Un hecho de bullyng en una escuela primaria de Villa María se viralizó a través de las redes sociales y llegó hasta el Inadi con una denuncia por acoso escolar a un menor de la ciudad.
V. D. utilizó su cuenta de Instagram para visibilizar una situación de maltrato que atravesaba su hermano pequeño.
“Mi hermano tiene Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), él está medicado desde que tiene cinco años. Por la tarde él trabaja con un equipo terapéutico de psicólogos y psicopedagogos y asiste al mismo colegio desde el jardín” comentó la usuaria de la red social, quién advirtió que nunca habían tenido ningún problema como familia, “alguna llamada de atención por alguna desatención que él tenía, pero no es un niño agresivo ni golpeador” dijo.
La denunciante advirtió que los problemas se manifestaron durante el año en curso, “cuando comenzar las clases, una de las propuestas era llevar un juguete que les gustara y volvió sin sus autitos de la escuela” relató y continuó:“mi mamá le tuvo que cambiar la cartuchera, el tenía una con divisiones para tener lápices y fibras acomodadas y saber si le faltaba alguno. Al otro día, la maestra le entrega a mi mamá la cartuchera en una bolsa, porque un compañero se la había tirado al inodoro, si bien reclamó en la institución, lo único que se hizo fue firmar un acta para dejar constancia de la situación, pero no repuso el material que se perdió” explicó.
Sostuvo que los días siguientes se dio otra situación de acoso. “A mi hermano le desaparecen los anteojos de su banco y si bien se buscaron, no aparecían por ningún lado, por supuesto hubo que comprar otros y gastar y a los diez días estaban abajo de un microondas en la escuela, se los habían escondido” indicó.
Acoso escolar
La joven que denunció el hecho, manifestó que cada vez que le preguntaban al niño qué pasaba, el mismo respondía que era objeto de burla por parte de sus compañero y los profesores decían que “era una pelea de chicos” dijo y agregó: “lo único que le hacían hacer a mi mamá era firmar actas y desde principio de año ya buscábamos otro colegio, pero está en lista de espera”.
Además puntualizó que toda la situación desgastó a la familia y allí es cuando decide hacer público el hecho, “me ponía mal verlo llorar el día lunes porque tenía que ir a la escuela, se le burlaban porque tenía una maestra de apoyo en el aula, puntualmente había un nene que lo molestaba y hacía que el resto lo aislara” manifestó.
La joven afirmó que el objetivo no era hacer público el nombre del colegio, sino visibilizar la situación que atravesaba su hermano.
Otros de los reclamos que plantea la joven tiene que ver con la jornada extendida, “en mayo le sacan las horas extras de jornada, iba todos los días hasta las 14 horas y una maestra decide que no vaya más porque en esas horas de clases mi hermano se paraba y charlaba. Él tiene una carpeta psicológica con un certificado de discapacidad, donde se especifica que el necesita de otro tipo de actividades dentro de esas horas” comentó.
V. D. remarcó que se tomó la solución más rápida posible y cuando la familia preguntó el motivo, “le respondieron que a él no le hacían falta esas materias. Eran materias como Inglés, Música, Teatro, solamente le dejaron Educación Física” culminó.
Más casos
La publicación tuvo una importante repercusión, con seguidores de la joven y otros que no lo son, que exponían casos similares o brindaban un mensaje de apoyo a la familia por el hecho.
“Gracias a lo que yo publiqué, llegaron muchos mensajes de mamás, hermanas, familias y conocidos que contaban que sus hijos, sus primos o hermanitos les pasaba lo mismo en diferentes colegios de la ciudad” replicó.
Al mismo tiempo opinó: “me parece terrible que en el 2022 pasen estas cosas y este tipo de actitudes cuando tenemos que incluir y no excluir a nadie”.
“La idea es concientizar, hay que escuchar a los niños y no minimizar los hechos, no hay que permitirlo, un niño queda marcado para siempre con estas actitudes” culminó.

