Peñas: son la fecha más esperada por artesanos y emprendedores
“Es la mejor del año”, dijeron en uno de los puestos consultados en el recorrido peñero. Le siguen las ferias de Navidad y la de las vacaciones de invierno. Sin embargo, se organizan para todo fin de semana largo del año
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, algunos emprendedores y artesanos de las peñas coincidieron en que la feria del Festival de Peñas es la más importante por el gran movimiento de gente que viene de afuera, y que el resto de las ferias mantienen un perfil local.
Si bien las otras dos fechas importantes para los artesanos son las vacaciones de invierno y Navidad —que también duran cerca de 10 días—, también suelen hacerse entre una y dos por mes. Así lo contó Ezequiel, quien tiene un puesto de licores y cerveza artesanal. Y agregó que puede vivir de esto porque “después, durante el año, el movimiento se mantiene por la venta en internet y por las redes sociales”.
Verónica hace cuadros y objetos de pasta-piedra hace 11 años, y hace 8 dice presente en las ferias. Comentó que, en su momento, Semana Santa también era una fecha relevante para el grupo de artesanos de la ciudad, pero que “ahora no hay mucho movimiento, viene más floja”. Tener este emprendimiento le permitió ayudar en su casa con el ingreso extra que le genera, trabajar en su hogar y criar a sus hijos, que fue la razón por la que comenzó.
En el caso de Mauricio y Romina, tienen en su puesto aromas de ambiente, difusores, sahumerios, perfumes para ropa, aceites para hornos, entre otros productos relacionados. Ellos comentaron que hace 5 años están trabajando con los emprendedores de la Municipalidad y que, con el paso del tiempo, su negocio fue mutando: iniciaron vendiendo cuadros, después pasaron a cuadros y productos aromáticos, y decidieron quedarse sólo con lo aromático. “Esto arrancó porque mi señora pintaba y amontonaba cuadros por toda la casa y dije ‘O los tirás o los vendés’. Y los vendió. Empezamos con eso y después fuimos cambiando a los aromas. Yo tengo mi trabajo y Romina se dedica a hacer y producir todos los aromas, los difusores, los aceites, los sahumerios artesanales. Todo es mérito de ella. Yo sólo la ayudo”, destacó Mauricio. Y añadió: “Sirve mucho a la economía local esto que estamos haciendo nosotros como emprendedores artesanos, y el espacio que nos da la Municipalidad ayuda muchísimo”.
En el caso de Pamela, heredó la pasión por la marroquinería artesanal de su padre. “Me crié en el taller de mi papá, donde me enseñó todo. Hace 18 años llegué a la ciudad y trabajo de esto porque pude poner mi propio taller. Vengo a todas las ferias”, sostuvo.
Por otra parte, Lorena dijo que con su compañero ya no pueden vivir de su emprendimiento, así que lo mantienen como ingreso extra. Él pinta discos de vinilo hace 15 años y ella arrancó hace unos años haciendo vasos con botellas de vidrio y veladores con tubos de PVC. “Lo arrancamos como salida laboral pero ya no alcanza. No se puede porque tenemos toda la familia y los chicos por detrás”, manifestó.
lara Martínez Bollo. Redacción Puntal Villa María
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Si bien las otras dos fechas importantes para los artesanos son las vacaciones de invierno y Navidad —que también duran cerca de 10 días—, también suelen hacerse entre una y dos por mes. Así lo contó Ezequiel, quien tiene un puesto de licores y cerveza artesanal. Y agregó que puede vivir de esto porque “después, durante el año, el movimiento se mantiene por la venta en internet y por las redes sociales”.
Verónica hace cuadros y objetos de pasta-piedra hace 11 años, y hace 8 dice presente en las ferias. Comentó que, en su momento, Semana Santa también era una fecha relevante para el grupo de artesanos de la ciudad, pero que “ahora no hay mucho movimiento, viene más floja”. Tener este emprendimiento le permitió ayudar en su casa con el ingreso extra que le genera, trabajar en su hogar y criar a sus hijos, que fue la razón por la que comenzó.
En el caso de Mauricio y Romina, tienen en su puesto aromas de ambiente, difusores, sahumerios, perfumes para ropa, aceites para hornos, entre otros productos relacionados. Ellos comentaron que hace 5 años están trabajando con los emprendedores de la Municipalidad y que, con el paso del tiempo, su negocio fue mutando: iniciaron vendiendo cuadros, después pasaron a cuadros y productos aromáticos, y decidieron quedarse sólo con lo aromático. “Esto arrancó porque mi señora pintaba y amontonaba cuadros por toda la casa y dije ‘O los tirás o los vendés’. Y los vendió. Empezamos con eso y después fuimos cambiando a los aromas. Yo tengo mi trabajo y Romina se dedica a hacer y producir todos los aromas, los difusores, los aceites, los sahumerios artesanales. Todo es mérito de ella. Yo sólo la ayudo”, destacó Mauricio. Y añadió: “Sirve mucho a la economía local esto que estamos haciendo nosotros como emprendedores artesanos, y el espacio que nos da la Municipalidad ayuda muchísimo”.
En el caso de Pamela, heredó la pasión por la marroquinería artesanal de su padre. “Me crié en el taller de mi papá, donde me enseñó todo. Hace 18 años llegué a la ciudad y trabajo de esto porque pude poner mi propio taller. Vengo a todas las ferias”, sostuvo.
Por otra parte, Lorena dijo que con su compañero ya no pueden vivir de su emprendimiento, así que lo mantienen como ingreso extra. Él pinta discos de vinilo hace 15 años y ella arrancó hace unos años haciendo vasos con botellas de vidrio y veladores con tubos de PVC. “Lo arrancamos como salida laboral pero ya no alcanza. No se puede porque tenemos toda la familia y los chicos por detrás”, manifestó.
lara Martínez Bollo. Redacción Puntal Villa María