Niños y tecnología: “El mayor problema está en los padres”
Lo dijo la psicóloga Verónica Dagatti en charla con PUNTAL VILLA MARÍA, apuntando a que la falta de control en el tiempo y calidad de lo que consuma puede ser nocivo para el menor
La profesional de la psicología, Verónica Dagatti, quien trabaja con niños, aseguró que el problema más grave en cuanto a la relación de los niños con la tecnología no está en los dispositivos en sí, sino que radica en los adultos, porque “son quienes tienen la autoridad y la responsabilidad de controlar el tiempo y el contenido que consuman sus hijos en celulares, tablets o computadoras”. Explicó que un abuso del consumo de artefactos electrónicos pueden ser nocivo para el niño, sobre todo a una temprana edad. Los expertos, contó Dagatti, no recomiendan que, antes de los 2 o 3 años, pasen ningún momento frente a computadoras, tablets o teléfonos celulares; y para los niños de 3 a 5 o 6 años tiene que ser un uso muy limitado: no más de media hora al día.
“El problema está en que somos nosotros los que les llevamos toda la tecnología habida y por haber a la sala de espera de un consultorio para que juegue con eso y se quede callado, en lugar de sentarnos a enseñarle a esperar, a jugar cara a cara con otros nenes, a hacer amigos, a que no todo el tiempo puede estar jugando con el celular cada vez que se aburre”, manifestó la profesional de la salud psíquica.
Asimismo, dijo que un buen uso no tiene porqué ser perjudicial; siempre que sea adecuado a la edad y al contenido no tiene porqué ser nocivo. Y aclaró: “Ahora bien, si yo utilizo la tecnología para reemplazar pedagogías que deberían estar desde la casa, sí va a ser nocivo”.
Dio algunos ejemplos de cuándo es perjudicial el uso de dispositivos digitales para, en este caso, los niños: “Si yo, por ejemplo, reemplazo el contacto social con la tecnología, va a ser nocivo a cualquier edad. Si yo reemplazo el contacto cara a cara a la hora de comer por la tecnología, va a ser nocivo. Si yo reemplazo el aburrimiento por la tecnología, también lo será. Si el nene a la hora de esperar en la consulta al médico, por ejemplo, se lo reemplaza siempre por la tecnología, lo perjudicará”.
Explicó que el hecho de que los chicos no sepan ni quieran esperar, es un problema fácil de encontrar hoy en día porque “están acostumbrados a la inmediatez de la tenología, a que con un botoncito se cambia la pantalla, se cambia el personaje, se cambia la historia”.
Además la psicóloga agregó que los niños, al estar “todo el tiempo con un botón cambiando toda situación” les queda la idea errónea de que en la cotidianeidad va a pasar lo mismo, que “con un botoncito van a cambiar todo lo que no les guste, y sabemos que no es así, por eso hay chicos que no toleran esperar, no toleran la frustración y no toleran el no”.
Puntualizó también que el aislamiento social o el niño que se aísla para ensimismarse entre él y la tecnología se ve mucho, así como el nene que prefiere la pantalla al juego con el otro.
“Por ahí no soy partidaria de prohibir la tecnología porque es con lo que los niños juegan. No debería ser un problema en tanto hagamos un uso racional y como padres estemos atentos al contenido y al tiempo que pasan delante de las tecnologías”, señaló la psicóloga.
Consejo
Dagatti proporcionó un consejo sobre cómo aprovechar las tecnologías para los niños, e insistió en que las tecnologías en sí no tienen porqué ser perjudiciales. En este sentido dijo que en las escuelas los niños la usan muchísimo y es interesante ver cómo aprenden a investigar y cómo sacan ideas para después hacer experimentos en sus casas. Sólo los dispositivos electrónicos son nocivos para el desarrollo de los chicos si se usa en exceso y también si el contenido no es el adecuado para su edad.
“Hacer un uso adecuado a las edades indicadas y en los momentos correctos. Y es fundamental que no suplante el contacto humano porque es en el juego con otro donde se da todo el aprendizaje”, indicó como consejo.
También dijo que el uso de los dispositivos por parte de los niños siempre debe ser acompañado por los padres, y aclaró que los padres “tienen que ver el video con su hijo, pedirle que se lo cuente, preguntarle de qué se trata”. Y ejemplificó: “Puede verse un video de ésos en familia y conversarlo. Lo que se trata de evitar es que el nene permanezca horas y horas solo con la tablet o con el celular, porque eso no le hace bien ni a ellos ni tampoco a nosotros como papás”.
