Meny consideró que “el principal problema es que no llueve”
El dirigente señaló que “es el talón de Aquiles que tiene esta zona”. Igual aclaró que si en la primavera llegan los milímetros esperados se está “a las puertas de una cosecha de trigo espectacular”
El titular de la Sociedad Rural de Villa María, Rodolfo Meny, describió a la actual situación del sector como “bastante crítica en el sentido de que hay un montón de dificultades”, aunque también aclaró que “hay una expectativa muy importante de lo que viene de acá para adelante”.
Reconoció que ante esa situación esperanzadora “el principal problema es que no llueve”. Señaló: “Ese es el talón de Aquiles que tiene este sector nuestro y sobre todo la zona en que estamos nosotros. Si acá llueve nos encontramos a las puertas de una cosecha de trigo espectacular, con un precio que nunca tuvimos de trigo, de 200, 205 dólares la tonelada. Yo cuando empecé, allá por el año 98, valía 45 dólares la tonelada de trigo, entonces la posibilidad que hay es inmensa, y es muy buena para el campo y muy buena para el país”.
Puntualizó que “son muchos dólares que hacen falta para que se reactive esta economía que está tan frenada y tan parada y que la gente la está sufriendo”.
Para que se cumpla esa expectativa resulta clave que llueva en septiembre. “Estamos perfectamente en tiempo –indicó en relación con la llegada de la precipitaciones- en la zona de Villa María nunca llueve en agosto, la expectativa es que llueva de acá para adelante, y si llueve, las horas de frío que juntó el trigo van a ser capitalizadas”. Tras un invierno “típico”, será muy importante que se venga “una primavera típica con buenas expectativas de agua”.
“En el caso de la campaña gruesa, lo que es soja y maíz, también las expectativas son muy buenas. Hay mucha demanda de semillas de maíz, de insumos para maíz, el área sembrada va a crecer, no sabemos cuánto todavía, pero entre un 2 y un 5 por ciento va a crecer. Y el maíz mueve mucho al sector”, explicó en lo que marcó el inicio de la descripción de la situación, sector por sector.
“En el caso de la soja, que por algunas cuestiones que hay muchas malezas resistentes hoy no es tan la vedete como en otros años, pero la expectativa es muy buena”, agregó. A la par que indicó que “en el caso de la ganadería de carne también hay una expectativa interesante”.
Sobre el sector lácteo, al que calificó como “nuestra cenicienta”, describió que “es el que además de cuestiones climáticas y de producción, tiene algunas cuestiones más profundas”.
Apuntó: “Hace 25 años que estoy trabajando cerca de la lechería y siempre estamos en crisis, entonces cuando se suman cosas externas como estas tormentas económicas que nos tocaron este año, porque hay una baja de demanda de todo lo que tenga que ver con el sector lácteo, hace que sea más difícil todavía. Un sector que además depende mucho del consumo interno, un consumo interno que está deprimido, además hay una cuestión que estamos viendo y que es que el sector se va transformando: la producción láctea está creciendo, lo que está disminuyendo es la cantidad de productores”. Esto a partir de una concentración que está haciendo desaparecer a los pequeños tambos fábrica.
En ese contexto tan complejo, “los cambios son cada día más rápidos”. Advirtió que actualmente “es imposible” pensar en una estructura de producción de leche como la que existía hace 25 ó 30 años, y mencionó como relevante que los “productores chicos se asocien”, aunque admitió que “acá culturalmente es casi imposible” que eso se dé.
“Entonces esa es la cenicienta, que es la que más le duele a uno, porque uno está en esta zona, que es la más importante como cuenca láctea del país. Esperemos que llueva porque eso va a hacer que la alfalfa se reactive, que los verdeos produzcan los kilos de materia seca que hacen falta, y eso abarata costos para el productor. Da expectativas para hacer buenos silos en el verano si tenemos una primavera llovedora”, sostuvo. Y añadió: “Es el sector donde veo más dificultades, porque no solo dependen del clima sino también de una serie de cuestiones económicas que a veces no son propias del productor mismo”.
Cuando se le consultó sobre la sentencia que está instalada en estas comunidades tan próximas a los sectores productivos, sobre que si al campo le va bien “le va bien le va bien a todo el mundo”, Meny respondió con un ejemplo. “En la semana, hablando con un centro de camioneros de la zona sobre la cantidad de millones de toneladas de sojas que faltaron este año, la información que me trasladaron es que este año faltaron 750 mil viajes de camiones de la zona de Oncativo, Oliva, Villa María. Imagine lo que son 750 mil viajes de camioneros que consumen repuestos, gasoil, gomería, que compran”.
También apuntó que en esta zona central del país la lechería tiene 11 mil productores.
