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Pese a la mejora de precios, el etanol está lejos de seguir el alza del maíz

Tomando desde que asumió el Gobierno, la evolución en el precio de la pizarra de Rosario para el cereal sigue muy por encima del valor que otorgó Energía esta semana al litro de alcohol. Igual hay conformidad

Frente al alza sin pausa que el precio del maíz viene mostrando a nivel mundial por la sequía sudamericana, el frío estadounidense y la guerra en Ucrania, la Secretaría de Energía aceptó en las últimas semanas analizar el impacto negativo que esto estaba teniendo en la producción del etanol a partir de ese cereal y que llevó a las empresas productoras a amenazar con un parate en las plantas.

Ante eso, Energía tomó la decisión de revisar el modo en que se fija el precio de ese alcohol que se mezcla en las naftas y esta semana autorizó una importante suba en el producto que compran las petroleras para tratar de compensar la escalada del grano. De los $73,11 que costaba el litro de etanol en marzo pasó a $94,93 desde este mes, lo que implica un salto del 29,8%.

Sin embargo, si se observa el movimiento de largo plazo que tuvo el maíz, tomando el período desde diciembre de 2019 cuando comenzó la actual gestión de Gobierno, en aquel momento la tonelada en la pizarra de Rosario cotizaba a $8.500 mientras que esta semana ese valor alcanzó los $31 mil. Es decir que el cereal aumentó el 264,7% en ese período de 17 meses. En paralelo, el precio del etanol fijado por la Secretaría de Energía pasó de $29,808 el litro en el momento del recambio presidencial a $94,93 desde este mes; un incremento del 218,47%.

Pero Energía definió además un sendero de precios hasta agosto, intentando despejar la incertidumbre al sector. Así, no sólo dispuso que el litro en abril cuesta $94,93, sino que anunció que en mayo subirá a $96,35, en junio a $98,28, en julio a $100,74 y finalmente en agosto alcanzará los $103,76.

Por lo tanto, si se toma la evolución del precio del maíz hasta llegar actualmente a los 31 mil pesos y el sendero definido por Energía, ni siquiera al terminar ese recorrido el precio acompaña el alza del cereal. Para eso sería necesario que el litro alcance un valor de $108,71. Con esa cifra se volvería a la relación entre materia prima y alcohol que había al cerrar 2019.

¿Era un momento ideal para la industria? En el sector recuerdan que en ese momento, antes de dejar el Gobierno, y después de largos reclamos, la gestión de Mauricio Macri aplicó una recomposición al etanol de maíz que lo volvió a ubicar en igualdad con el de caña de azúcar, que mantenía hasta ese momento un precio superior. En diciembre de 2014 se estableció un valor diferente para cada etanol que se mantendría durante 5 años.

Ahora, también como un punto destacado, es la primer vez desde que se dispuso la primera ley de biocombustibles en 2006 que el etanol de maíz pasa a costar más que su par de caña, debido a que la última resolución de Energía sólo habla de recomponer los valores del primero y por una situación excepcional debido al precio del cereal.

“El marcado incremento en los precios de algunas materias primas originado por el contexto internacional actual y la necesidad de evitar, en consecuencia, la afectación de la disponibilidad del bioetanol destinado a la mezcla obligatoria con las naftas, motivaron el dictado del decreto” que permite a la Secretaría establecer un mecanismo “alternativo y excepcional” para el precio de dicho combustible, precisó la norma en sus considerandos.

Lo cierto y más allá de que el precio final del etanol de maíz no haya acompañado a la par la escalada del maíz que es el principal costo de producción, sí se mantiene competitivo frente al proceso inflacionario acumulado en los 17 últimos meses y que impactan en otro abanico de costos. El acumulado del Gobierno de Alberto Fernández es del 147% hasta marzo. El dólar oficial, como otra variable a considerar, duplicó su valor en ese tiempo.

Así, en términos generales hay una valoración positiva del nuevo valor dispuesto y una serie de interrogantes por el sendero hasta agosto, principalmente porque está fijado en pesos con un proceso inflacionario muy alto en marcha y una tensión cambiaria que comenzó a sentirse nuevamente desde la semana pasada aún cuando hay estacionalmente una fuerte liquidación de dólares por parte de la agroindustria.

Por eso un empresario del sector explicó a Tranquera Abierta que “es una muy buena señal de la Secretaría de Energía que se cumpla con la Ley de Biocombustibles: el precio del bioetanol debe cubrir los costos de producción y una rentabilidad adecuada acorde con los inversiones realizadas. Si bien son precios fijos en pesos y el proceso inflacionario irá licuando la rentabilidad esperada, creo que oxigena la producción de los próximos cuatro meses”, destacó.

Igualmente, desde la Cámara de Bioetanol de maíz admitieron que el sector “está en condiciones de subir el volumen de entrega para llegar a un corte en las naftas del 15% y sustituir importaciones”.