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Maxi Velasco, el goleador que dejó las luces del profesionalismo para estar con su familia

El goleador está de vuelta en la Casa Blanca. El que entró en la historia de Talleres al marcar el gol del ascenso a la B Nacional en 2013 dejó la Primera División de Perú para jugar en la Liga Villamariense y estar cerca de los suyos

Los goles son amores y hay amores que duran toda la vida. Maximiliano Velasco, de 30 años, y la plenitud de su carrera dejaron la Primera División de Perú para jugar con Playosa Sportivo Club en la Liga Villamariense de Fútbol. Top.

El goleador que se llenó la boca de gritos en 12 clubes distintos está de regreso en su casa.

Si bien es oriundo de Villa María criado en barrio Las Acacias y exalumno de la escuela Urquiza, siempre tuvo relación con La Playosa, allí vivía su abuelo, jugaba su papá y él debutó en el Sportivo con tan solo 15 años.

Allí también conoció a Leticia, con la que formó una familia y tuvieron a Antonella y Augusto (nació en Perú).

El hombre que se formó en Newell´s alcanzó la gloria en Talleres, pasó por Sportivo Belgrano, San Martín de Tucumán, emigró a Perú para jugar en Universidad de San Martín, Deportivo Municipal, hizo las valijas y se fue a Malta para jugar en Valletta F. C., volvió al país para vestirse de naranja en Berazategui, volvió a Perú para jugar en Sport Boys, cruzó a Bolivia y jugó en Guabirá, tuvo un nuevo retorno al país incaico y se sumó a la Universidad César Vallejo y también en Deportivo Llacuabamba, se sintió solo en pandemia, extrañó a su familia y últimamente tuvo un golpe irreparable que lo hizo estar cerca de los suyos.

“Arranqué el año mal, lamentablemente falleció mi mamá. Lo sentí mucho y no quería seguir afuera. Me vine a La Playosa, donde está mi mujer con mis hijos y esperé que salga algo nuevo. Me tuvieron a las vueltas durante tres semanas, tenía todo arreglado con Comerciante Unido (ascenso del fútbol peruano), cambió el entrenador, dispuso que iba a utilizar a sus jugadores y se truncó. A partir de ahí empecé a pensar en quedarme con mi familia porque lo necesitaba”.

El goleador agregó: “Mi cabeza estaba a full. No quería volver a pasar lo mismo que pasé en el último tiempo. Estuve solo en Perú, sin mi familia, con la pandemia y lo padecí”.

La lejanía, la soledad y el amor por su familia incidieron: “Quería llevar a mis hijos al colegio, compartir la diaria con mi mujer, estar cerca de la familia y disfrutar el tiempo perdido”.

-¿Cómo empezaste a meditar la idea de quedarte en Argentina?

-Cuando decidí quedarme me hablaron varios clubes de la Liga Béccar Varela pero me tenía que ir de Playosa, en ese momento dialogamos con la presidenta de la institución Celeste Ferreyra y llegamos a un acuerdo, por supuesto que acercando las partes y entendiendo la situación del club, esto es un trabajo y voy a volcar todo el profesionalismo de mi carrera.

Con varias propuestas sobre la mesa, el nueve eligió su casa: “Cuando hablé con la presidenta le notifiqué que la idea es estar 6 meses y luego mi intención es irme para seguir con mi carrera en el exterior”.

-¿Qué significa volver a jugar para Playosa?

-Estoy muy a gusto, volví a mi casa, en Playosa debuté en primera división a los 15 años y salimos campeones, en aquel momento tuve la posibilidad de jugar con mi papá, Alejandro. Son lindas sensaciones las que producen regresar.

En este plantel están Paulo y Marcos que son mis tíos y es muy lindo lo que se está generando, ojalá le pueda devolver con un título al club toda la confianza generada.

-¿Cuando podrías volver a vestirte de blanco?

-Ya estoy para jugar. Se lesionó Dino Gagliesi y al equipo le están faltando delanteros, así que llamé a Perú para que aceleren el pase y en las últimas horas ya me dieron la grata noticia de que estoy habilitado para jugar con Los Zorros el próximo domingo.

El apoyo de su familia

El apoyo de la familia fue fundamental para cumplir el sueño del regreso, su esposa, Leticia, y sus hijos Antonella, de 7 años, y Augusto, de 4, fueron las piezas claves para que el goleador retorne a su tierra.

“La nena es muy demostrativa y ella me lo dice todo el tiempo, es más grande y está muy feliz de que me quede con ellos. Llevarlos a la escuela, compartir las tardes y estar con ellos todos los días después de tanto sufrimiento no tiene precio”.

El fútbol y la pandemia

“Con la pandemia se hizo muy complicado para todos los jugadores en el mundo. Se ha desvalorizado al futbolista. La economía está muy golpeada en todos lados, tuve comunicaciones con dirigentes de varios países y te bajan el precio por la situación. No se gana lo mismo. Los valores han bajado en líneas generales”, expresó.

Sobre su larga trayectoria y las instituciones que defendió comentó: “Todos los clubes me han dejado algo, quizás estoy muy relacionado con Newell´s Old Boys de Rosario porque ahí me formé y claramente Talleres, donde ascendimos a la B Nacional y tuve la posibilidad de hacer el gol del ascenso y siempre me lo recuerdan los hinchas”.

El goleador también se refirió a los entrenadores: “Todos los entrenadores me aportaron en el crecimiento de mi carrera, Gerardo “Tata” Martino es uno de ellos que lo tuve 6 meses en Newell´s y aprendí muchísimo. También con Cristian Díaz, que lo tuve en Perú, era muy joven, hacía sus primeras armas como entrenador y tenía un gran manejo de grupo. Pero siempre recuerdo y lo menciono a Jorge Alamo, él me saco de la calle y en All Boys aprendí y también me educaron. Fue una escuela para mí y le voy a estar eternamente agradecido”.

Los goles están de regreso.

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