El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, rechazó ayer que en la Argentina se apliquen restricciones a las exportaciones de carne vacuna, y aseguró que ese argumento se utiliza con el objeto de "presionar permanentemente por más cupos" para vender al exterior.

"La Argentina puede exportar todo lo que está en condiciones de exportar”, enfatizó el ministro, quien estimó que si “se está hablando de restricciones a las exportaciones” es porque “eso es un argumento para presionar permanentemente por más cupo" de ventas al exterior.

Domínguez indicó que en el primer cuatrimestre se exportaron 224.000 toneladas de carne vacuna, por lo cual insistió: "Vamos a exportar todo lo que nuestra capacidad productiva nos permita. Pero para exportar más hay que aumentar volumen y mejorar la productividad”.

"Cumplimos con todos los mercados y se vende todo lo que podemos vender", resaltó.

Además, el ministro estimó que la Argentina podrá exportar 1,5 millón de toneladas de carne vacuna en 2030, a partir de la puesta en marcha del Plan de la Ganadería Argentina (GanAr).

La iniciativa busca incrementar en 600 mil toneladas el stock ganadero del país para aquel año, y apunta a "defender el criterio de fortalecer al productor", destacó el funcionario.

"Cuando se inició el diseño de este plan, veníamos de perder 1,5 millón de cabezas de ganado. Y ahora logramos un plan vivo, donde hay una coincidencia en los propósitos y en las metas a alcanzar, pero cada provincia va a dar la dinámica de la estrategia de intervención" en el mercado ganadero, destacó Domínguez.

Largo plazo

En conferencia de prensa, el ministro destacó que la ganadería "no solo genera producción, sino también arraigo”, razón por lacual “ameritaba un programa que vaya al 2030".

"Buscamos darle previsibilidad al productor ganadero, que tiene un ciclo mucho más largo que el del productor agrícola", añadió.

A la vez, aseguró que este año "empezaremos con la certificación de buenas prácticas en ganadería, de manera tal que la calidad de origen consolide la identidad que tiene la Argentina para producir".

Domínguez destacó, asimismo, que el mercado interno de carne y leche vacuna mueve alrededor de US$ 18.000 millones.

En cuanto a los precios, afirmó: "Estamos convencidos de que en los próximos años, los valores no van a ser determinados por la demanda, sino por la calidad de los productos que se ofrezcan al mundo. Por eso es tan importante mantener el stock ganadero y aumentar progresivamente el peso de faena".

El funcionario recordó que en la Argentina hay 234 mil productores ganaderos y cerca de 400 establecimientos faenadores.

Según detalló Agricultura, la iniciativa está destinada a las personas o a las empresas que realicen actividades de producción o de industrialización de ganado de carne, leche y subproductos, que estén inscriptas en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) o en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA).

Entre los objetivos del nuevo plan, se encuentran: el financiamiento de acciones vinculadas a sanidad y biotecnologías reproductivas; instalaciones para el manejo de hacienda y bienestar animal, infraestructura predial, implantación de pasturas y verdeos, forrajes conservados y alimentación estratégica.

También, se contempla la incorporación de genética en pie con fines reproductivos; incorporación de tecnología ganadera y conectividad y adecuación de frigoríficos para el fraccionamiento de medias reses.