Una sana costumbre. En el escenario los artistas se lucen y la gente delira con sus canciones. El detrás de escena es enorme. Allí están los acomodadores, vendedores de bebidas, comidas, quienes mantienen la higiene en los baños, seguridad, logística de escenario, iluminadores, sonidistas y también quienes llevan adelante la preparación de esas bebidas que son un aliado en los días de calor y también los choripanes. San Martín Rugby Club es quien se encarga de la comida y la bebida. En ese sentido es normal ver a los jugadores de primera de rugby (también están los integrantes de hockey) e integrantes del staff con las brasas al rojo o preparando bien heladas las bebidas para que los vendedores los repartan en las butacas del coloso de cemento.

Un enorme trabajo que requiere de más de 150 personas diarias.

El deporte amateur, y en especial una institución, juega su partido todas las noches y lo hace con muchísimo esfuerzo y, sobre todo, dedicación.