “El escenario se fragmenta en tres posiciones sin predominio claro: un 31% proyecta crecimiento, un 33% anticipa una mayor caída y un 36% se mantiene en una posición neutral. Esta dispersión no es neutra: se traduce en decisiones más cautelosas”, explica el informe de la entidad industrial cordobesa.