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Trump declaró al fentanilo como "arma de destrucción masiva" mediante una orden ejecutiva

La medida habilita investigaciones penales inmediatas y evalúa el uso de recursos militares para combatir el tráfico del opioide que ya causó cientos de miles de muertes en el país

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que clasifica al fentanilo y a sus principales precursores químicos como un arma de destrucción masiva, en una decisión que endurece de manera significativa la política federal contra esta droga sintética.

Una sustancia equiparada a un arma química

El texto oficial sostiene que el fentanilo ilícito es “más cercano a un arma química que a un narcótico”, y advierte que apenas dos miligramos —una cantidad casi imperceptible, comparable a 10 o 15 granos de sal— pueden resultar letales.

Según el documento, la crisis del fentanilo provocó la muerte de cientos de miles de estadounidenses por sobredosis en los últimos años, convirtiéndose en una de las principales amenazas de salud pública.

Justicia y posible apoyo militar

La orden instruye al Departamento de Justicia a iniciar de forma inmediata investigaciones y procesos judiciales contra las redes dedicadas al tráfico de fentanilo. Además, solicita a los Departamentos de Defensa y Justicia evaluar si corresponde el uso de recursos militares para respaldar las tareas de aplicación de la ley.

Impacto geopolítico

De acuerdo con un informe del medio Politico, la decisión genera especial atención por el contexto regional, ya que podría ofrecer una justificación legal adicional para eventuales acciones militares de Estados Unidos contra objetivos del narcotráfico en Venezuela, en el marco de la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro.

Otro debate abierto: la marihuana

En paralelo, Trump afirmó que su administración analiza “muy seriamente” la posibilidad de reclasificar la marihuana en una categoría de menor peligrosidad a nivel federal. Según CBS News, esto implicaría reconocer formalmente su uso médico, reduciendo restricciones vigentes.

La orden sobre el fentanilo marca un endurecimiento histórico del enfoque estadounidense frente a las drogas sintéticas, con posibles consecuencias judiciales, sanitarias y geopolíticas.