Por otra parte, destacó el potencial que tiene el país, indicó que “el campo es la matriz para producir” y marcó como clave que el desarrollo hacia una economía más fuerte se dé a partir de los sectores vinculados con lo que en Argentina “se sabe hacer”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.
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Reconoció que ante esa situación esperanzadora “el principal problema es que no llueve”. Señaló: “Ese es el talón de Aquiles que tiene este sector nuestro y sobre todo la zona en que estamos nosotros. Si acá llueve nos encontramos a las puertas de una cosecha de trigo espectacular, con un precio que nunca tuvimos de trigo, de 200, 205 dólares la tonelada. Yo cuando empecé, allá por el año 98, valía 45 dólares la tonelada de trigo, entonces la posibilidad que hay es inmensa, y es muy buena para el campo y muy buena para el país”.
Puntualizó que “son muchos dólares que hacen falta para que se reactive esta economía que está tan frenada y tan parada y que la gente la está sufriendo”.
Para que se cumpla esa expectativa resulta clave que llueva en septiembre. “Estamos perfectamente en tiempo –indicó en relación con la llegada de la precipitaciones- en la zona de Villa María nunca llueve en agosto, la expectativa es que llueva de acá para adelante, y si llueve, las horas de frío que juntó el trigo van a ser capitalizadas”. Tras un invierno “típico”, será muy importante que se venga “una primavera típica con buenas expectativas de agua”.
“En el caso de la campaña gruesa, lo que es soja y maíz, también las expectativas son muy buenas. Hay mucha demanda de semillas de maíz, de insumos para maíz, el área sembrada va a crecer, no sabemos cuánto todavía, pero entre un 2 y un 5 por ciento va a crecer. Y el maíz mueve mucho al sector”, explicó en lo que marcó el inicio de la descripción de la situación, sector por sector.
“En el caso de la soja, que por algunas cuestiones que hay muchas malezas resistentes hoy no es tan la vedete como en otros años, pero la expectativa es muy buena”, agregó. A la par que indicó que “en el caso de la ganadería de carne también hay una expectativa interesante”.
Sobre el sector lácteo, al que calificó como “nuestra cenicienta”, describió que “es el que además de cuestiones climáticas y de producción, tiene algunas cuestiones más profundas”.
Apuntó: “Hace 25 años que estoy trabajando cerca de la lechería y siempre estamos en crisis, entonces cuando se suman cosas externas como estas tormentas económicas que nos tocaron este año, porque hay una baja de demanda de todo lo que tenga que ver con el sector lácteo, hace que sea más difícil todavía. Un sector que además depende mucho del consumo interno, un consumo interno que está deprimido, además hay una cuestión que estamos viendo y que es que el sector se va transformando: la producción láctea está creciendo, lo que está disminuyendo es la cantidad de productores”. Esto a partir de una concentración que está haciendo desaparecer a los pequeños tambos fábrica.
En ese contexto tan complejo, “los cambios son cada día más rápidos”. Advirtió que actualmente “es imposible” pensar en una estructura de producción de leche como la que existía hace 25 ó 30 años, y mencionó como relevante que los “productores chicos se asocien”, aunque admitió que “acá culturalmente es casi imposible” que eso se dé.
“Entonces esa es la cenicienta, que es la que más le duele a uno, porque uno está en esta zona, que es la más importante como cuenca láctea del país. Esperemos que llueva porque eso va a hacer que la alfalfa se reactive, que los verdeos produzcan los kilos de materia seca que hacen falta, y eso abarata costos para el productor. Da expectativas para hacer buenos silos en el verano si tenemos una primavera llovedora”, sostuvo. Y añadió: “Es el sector donde veo más dificultades, porque no solo dependen del clima sino también de una serie de cuestiones económicas que a veces no son propias del productor mismo”.
Cuando se le consultó sobre la sentencia que está instalada en estas comunidades tan próximas a los sectores productivos, sobre que si al campo le va bien “le va bien le va bien a todo el mundo”, Meny respondió con un ejemplo. “En la semana, hablando con un centro de camioneros de la zona sobre la cantidad de millones de toneladas de sojas que faltaron este año, la información que me trasladaron es que este año faltaron 750 mil viajes de camiones de la zona de Oncativo, Oliva, Villa María. Imagine lo que son 750 mil viajes de camioneros que consumen repuestos, gasoil, gomería, que compran”.
También apuntó que en esta zona central del país la lechería tiene 11 mil productores.
Por otra parte, destacó el potencial que tiene el país, indicó que “el campo es la matriz para producir” y marcó como clave que el desarrollo hacia una economía más fuerte se dé a partir de los sectores vinculados con lo que en Argentina “se sabe hacer”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.