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Energía estudia una excepción a la regla para subir el precio al etanol de maíz

Es por la escalada del cereal que complicó a las industrias, de fuerte presencia en Córdoba. La normativa fija que se debe actualizar sólo con las subas de naftas

“El peor escenario para el país es que las plantas de etanol paren su producción y haya que reemplazar el alcohol por nafta importada con los valores internacionales del petróleo volando. Hoy traer un litro de afuera cuesta 130 pesos o más, y al etanol le pagan $ 72 por la última suba en los surtidores, más allá de que todavía no fue oficializado y aparece $ 65,42”, explicó ayer un funcionario de la provincia al analizar la situación que vienen sufriendo las empresas que producen etanol a partir de maíz por la suba en el precio internacional del cereal. Es que las industrias advirtieron que no pueden resistir la escalada de su principal costo con un precio de venta congelado y atado a lo que pase con los combustibles fósiles. Por eso alertaron que podrían paralizar su producción si no hay una solución inmediata.

El cálculo que hacen es que necesitarían un valor de venta de entre 85 y 90 pesos para volver a equilibrar la ecuación con una tonelada de maíz a 32 mil en Rosario. “Si el maíz después vuelve a un valor más razonable, que se ajuste otra vez el valor del etanol a la baja. Pero ahora no podemos aguantar esto así sin cambios porque está generando una situación extrema de pérdida económica. No cubrimos ni cerca los costos y, cuanto más producimos, más perdemos”, explicó un empresario del rubro a este diario.

Fuentes del sector admitieron que la semana pasada hubo contactos con la Secretaría de Energía para intentar encontrar una salida. Y de allí surgió la posibilidad de hacer una excepción a la regla: si bien desde el año pasado el etanol sube de la mano de la nafta, esta vez podría recibir una recomposición de manera autónoma, por su particular situación.

Ya las empresas de etanol habían advertido en su momento que si el ajuste de precios iba a estar atado a los combustibles fósiles podía llegar a ocurrir un desfasaje debido a que naturalmente ambos productos no tienen la misma matriz de costos. Por lo cual, uno podría tener una realidad distinta al otro. Es lo que en definitiva comenzó a ocurrir en las últimas semanas con la escalada del maíz, fruto del conflicto bélico en el mar Negro. Sin embargo, también las petroleras sufren el coletazo de la invasión rusa porque el petróleo se disparó cómodamente por encima de los 100 dólares el barril.

Lo cierto es que un ajuste al margen de la normativa no sería el único guiño que Energía podría darles a las empresas productoras de etanol a base de maíz. Porque también trascendió que podría avanzar en un mayor corte del alcohol en las naftas. Esto no se haría por convencimiento de parte del Gobierno, sino más por necesidad. Hoy la demanda de nafta recuperó lo perdido en 2020 y hasta creció sobre niveles de prepandemia por un mayor uso de vehículos particulares frente a lo que ocurría antes de la llegada del Covid-19. Pero la capacidad de las destilerías está a tope desde hace años y cualquier alza de la demanda tiene dos posibles vías de respuesta: o se importa más combustible o se avanza finalmente en un corte mayor de etanol. La primera opción está vedada por la salida de dólares que conlleva, por eso es que se abre una ventana que podría tener novedades en las próximas semanas.

Gonzalo Dal Bianco