Estados Unidos envió un portaaviones al Caribe y desató fuertes críticas internacionales

La llegada del buque Gerald R. Ford elevó la presencia militar estadounidense en la zona a más de 15.000 efectivos. Venezuela respondió con maniobras propias y varios países denunciaron una violación del derecho internacional

 

El despliegue de un portaaviones estadounidense en el mar Caribe generó una ola de reacciones en América Latina y Europa, luego de que recientes ataques de las fuerzas norteamericanas provocaran la muerte de decenas de civiles señalados como presuntos narcotraficantes.

Con la incorporación del Grupo de Ataque del portaaviones Gerald R. Ford, el Pentágono elevó su presencia en la región a más de 15.000 militares, la mayor concentración en tres décadas. Según el Comando Sur, la operación busca “desmantelar las redes del narcotráfico y debilitar a las organizaciones criminales transnacionales” en el hemisferio occidental.

La medida desató una inmediata reacción de Venezuela, que movilizó unos 200.000 efectivos en ejercicios militares para “contrarrestar las amenazas imperiales”. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que el país está “protegido y preparado para defender su soberanía”.

Desde Europa, el canciller francés Jean-Noël Barrot calificó la acción de Washington como una “violación del derecho internacional”, mientras que su par ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Estados Unidos de actuar “como un país que se cree por encima de la ley”.

De acuerdo con medios estadounidenses, desde septiembre las fuerzas norteamericanas atacaron al menos 20 embarcaciones en aguas internacionales, con un saldo de 76 muertos, sin aportar pruebas concluyentes sobre los supuestos vínculos de las víctimas con el narcotráfico.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció los operativos como “ejecuciones extrajudiciales”, mientras que organismos de derechos humanos expresaron su preocupación por la falta de transparencia en las operaciones.

En medio de la escalada, el presidente estadounidense Donald Trump acusó recientemente a Maduro de “narcotraficante” y amplió las sanciones contra el mandatario colombiano Gustavo Petro, a quien responsabilizó de permitir el avance del crimen organizado.

Tanto la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como la Unión Europea emitieron una declaración conjunta durante su cumbre en Santa Marta, en la que rechazaron “la amenaza o el uso de la fuerza” e instaron a preservar la paz en la región.