El canciller Felipe Solá pospuso la visita que tenía programada para fin de mes a Brasil, donde iba a reunirse con su par local, Ernesto Araújo, porque coincidía con el viaje del presidente Alberto Fernández a Roma para entrevistarse a solas con el papa Francisco.
Así lo confirmaron a NA fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores y señalaron que el encuentro con el jefe de la diplomacia brasileña se pasó para más adelante, aunque por ahora no se había definido una fecha ya que el titular del Palacio de Itamaraty se encuentra de vacaciones.
Sucede que lo que iba a ser la primera reunión oficial entre los cancilleres de Argentina y Brasil estaba prevista para el 31 de enero próximo, el mismo día en que Fernández viajará a Italia para un encuentro con el Santo Padre, acompañado por Solá.
Acuerdo para una “línea directa”
El ministro argentino había arreglado la reunión con Araújo a fines de diciembre pasado, cuando hablaron por más de una hora a través de una videoconferencia y acordaron mantener "una línea directa".
La entrevista entre los cancilleres, aún sin fecha, será clave para una eventual posterior cumbre entre Fernández y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, con el objetivo de distender definitivamente el clima de tensión entre ambas administraciones, luego de varios cruces.
La relación con el país vecino es crucial para la economía argentina y para el fin central de la gestión de Solá, que se enfoca en mejorar los índices de "comercio exterior" de la Argentina.
"Hablamos de la relación política y comercial, sobre la democracia en la región, de puntos de acercamiento en medio de evidentes diferencias y me invitó a Brasilia para fines de enero", había dicho el ministro de Relaciones Exteriores al anunciar el encuentro con Araújo el 26 de diciembre pasado.
El intercambio comercial, el Mercosur y la Unión Europea son algunos de los temas de la agenda bilateral con Brasil, aunque en el medio se cruzan cuestiones de la política regional como la situación en Venezuela y en Bolivia, cuestiones en las que Bolsonaro y Fernández tienen diferencias.
Chacho Álvarez será el embajador en Perú
El ex vicepresidente y exdiputado Carlos “Chacho” Álvarez será el embajador argentino en Perú, según tiene decidido el Gobierno, aunque el pliego del exfuncionario debe lograr todavía el visto bueno de Lima y la aprobación del Senado.
Fuentes diplomáticas revelaron que la decisión está tomada a tal punto que ya se hizo la consulta a Lima con el pedido del placet al Ejecutivo de Martín Vizcarra.
La presencia de Álvarez, de 71 años, en la embajada supondría el regreso a una función diplomática, después de haber sido presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur -con sede en Montevideo- y secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).
El presidente Alberto Fernández ya lleva designados varios embajadores de los llamados políticos -no de carrera-, entre ellos Carlos Tomada, en México; Rafael Bielsa, en Chile; Jorge Argüello, en Estados Unidos, y Sergio Urribarri, en Israel.
Álvarez abandonó el justicialismo en desacuerdo con la gestión del entonces presidente Carlos Menem y se convirtió en referente del llamado Grupo de los 8 -entre otros junto a Franco Caviglia, Germán Abdala y Juan Pablo Cafiero-, y varios años después compartió fórmula en la llamada Alianza con Fernando De la Rúa, binomio que ganó las elecciones de 1999.
Renunció al año siguiente como gesto de rechazo a las denuncias de pago de sobornos en el Senado para lograr la aprobación de la denominada Ley de Reforma Laboral, y varios después, ya con el kirchnerismo en el gobierno, ocupó cargos diplomáticos.
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Sucede que lo que iba a ser la primera reunión oficial entre los cancilleres de Argentina y Brasil estaba prevista para el 31 de enero próximo, el mismo día en que Fernández viajará a Italia para un encuentro con el Santo Padre, acompañado por Solá.
Acuerdo para una “línea directa”
El ministro argentino había arreglado la reunión con Araújo a fines de diciembre pasado, cuando hablaron por más de una hora a través de una videoconferencia y acordaron mantener "una línea directa".
La entrevista entre los cancilleres, aún sin fecha, será clave para una eventual posterior cumbre entre Fernández y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, con el objetivo de distender definitivamente el clima de tensión entre ambas administraciones, luego de varios cruces.
La relación con el país vecino es crucial para la economía argentina y para el fin central de la gestión de Solá, que se enfoca en mejorar los índices de "comercio exterior" de la Argentina.
"Hablamos de la relación política y comercial, sobre la democracia en la región, de puntos de acercamiento en medio de evidentes diferencias y me invitó a Brasilia para fines de enero", había dicho el ministro de Relaciones Exteriores al anunciar el encuentro con Araújo el 26 de diciembre pasado.
El intercambio comercial, el Mercosur y la Unión Europea son algunos de los temas de la agenda bilateral con Brasil, aunque en el medio se cruzan cuestiones de la política regional como la situación en Venezuela y en Bolivia, cuestiones en las que Bolsonaro y Fernández tienen diferencias.
Chacho Álvarez será el embajador en Perú
El ex vicepresidente y exdiputado Carlos “Chacho” Álvarez será el embajador argentino en Perú, según tiene decidido el Gobierno, aunque el pliego del exfuncionario debe lograr todavía el visto bueno de Lima y la aprobación del Senado.
Fuentes diplomáticas revelaron que la decisión está tomada a tal punto que ya se hizo la consulta a Lima con el pedido del placet al Ejecutivo de Martín Vizcarra.
La presencia de Álvarez, de 71 años, en la embajada supondría el regreso a una función diplomática, después de haber sido presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur -con sede en Montevideo- y secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).
El presidente Alberto Fernández ya lleva designados varios embajadores de los llamados políticos -no de carrera-, entre ellos Carlos Tomada, en México; Rafael Bielsa, en Chile; Jorge Argüello, en Estados Unidos, y Sergio Urribarri, en Israel.
Álvarez abandonó el justicialismo en desacuerdo con la gestión del entonces presidente Carlos Menem y se convirtió en referente del llamado Grupo de los 8 -entre otros junto a Franco Caviglia, Germán Abdala y Juan Pablo Cafiero-, y varios años después compartió fórmula en la llamada Alianza con Fernando De la Rúa, binomio que ganó las elecciones de 1999.
Renunció al año siguiente como gesto de rechazo a las denuncias de pago de sobornos en el Senado para lograr la aprobación de la denominada Ley de Reforma Laboral, y varios después, ya con el kirchnerismo en el gobierno, ocupó cargos diplomáticos.

