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Movilización para rememorar la "Masacre de Avellaneda"

Se cumplieron 20 años de los crímenes de Kosteki y Santillán

Dos décadas atrás, la Argentina vivía una época de protestas y reclamos sociales constantes producto de la crisis económica que azotaba al país. El 26 de junio de 2002, en una de las típicas movilizaciones diarias que corrían por aquel entonces, la Policía Bonaerense reprimió brutalmente la manifestación y asesinó a sangre fría a dos militantes populares, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

En memoria de los dos jóvenes integrantes del MTD, organizaciones de izquierda, que estuvieron presentes en aquellas jornadas de 2002, convocaron a una movilización con acto en el Puente Pueyrredón.

Entre los organizadores de la actividad figuran el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), el Nuevo MAS, el Polo Obrero, el Frente Popular Darío Santillán, la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD) - Aníbal Verón, entre otras.

Desde la movilización, la referente dirigente del Nuevo MAS, Manuela Castañeira, aseguró: "Se cumplen 20 años del asesinato de Kosteki y Santillán. Ellos son un verdadero símbolo de la lucha contra la miseria capitalista, contra el desempleo, la pobreza y la desocupación. También de la organización social de los de abajo y la lucha contra la represión".

Y en la misma línea agregó: "En ese contexto es importantísimo estar en el Puente Pueyrredón” en un momento en el que “hay un ataque del Gobierno y la derecha a las organizaciones piqueteras independientes. Venimos a acompañar y a exigir un planteo de obra pública generalizada para que haya trabajo genuino para poder darles una perspectiva a muchísimos jóvenes que hoy en la Argentina no la tienen".

El reclamo de la líder de la izquierda responde a los cuestionamientos de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, a los movimientos sociales que abrieron un debate en la agenda política.

Las organizaciones sociales y partidos de izquierda se movilizaron desde la Estación Avellaneda, ahora conocida bajo el nombre de "Estación Maximiliano Kosteki y Darío Santillán" hacia el Puente Pueyrredón, donde se realizó un acto, que incluyó la lectura de un documento común.

Por separado

Se trató de la segunda jornada de actividades dado que durante la mañana del pasado sábado, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), en afinidad con el Gobierno, llevó adelante un acto en el mismo lugar que incluyó corte de circulación de uno de los accesos.

"Fueron dos compañeros que marcaron con su vida un ejemplo de compromiso para con los más humildes, que todo el movimiento popular tomaría después como bandera", rememoraron desde la organización liderada por Juan Grabois.

“Fue una verdadera cacería”

El fotógrafo Pepe Mateos, presente aquel día y cuyos registros fueron claves para establecer responsabilidades en los asesinatos de los manifestantes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de efectivos de la Policía Bonaerense, remarcó ayer que la represión de aquel 26 de junio de 2006 fue "con balas de plomo".

"Lo que me acuerdo muy claramente son las balas de plomo. Yo estaba en el medio de la avenida Pavón, que coincide con el impacto que recibe Maximiliano. Ahí corrí a la estación, donde me encuentro el cuerpo de Maximiliano en el piso. 'Está muerto', me dije", reveló Mateos en declaraciones a una radio porteña.

Kosteki y Santillán militaban en el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) y tenían 21 y 25 años, respectivamente.

El 26 de junio de 2002, durante una protesta y cacerolazo en el Puente Pueyrredón en medio de un estallido social en el país, fueron asesinados por el excomisario Alfredo Fanchiotti y del excabo Alejandro Acosta, ambos condenados luego, en la estación de tren de Avellaneda que hoy lleva sus nombres. Los uniformados pertenecían a las fuerzas bonaerenses del por entonces gobernador Felipe Solá.

“Ya veníamos amenazados por los ministros del gobierno de Duhalde. Recuerdo al jefe de Gabinete Alfredo Atanasof diciendo que si cortábamos el puente era una declaración de guerra. Una guerra donde los únicos que estaban armados eran las fuerzas de seguridad. Nosotros íbamos con un plan de lucha y con un pliego de demandas que tenía que ver con la tremenda situación que vivíamos alrededor de 5 millones de trabajadores que habíamos quedado desocupados", describió Orlando Agüero, referente Frente Popular Darío Santillán y presente aquella jornada.

Agüero recordó que, si bien esperaban una represión policial, aseguró que los manifestantes no sabían que la Policía los esperaba con balas de plomo.

"Nunca nos imaginamos que nos iban a asesinar y que iban a armar una verdadera cacería. Recuerdo ese día sentir el sonido de los impactos a la altura de nuestros oídos, sentir cómo trazaban esas balas en el aire y fue algo terrorífico cómo caían compañeras y compañeros", precisó.