Humberto y Selene son pareja. Llegaron a Villa María para participar del “4° Encuentro de Combis y Escarabajos del Centro de la República”. Juntos tienen una historia que contar.
Ella es italiana, él venezolano y en este continente se conocieron. Compraron una combi fabricada en Brasil pero con patente boliviana. Desde hace dos años viajan juntos por diferentes partes del país y acompañados por un perro ¡chileno! Una historia de amor que no entiende de fronteras.
Amor por viajar
Selene, nacida en el país ‘con forma de bota’ le contó a PUNTAL VILLA MARÍA que su vehículo (una combi modelo 2001 y de origen brasilera) fue adquirida en Bolivia. “Elegir esta combi fue un motivo de polémica porque a mí me gustaba un modelo más antiguo. La conseguimos con un motor perfecto así que le dimos prioridad a eso”, sostuvo la mujer.
El joven sudamericano y la muchacha europea participarán por segunda vez de un encuentro de combis. “El primero lo hicimos el año pasado en Colón (Entre Ríos). Estos eventos se dan más en Argentina que en otros países”, explicaron.
Selene y Humberto han recorrido la geografía de Argentina ‘de punta a punta’. “Con la combi llevamos dos años viajando. El año pasado estuvimos en Ushuaia, viajamos por toda la ruta 40. También hicimos toda la costa argentina y luego volvimos a subir hasta el norte del país”, detalló él.
“Conocer gente”
Selene comentó: “Siendo ‘combinauta’ pudimos conocer gente que está viajando desde hace más tiempo que nosotros” y “a personas que tienen la misma pasión que nosotros por la combi”.
“En este tipo de encuentros podemos hablar sobre arreglos para el interior del vehículo. Notamos que hay gente que aun sin ser jóvenes, todavía siguen animándose con este medio de transporte”, remarcaron.
La viajera explicó que la cultura europea por la combi es diferente a la sudamericana. “En Italia nunca vi una combi, allá son medios de colección que los utilizan las personas que tienen altos recursos económicos”.
Desde este lado del charco, parece ser que el sentimiento es diferente. “Cuando llegué a Bolivia y me enteré que había gente que viajaba en combi, descubrí que no se trataba sólo de un medio que te lleva de un lugar a otro, sino que también es una casa. Este transporte se transforma en una casa rodante que te sigue, que te permite viajar y parar en el medio de la nada. Este medio te permite disfrutar del sentido de la libertad y reinventarte cada día sobre lo que eres o lo que haces”, reflexionó Selene.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal
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Amor por viajar
Selene, nacida en el país ‘con forma de bota’ le contó a PUNTAL VILLA MARÍA que su vehículo (una combi modelo 2001 y de origen brasilera) fue adquirida en Bolivia. “Elegir esta combi fue un motivo de polémica porque a mí me gustaba un modelo más antiguo. La conseguimos con un motor perfecto así que le dimos prioridad a eso”, sostuvo la mujer.
El joven sudamericano y la muchacha europea participarán por segunda vez de un encuentro de combis. “El primero lo hicimos el año pasado en Colón (Entre Ríos). Estos eventos se dan más en Argentina que en otros países”, explicaron.
Selene y Humberto han recorrido la geografía de Argentina ‘de punta a punta’. “Con la combi llevamos dos años viajando. El año pasado estuvimos en Ushuaia, viajamos por toda la ruta 40. También hicimos toda la costa argentina y luego volvimos a subir hasta el norte del país”, detalló él.
“Conocer gente”
Selene comentó: “Siendo ‘combinauta’ pudimos conocer gente que está viajando desde hace más tiempo que nosotros” y “a personas que tienen la misma pasión que nosotros por la combi”.
“En este tipo de encuentros podemos hablar sobre arreglos para el interior del vehículo. Notamos que hay gente que aun sin ser jóvenes, todavía siguen animándose con este medio de transporte”, remarcaron.
La viajera explicó que la cultura europea por la combi es diferente a la sudamericana. “En Italia nunca vi una combi, allá son medios de colección que los utilizan las personas que tienen altos recursos económicos”.
Desde este lado del charco, parece ser que el sentimiento es diferente. “Cuando llegué a Bolivia y me enteré que había gente que viajaba en combi, descubrí que no se trataba sólo de un medio que te lleva de un lugar a otro, sino que también es una casa. Este transporte se transforma en una casa rodante que te sigue, que te permite viajar y parar en el medio de la nada. Este medio te permite disfrutar del sentido de la libertad y reinventarte cada día sobre lo que eres o lo que haces”, reflexionó Selene.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal

