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El alza en la electricidad consolida la brecha tarifaria con el AMBA

Al recortarse sólo el subsidio aplicado en el mercado mayorista de la energía y no el valor agregado de distribución de las empresas Edenor y Edesur, la relación entre facturas mantiene el desequilibrio con el interior

El alza en los valores de las facturas de energía eléctrica y gas que los usuarios de todo el país pagarán a partir de este mes no implicará una corrección en la brecha tarifaria que existe desde hace muchos años entre AMBAy el resto del país. Por el contrario, el ajuste dispuesto por la Secretaría de Energía implicará una consolidación de esa grieta.

Así lo advirtió el ministro de Servicios Públicos de la Provincia, Fabián López, quien además explicó que “más que un ajuste en la tarifa, lo que la Nación hizo es dejar de subsidiar en parte el precio mayorista de la energía. Entonces les vende a todas las jurisdicciones la energía a un costo mayor. Esa quita de subsidios parcial se traslada al valor final de todas las distribuidoras que entregan energía. En el caso de Córdoba va a representar para el sector residencial un alza del 6,2% y para el comercio, 8,3%. Pero la mayor preocupación sigue estando en que estos retoques al valor mayorista no van acompañados de un ajuste de tarifas en el valor agregado de distribución de Edenor y Edesur, con lo cual sigue habiendo esa inequidad y ese subsidio encubierto que estas distribuidoras tienen”, explicó el funcionario cordobés.

Y agregó: “Pensemos que Cammesa tiene un rojo actual de 350 mil millones de pesos, y esas dos distribuidoras privadas, reguladas y controladas por la Nación suman un porcentaje muy importante de esa deuda total, que supera el 40%. Entonces, mientras que Epec y la empresa de energía de Santa Fe están al día, estas otras empresas se dan el lujo de pagar el 20 o 30 por ciento de la energía y el resto es mora que va a formar parte de un rojo de Cammesa que después cubrimos todos los argentinos. Por eso siempre digo que los cordobeses pagamos dos veces, porque pagamos la energía al día y después por el rojo de Cammesa. Y estas empresas no están al día porque la Nación no hace una gestión sustentable y les permite esta deuda que hoy debe estar cerca de los 2 mil millones de dólares”, destacó López.

-¿Entonces no ayudará a reducir la brecha de facturas?

-No. No se cierra la brecha de facturas porque el valor mayorista es el mismo para todas las jurisdicciones, cosa que logramos después de muchas discusiones, cuando todavía funcionaba el Consejo Federal de la Energía, que dejó de funcionar y por lo tanto no hay una instancia federal para discutir estos temas. El problema se origina por no actualizar la parte tarifaria en el AMBA, que implica aumentar el valor agregado de distribución. Entonces estamos igual que antes o peor.

-¿Cómo evalúa el faltante de gasoil y la respuesta del Gobierno?

-Nos preocupa mucho el faltante del gasoil y es algo que venimos siguiendo desde hace tiempo, cuando comenzaron a encenderse las luces amarillas por el faltante. Y especialmente que estas medidas que anunció el jefe de Gabinete, de mayor importación, no hayan sido tomadas con la debida antelación para no correr con la zozobra que esto implica para la producción y exportación que el país necesita para generar divisas y para llevarle tranquilidad a la gente que estuvo trabajando en una campaña agrícola durante muchos meses y ahora tiene serias dificultades para cosechar.

Por último, López remarcó que “lamentablemente la falta de planificación lleva a declaraciones de último momento, tratando de explicar cosas que son difíciles de explicar. Tampoco queda claro ahora quiénes van a asumir los costos o pérdidas de esa importación. Por un lado, es necesario contar con los dólares para autorizar esa importación, pero después quién va a ir a quebranto al traer un combustible a un valor y luego lo venderá en el mercado interno a un precio más bajo. Ese es parte del problema. Y se ve en las rutas con lo que plantean los transportistas que cuando lo consiguen lo tienen que pagar mucho más caro porque las petroleras no quieren perder. Entonces, hay una cuestión mucho más de fondo que el disponer de dólares. Se está importando a pérdida, una política energética que no cierra y hay una falta de planificación que genera preocupación en un país que tiene recursos hidrocarburíferos suficientes, convencionales y no convencionales”.