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Las productoras de etanol, en alerta por el megaproyecto de Milei

Tanto los ingenios azucareros como las que elaboran a base de maíz plantearon sus críticas

En el voluminoso proyecto de ley que envió esta semana el Ejecutivo Nacional al Congreso para tratar unos 600 artículos de diferentes materias y competencias, hay un apartado vinculado a la Secretaría de Energía que encendió las alarmas en las productoras de etanol. La particularidad es que esta vez no es en uno de los sectores, sino en los dos: tanto los ingenios azucareros como las etanoleras de maíz unificaron los cuestionamientos a la iniciativa por considerarla perjudicial para la industria.

“En lo relacionado a Bioetanol, el Proyecto de Ley del Ejecutivo presenta numerosos inconvenientes por lo que queremos abrir el debate con ejes que incluyan más valor agregado federal, más sustentabilidad, y más desarrollo en un marco de mayor competencia y desregulación de la actividad”, destacaron en un comunicado conjunto firmado por Patrick Adam de la Cámara de Etanol de Maíz y por Jorge Feijóo presidente del Centro Azucarero Argentino.

“Es igualmente importante respetar todas las condiciones actuales de producción y comercialización para aquellos que invirtieron bajo el actual régimen, garantizando la plena seguridad jurídica de las empresas, una condición sine qua non para el desarrollo de cualquier país”, continuó el escrito.

Y agregaron: “Es con este espíritu constructivo que realizaremos todas las contribuciones necesarias para que las revisiones que se realicen al proyecto de ley de bioetanol redunden en progresos ciertos para la producción, el medio ambiente y el entramado socioeconómico de la Argentina”.

Luego recuerdan que las veinte plantas elaboradoras de bioetanol de caña de azúcar y de maíz, radicadas en siete provincias argentinas, son el resultado de más de 1.000 millones de dólares de inversión en el marco de normas que estimularon el uso de bioetanol para contribuir eficazmente a una reducción emisiones en el transporte vehicular, agregar valor a las materias primas y avanzar en una mayor soberanía energética.

En el articulado se adelanta que la adquisición de biocombustibles por parte de las petroleras surgirá de una negociación en la que se pactará precio y condiciones de entrega entre partes. ¿Ya no habrá precio indicativo de Energía?

Por otra parte, entra en revisión el corte: “La autoridad de aplicación podrá imponer porcentajes mínimos de mezcla entre cada biocombustible con los combustibles fósiles. Hasta tanto la autoridad de aplicación determine dichos porcentajes mínimos, medidos sobre la cantidad total del producto final, ellos serán del 7,5% en gasoil o diesel oil y del 12% en nafta”, dice el articulado. ¿La revisión será al alza?