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"Valoro el camino recorrido y soy feliz"

Heraldo Pereno, técnico de Ricardo Gutiérrez, consideró: "Quiero terminar primero. Ya no somos sorpresa, todos nos respetan y nos quieren ganar. Hay un pueblo detrás de un equipo, y un grupo bárbaro de jugadores y dirigentes"

Heraldo Pereno disfruta de una experiencia que asume con la misma responsabilidad que cuando dirigió a los clubes grandes, con los que fue campeón, pero con un enfoque diferente.

Ricardo Gutiérrez volvió después de 10 años a competir en la Liga Villamariense, y en su segunda temporada marcha en la punta de la zona Sur. Lo explica con simpleza. “Soy feliz en La Palestina, y me doy cuenta que lo transmito. En la cancha, durante los partidos, me enloquezco igual que siempre, y la pasión me lleva a equivocarme, pero cumpliré 64 años, y me doy cuenta que la vida continúa tras esos 90 minutos. Disfruto estar con los jugadores, la paso bien y soy feliz con este grupo de gente”.

Advierte que “nos ven diferente. Ya no somos ‘la sorpresa’. Quieren ganarle al ‘RG’. Estamos punteros y todos quieren bajar al líder. Nos queda una fecha, tendremos un duro rival como Argentino, y en esta zona son todas finales”.

Explicó que “no sé si somos la sorpresa. Creo que no. Trabajamos con dirigentes jóvenes, que devolvieron el fútbol al pueblo, y tienen el apoyo de todos. Es una fiesta”.

Acota que “Boca tiene que ser campeón... El “RG” no. Tenemos que estar preparados para todo. Para lo bueno, y para lo malo deportivamente. Pelearemos. Hoy estamos jugando muy bien, y lo que sorprende es el nivel de algunos chicos, la evolución. El año pasado ya hicimos las cosas muy bien”.

“El secreto es el grupo”

Pereno aseguró que “sorpresa es otra cosa. Yo estoy convencido de que tengo un buen equipo. Sólo perdí a Gastón (Molina), pero vino un ‘2’ que juega muy bien como Mayco Andrada. La base continúa, y la reforzamos muy bien este año”.

Agregó que “tenía la esperanza de hacer esta buena campaña. El año pasado éramos novatos, y sí fuimos ‘la sorpresa’. Ahora nos respetan, nos quieren ganar, y no somos más sorpresa”.

Señaló: “No quiero ni acordarme, ni hablar más de lo que pasó en 2021. Fue lindo mientras duró, pero nos dolieron algunas cosas. Me quedo con la final que jugó la reserva, y pienso en hoy. El año empezó con jugadores sancionados como Giraudo o Rodríguez, que hubo que recuperar”.

Insistió en que “ahora los tengo a todos. El equipo encontró una forma, tiene una idea, y lo mejor de todo es el grupo”.

Allí encuentra los secretos de esta enorme campaña que está edificando. “En eso apuesto, en el grupo. Lo saben los dirigentes, que son una maravilla. La cabeza es Julio (Giraudo), pero todos trabajan por amor al club y al pueblo. Hay muchas mujeres, y cada uno cumple su rol. Yo hablo como DT y el dirigente como dirigente. Si me tienen que sacar cagando, tienen todo el derecho, pero me escuchan, al equipo lo formo yo, y al vestuario lo manejo yo”. “Al vestuario entro y me hago respetar. Doy las indicaciones, doy las charlas, observo, escucho, pero el vestuario es la segunda casa del jugador. Es de los jugadores”.

Un equipo que llena de alegría

Remarcó que no mezcla la amistad con los roles. “Nunca pensé que faltando 1 fecha estaríamos primeros, pero no es casual. Quería estar entre los 4. Era el objetivo. Pero ahora queremos terminar arriba”.

Indicó: “Dirijo por una cuestión sentimental. Mi señora es de La Palestina, y yo hace más de 40 años que voy al pueblo. Me siento respetado, querido, bien tratado”.

Insistió en que “este año les dije a los dirigentes que había que continuar por la misma línea. Se sumó Sosa, que me parecía muy interesante, Andrada, que está muy bien, y se fue Molina. Había una base, más García y pibes que vienen de abajo, se terminó de armar con Manzanares un lindo equipo”.

Elogió a “los arqueros. Julio (Giraudo) merecía irse de otra forma del fútbol. Michael Becco es un gran arquero, y viene un pibe de 16 años que tiene un futuro enorme. Se llama Agustín Borgiani. Siguen saliendo muy buenos arqueros”.

Estimó que “La Palestina tiene pibes interesantes, y buena gente. Hay pocos clubes que tengan 2 goleadores como Giraudo y Cativelli. Se llevan bien. Bianchetta se quedó y es un gran enganche. Tengo un capitán como Tobías Ripa, que es un pibe al que le di la cinta, y nadie me dijo nada. Aman a su pueblo”.

Consideró que “es increíble el acompañamiento de la gente. Este equipo nos hace felices a todos. Yo estoy más feliz que nunca. Ver la cancha y esa gente me hace feliz”.

“Juegan los que mejor están”

Acerca de las condiciones de trabajo dijo: “El piso de la cancha es impecable con el sistema de riego. La cuidan. Entrenamos en otro espacio, y ya piensan en otro lugar”.

Acotó que “estuvieron una década sin participar en la Liga. Le dije a Mayco Becco que quería dirigir en mi segunda casa. Hablamos y arranqué. Valoro todo lo recorrido, lo que hicieron en la cancha. La gente está ilusionada”.

Comentó que “ser finalistas en Reserva, estar entre los 8 en Primera, ahora vamos primeros, hicieron 2 categorías de inferiores. En un pueblo de 600 personas es mucho y lo más importante es que el club está normalizado, creció la infraestructura, y tienen proyectada la iluminación y las tribunas”.

Indicó que “es todo por amor a la camiseta. Cuando los dirigentes hacen bien las cosas, los resultados llegan. No tengo lesionados, y quiero terminar primero en la zona en la que competimos con Alem, los de Cabral, San Lorenzo, el bicampeón Ticino, y dos equipos con canteras espectaculares como Argentino y Española”.

Comentó que “en Pasco ganamos una final, porque es un clásico, y lógicamente nos estaban esperando. Fue duro. Conmigo juegan los que mejor están, porque son todas finales. No hay distinción, ni vale más el que tiene botines de $ 40 mil que el de $4 mil. Es un grupo unido, y vamos por más”.

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