Por último, agregó que para formar el hábito y la rutina puede fijarse una especie de horario por día, para ayudar a la organización y al control del tiempo en el que los niños usan el teléfono, tablet o computadora, siempre acompañado por los padres.
Lara Martínez Bollo. Redacción Puntal Villa María.
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“El problema está en que somos nosotros los que les llevamos toda la tecnología habida y por haber a la sala de espera de un consultorio para que juegue con eso y se quede callado, en lugar de sentarnos a enseñarle a esperar, a jugar cara a cara con otros nenes, a hacer amigos, a que no todo el tiempo puede estar jugando con el celular cada vez que se aburre”, manifestó la profesional de la salud psíquica.
Asimismo, dijo que un buen uso no tiene porqué ser perjudicial; siempre que sea adecuado a la edad y al contenido no tiene porqué ser nocivo. Y aclaró: “Ahora bien, si yo utilizo la tecnología para reemplazar pedagogías que deberían estar desde la casa, sí va a ser nocivo”.
Dio algunos ejemplos de cuándo es perjudicial el uso de dispositivos digitales para, en este caso, los niños: “Si yo, por ejemplo, reemplazo el contacto social con la tecnología, va a ser nocivo a cualquier edad. Si yo reemplazo el contacto cara a cara a la hora de comer por la tecnología, va a ser nocivo. Si yo reemplazo el aburrimiento por la tecnología, también lo será. Si el nene a la hora de esperar en la consulta al médico, por ejemplo, se lo reemplaza siempre por la tecnología, lo perjudicará”.
Explicó que el hecho de que los chicos no sepan ni quieran esperar, es un problema fácil de encontrar hoy en día porque “están acostumbrados a la inmediatez de la tenología, a que con un botoncito se cambia la pantalla, se cambia el personaje, se cambia la historia”.
Además la psicóloga agregó que los niños, al estar “todo el tiempo con un botón cambiando toda situación” les queda la idea errónea de que en la cotidianeidad va a pasar lo mismo, que “con un botoncito van a cambiar todo lo que no les guste, y sabemos que no es así, por eso hay chicos que no toleran esperar, no toleran la frustración y no toleran el no”.
Puntualizó también que el aislamiento social o el niño que se aísla para ensimismarse entre él y la tecnología se ve mucho, así como el nene que prefiere la pantalla al juego con el otro.
“Por ahí no soy partidaria de prohibir la tecnología porque es con lo que los niños juegan. No debería ser un problema en tanto hagamos un uso racional y como padres estemos atentos al contenido y al tiempo que pasan delante de las tecnologías”, señaló la psicóloga.
Consejo
Dagatti proporcionó un consejo sobre cómo aprovechar las tecnologías para los niños, e insistió en que las tecnologías en sí no tienen porqué ser perjudiciales. En este sentido dijo que en las escuelas los niños la usan muchísimo y es interesante ver cómo aprenden a investigar y cómo sacan ideas para después hacer experimentos en sus casas. Sólo los dispositivos electrónicos son nocivos para el desarrollo de los chicos si se usa en exceso y también si el contenido no es el adecuado para su edad.
“Hacer un uso adecuado a las edades indicadas y en los momentos correctos. Y es fundamental que no suplante el contacto humano porque es en el juego con otro donde se da todo el aprendizaje”, indicó como consejo.
También dijo que el uso de los dispositivos por parte de los niños siempre debe ser acompañado por los padres, y aclaró que los padres “tienen que ver el video con su hijo, pedirle que se lo cuente, preguntarle de qué se trata”. Y ejemplificó: “Puede verse un video de ésos en familia y conversarlo. Lo que se trata de evitar es que el nene permanezca horas y horas solo con la tablet o con el celular, porque eso no le hace bien ni a ellos ni tampoco a nosotros como papás”.
Por último, agregó que para formar el hábito y la rutina puede fijarse una especie de horario por día, para ayudar a la organización y al control del tiempo en el que los niños usan el teléfono, tablet o computadora, siempre acompañado por los padres.
Lara Martínez Bollo. Redacción Puntal Villa María.