Villa María | entrevista

El Polo atiende a 6 mujeres por día y supervisa 53 botones antipánico

La titular de este espacio, Raquel Rodrigo, destacó que lo importante es que cada víctima sepa que están y que pueden ayudarla a salir de su situación.
 
El Polo de la Mujer durante el primer semestre de este año realizó 1.073 atenciones, lo que hace un promedio de 6 por día. Y supervisó 53 botones antipánico. Además en el lugar se habilitó un núcleo de terminalidad escolar al que asisten 52 mujeres víctimas de violencia de género. A ellas se suman 80 mujeres más que van a los talleres y capacitaciones de oficios.

Son los datos informados por el intendente Martín Gill durante el informe de gestión.

Son números, pero detrás de cada uno hay una historia dolorosa que refleja un proceso de largo tiempo de violencia psicológica, física, económica.

“Lo importante es que sepan que estamos y que podemos ayudar. Esto es parte del trabajo también, no sólo la asistencia sino también promocionar el Polo, que sepan que está y que pueden sentirse contenidas acá”, puntualizó la titular de este ámbito inaugurado en octubre del año pasado, Raquel Rodrigo. Además, y sólo a partir de poder desnaturalizar la violencia, será posible el cambio. “Poder ver para poder cambiar”, señaló.

El Polo Integral de la Mujer está ubicado en la esquina de Ramiro Suárez e Independencia. Se trata de un espacio que promueve el trabajo conjunto de los gobiernos provincial y locales en favor de la erradicación de las violencias hacia las mujeres. Tiene alcance regional, brindando atención a mujeres de Villa María, Villa Nueva, Alto Alegre, Ana Zumarán, Arroyo Algodón, Chazón, La Laguna, Oliva, Silvio Pellico, Arroyo Cabral, Colazo, Colonia Videla, La Palestina, La Playosa, Pampayasta Norte, Pampayasta Sud, Ticino, Tío Pujio, Ausonia, Etruria, Las Perdices, Dalmacio Vélez, Los Zorros, Pasco, Pozo del Molle, Carrilobo, James Craik, Luca y Punta del Agua.

“Villa María tiene una larga trayectoria en el abordaje de la problemática de la violencia contra las mujeres”, ratificó Rodrigo en ese marco. Y enumeró la multiplicidad de acciones que en ese sentido se desarrollan desde hace décadas. “Esta ciudad es una pionera en el trabajo de poder favorecer esta política en toda la Provincia”, añadió. 

Como logro mencionó la existencia del Polo (porque permite articular en un mismo edificio todas las acciones), que lo conozcan, que tenga calidad técnica y humana en los equipos que lo integran, “que reconozcan que es un lugar donde encontrar alguien que contenga a esas mujeres que están padeciendo ese dolor”. Y por otro lado reconoció que le enorgullece, desde el punto de vista político, que el intendente “haya logrado que el Polo esté instalado en Villa María”.

El Polo local depende de la Provincia y a su vez hace un trabajo articulado con el Municipio, a través de la Secretaría de Inclusión y Familia, y de Salud, entre otras dependencias.

Prevenir y asistir

“El desafío en este momento es trabajar mucho en el territorio y trabajar mucho sobre los cambios de conductas. Si bien esto está planteado como centro asistencial, nosotros venimos trabajando en Villa María desde hace muchos años en los cambios de conducta, en lo que es promoción, prevención, educación, que es la única forma de mejorar en vistas a un futuro”, puntualizó Rodrigo.

Apuntó que en eso están, “en el trabajo de promoción y prevención, en lo que es educación”, para el cambio de conducta y para la detección de factores de riesgo. Todo para contrarrestar ese bagaje cultural “de naturalización de la violencia”.

“Es una problemática tan importante que necesita ser abordada desde todos los puntos de vista, con todos los sectores, con las instituciones”, sostuvo.

Rodrigo admitió que sorprende el nivel y el grado de violencia, que afecta desde a las adolescentes en etapa de noviazgo, y en ese punto instó a los padres a estar atentos, como también a mujeres mayores.

“Tenemos que aprender a cuidar a nuestras hijas, de inculcar a los varones lo que es el buen trato, porque se está viendo mucha violencia en el noviazgo, como también mujeres mayores que vinieron a consultar, y que han vivido una vida de violencia, en ese caso ya son los hijos las que las acompañan”, precisó.

Por otra parte, y ante la consulta sobre si es más habitual que se dé violencia física o violencia psicológica, Rodrigo explicó que van de la mano, que la mayor parte de las veces cuando se llegó a la violencia física antes hubieron años de violencia psicológica y hasta económica. 

Y en ese punto se detuvo, y recordó la posibilidad de asistir a las víctimas con becas, por ejemplo para pagar el alquiler.

“Si no tuviéramos estas becas sería casi un imposible”, admitió. Contó que además complementan esa ayuda con todos los otros servicios del Municipio.

La meta es que esa mujer víctima de violencia pueda empoderarse. Y por eso, según explicó, la complementación con la posibilidad de terminalidad escolar y la formación en oficios. 

“Es acompañarlas en todos los aspectos para que no vuelvan atrás”, cerró la médica.

Mariana Corradini  Redacción Puntal Villa María.

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