Los centros vecinales podrán alquilar sus salones y dictar talleres
Varios centros vecinales de la ciudad presentaron los requisitos a la Municipalidad para ser habilitados y utilizar sus salones para eventos, pero también para retornar con las diferentes actividades anuales que estaban disponibles en años anteriores.
Los presidentes de estas instituciones aseguraron que las realidades son diferentes en cada una de ellas y que no todas vieron conveniente desde el punto de vista económico la reapertura para alquilar los salones u ofrecer los talleres.
Asimismo, comentaron que lograron afrontar la situación derivada del contexto sanitario por ahorros que poseían o en actividades particulares para recaudar fondos como ventas de comida o rifas. También, destacaron que pudieron solventar y mantener los Centros Vecinales por el esfuerzo de la comisión directiva y el aporte de los vecinos de los distintos barrios.
Explicaron que quienes presentaron el pedido de habilitación debieron cumplir con los requisitos de seguridad, bromatología y los correspondientes a los protocolos vigentes para evitar la proliferación del virus. Ante un posible rebrote, todos manifestaron que esperan que la situación continúe de esta manera sin retroceder.
Habilitación
Los tres centros vecinales consultados por PUNTAL VILLA MARÍA presentaron los requisitos y fueron habilitados, y aún así remarcaron que en cada uno de ellos es diferente la implementación del protocolo de bioseguridad.
Desde el barrio Bello Horizonte, el titular de la institución, Omar Gallo, manifestó: “Fue un año complejo, porque aquellos que tenemos sede nos autofinanciamos con la realización de eventos sociales y actividades recreativas”.
De esta manera, que la habilitación permitirá que puedan ofrecer el servicio para eventos familiares con la misma modalidad que lo hace el sector gastronómico. “Estamos en una situación compleja que la tenemos que llevar por el lado de la prevención, de cuidar la gente que queremos”, afirmó.
En torno a esta nueva posibilidad, el presidente del Centro Vecinal del barrio Los Olmos, Marcelo González, expuso: “La verdad es que la venimos pasando muy mal. Nos mantenemos con fondos del año pasado y estamos afrontando los gastos que siguieron corriendo a pesar de estar los centros vecinales cerrados” y agregó que a pesar de las circunstancias lograron “salir para adelante”.
Sobre a la aprobación desde la Municipalidad de Villa María para reabrir sus puertas, señaló: “Con habilitar el salón debemos tener todo al día y son gastos que tuvimos que hacer pero por suerte vamos a poder alquilar. Con la declaración de la pandemia se cortó todo, hasta ahora”.
Sobre qué tan redituable es el regreso con una capacidad inferior de personas, expresó que dependerá de la diaria pero que hasta el momento sostienen la situación económica. Sin embargo, indicó: “Ojalá que no cambie y que podamos seguir con los alquileres y los eventos que venimos desarrollando para poder mantener el centro vecinal. Porque esto no es con fines de lucro, cobramos lo mínimo para salvar los gastos” y agregó: “Todo lo hacemos y gestionamos nosotros”.
Distinto de su par, titular del Centro Vecinal General Paz, Fernando Mosquera, quien afirmó: “La verdad que no es conveniente económicamente hablando, hemos hecho actividades extra del centro vecinal, eso nos permite un ingreso y tapar los huecos”.
Asimismo, remarcó que desde el punto de vista de las familias “se hace complicado porque son eventos chicos y a lo mejor no vale la pena pagar el alquiler”. En tanto, reveló que varias instituciones barriales decidieron permanecer de la misma manera porque deben ser considerados los gastos fijos que poseen con cada evento. En su caso, detalló que realizaron un balance con las personas de administración y tesorería para analizar “si era lo más conveniente”.
Al respecto, ratificó: “Hay distintas realidades. Nosotros cumplimos con todos los requisitos y luego de la inspección de seguridad e higiene, nos dieron capacidad de 52 personas y 26 personas para los talleres que conllevan actividad física”.
Pandemia
El 19 de marzo todas las instituciones debieron cerrar sus puertas y debieron mantenerse a lo largo del año con diferentes actividades que fueron particulares. Asimismo, todos los entrevistados dieron a conocer que atravesaron de maneras muy disímiles la pandemia pero todos apropiaron una especie de mecanismo cooperativo para colaborar con el mantenimiento de los establecimientos.
“En nuestro caso particular fue un poco complejo con ciertas actividades y con el regreso disminuyó la cantidad. Por este motivo, comenzaron a aportar entre todos para pagar los servicios y gastos fijos”, describió Gallo. Asimismo, que la cuota empezó a ser cobrada a partir del corriente mes y que se mantiene en relación al año pasado.
Sobre afrontaron el cierre del Centro Vecinal, subrayó: “Hemos sabido administrarnos y los gastos fijos estuvieron cubiertos por unos ahorros. Luego en conjunto a otros centros vecinales y el área de participación vecinal del Municipio hicimos dos eventos”.
Desde Los Olmos, González confirmó una situación similar pero donde debieron suspender ciertas tradiciones. “Normalmente con el cobro de los alquileres, algunos eventos, siempre hacemos cena baile y con lo que recaudábamos con la pollada festejábamos el día de la madre, el de la mujer, el del niño, nos disfrazábamos de reyes magos para repartir caramelos en el barrio. Eso no se pudo hacer más”, exteriorizó lamentado.
“Con el fondo de los eventos pagamos los servicios. Suspendimos estas instancias que hacíamos en fechas importantes para cancelar deudas”, mencionó. Asimismo, destacó que ellos “la pasaron” pero que pudieron enterarse por reuniones virtuales que para otras instituciones la situación fue peor.
En tanto, Mosquera comentó que su situación fue compleja y que también llevaron adelante diversas acciones junto a los vecinos para mantener el lugar. También que en la actualidad, entre todos aportan para el pago de los servicios. “Lo bueno es que la gente colabora y las ganancias nos van quedando para ir llenando los baches. Es la única forma porque si no estamos fritos”, garantizó.
Panorama
Ante la difícil situación que debieron afrontar, todos compartieron el anhelo de que la habilitación se mantenga a pesar de un posible rebrote. En consecuencia, Gallo enfatizó: “Si esto se cierra, se va a proteger la salud. Es un desafío”.
Por su parte, González dijo: “No creo que volvamos a las mismas condiciones del año pasado y ojalá que no sea así porque no solo va a complicar los Centros Vecinales sino todas las actividades”. Para finalizar, Mosquera concluyó: “Esperemos que esto siga de a poco y que venga la vacuna porque la situación es compleja”.