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Roulet dijo que en los últimos tres años bajó 25% el consumo de carne

El extitular de Cartez defendió el precio en virtud de que "el 80% de la alimentación de la hacienda son granos y está dolarizada". "La gente no dejó de comer carne porque está cara sino que bajó el poder adquisitivo", resaltó

“El productor se encuentra desorientado; en sólo dos años pasamos de consumir 60 kilos anuales de carne a 45; y llegar hasta los 40 kilos sería una locura”, expresó el productor Néstor Roulet, expresidente de Cartez. Abordado por este medio con relación a la situación que vive la ganadería en la actualidad, y ante la postura de un sector del gobierno de impulsar un aumento en las retenciones a la carne, el especialista consideró que las intervenciones de los últimos tiempos “son negativas”.

“Si cambian las reglas de juego la gente va a dejar de invertir”, sentenció; y consideró que los últimos mensajes por parte del Gobierno vinculados al cierre de exportaciones impactaron directamente en la ocupación de los feedlots, que pasaron “del 80% al 53%. Si el novillo sigue valiendo 180 o 200 pesos y te siguen aumentando los insumos para engordar, nadie va a querer apostar a esto. Nadie va a invertir para perder plata”.

Roulet se expresó en consonancia con lo expresado en la edición de este miércoles por el titular de la Rural Villa María, Juan José Reale, sobre el costo que implica alimentar la hacienda. “Feletti –Roberto, secretario de Comercio- quiere desacoplar el mercado interno del precio internacional, y ya está desacoplado. Hay que entender lo que es el sector. Un ganadero cobra 2,5 dólares y uno de Paraguay 2 dólares. Y nosotros recibimos un dólar, y los costos son similares”, sostuvo; y amplió que “el 80% de la alimentación del animal es grano y está dolarizada. La realidad no es que la gente dejó de comer carne porque está cara, porque pasamos de 60 kilos a 45 kilos en dos o tres años, sino que dejó porque no le alcanza la plata”.

Ahuyentar la inversión

Para el entrevistado, el productor se encuentra “desorientado” a raíz de que “se da un mensaje negativo, que ahuyenta la inversión. Faltan animales de consumo en el mercado, y sin un plan coherente y con un trabajo en forma coordinada va a suceder continuamente esto, por más que uno del gobierno dice una cosa, cuando cambian las reglas de juego la gente deja de invertir”.

Roulet llevó adelante tiempo atrás un análisis sobre el poder adquisitivo de los argentinos a través del salario mínimo, vital y móvil en relación “a los kilos de asado que podía comprar. En 2017 y 2018 eran 80 kilos, pero ahora está en 45. La carne no está cara, sino que bajó el poder adquisitivo. La razón es que el productor ganadero cobra el mínimo, y menos no puede cobrar”.

Consideró además que aumentar las retenciones lleva “a una baja en el ingreso –al productor-, y si baja el ingreso no le dan los números. Creo que hay un grave problema, y no se tiene idea clara de lo que se debe hacer. Hay una idea comercial donde la persona está luchando para que no aumente la carne, cuando en realidad el problema es macro, con una inflación galopante del 3,5% mensual”. Sentenció que a valor real “la carne no tuvo un aumento fuera de lo normal”.

Stock ganadero

Consultado sobre el balance que muestra el stock ganadero, Roulet destacó el incremento de terneros, que viene de la mano con una mejora en la alimentación y sanidad. “El stock ganadero tuvo fluctuación; estamos teniendo la misma cantidad de madres, que son 22 millones de cabezas, desde hace 5 años”. Destacó que la cantidad disminuyó levemente “porque al tener buen precio la carne de vaca en relación al novillo, el productor empezó a buscar eficiencia. Antes teníamos destete del 53%, y el año pasado llegamos al 62%. Eso significa que en 20 millones de padres se produjeron 2 millones de terneros más, entonces el negocio ganadero era un negocio con horizonte y el productor invirtió en sanidad y alimentación”.

Mencionó que los guarismos son “muy buenos, porque con la misma cantidad de madres tenemos 1,5 millón de terneros más. Pero para que esto funcione el sector tiene que tener previsibilidad”. Mencionó incluso que a causa de la fuerza ejercida por las exportaciones el productor ganadero de a poco fue aumentando la cantidad de kilos de animales que mandaba a faena, “entonces la media res aumentó un poco, no mucho, pero se incrementó”.

Combatir la inflación, ajustar los sueldos

Para Roulet, es fundamental encontrar un equilibrio que permita combatir la inflación, pero además será necesario “ajustar los sueldos. Sería desastroso que comamos sólo 40 kilos de carne”, mencionó, y abogó para que las variables “desequilibradas se equilibren”. “Creí que habían aprendido con lo ocurrido en 2006 y 2007, donde nos cominos 10 millones de cabezas, pero es un problema ideológico”.

Consideró que debe quedar claro el concepto para la gente de que el productor de carne quiere vender. “Sería una alegría que todo el mundo coma carne, como pasa con el que vende caramelo. Mi objetivo es que todos puedan comer la carne argentina” aunque lamentó que “el sistema político ponga trabas continuamente y no tenga un plan real. Se hablaba de un plan agropecuario grande hace un año, pero el día a día se modifican las cosas”.